La vida vuelve a sonreírle a Boris Becker y a su esposa, la analista de riesgos Lilian de Carvalho Monteiro. Ambos celebran la llegada de su primera hija en común. La pequeña se llama Zoë Vittoria Becker, un nombre cargado de simbolismo: “vida” y “victoria”. Es un guiño al triunfo y, quizá, un homenaje al padre de Lilian. Su nacimiento ilumina una de las etapas más estables y dulces del campeón de Wimbledon. El extenista compartió su alegría en redes sociales. Confesó que aún está “digiriendo esta emotiva semana pasada” y agradeció los mensajes de cariño recibidos.
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La llegada de Zoë, que nace cuando Becker tiene 58 años, se convierte en el broche de oro de su intensa historia de amor con Lilian. Ella es su “compañera para toda la vida” y su “ancla” en los momentos difíciles. Con este bebé, su relación da un paso más en un amor que Becker define como único: “Nadie es más importante que el otro. La necesito y espero que ella también me necesite. Nunca antes había conocido a una mujer así”, confesó a ¡Hola!.
El nacimiento de este “pequeño milagro” también confirma el deseo que Becker expresó a ¡Hola! tras su boda en Portofino, una celebración que calificó como “auténtica, real y mágica”. Entonces dijo: “Espero que el futuro sea prometedor”. Hoy, con Zoë en brazos, ese futuro comienza a tomar forma.
El extenista tuvo que celebrar su cumpleaños esta semana en la intimidad del hospital, pero sin duda, con la mejor compañía: su esposa y su hija recién nacida. Una celebración atípica que se convierte en un recuerdo inolvidable, con Zoë Vittoria siendo el mejor regalo que el campeón podía haber recibido.
Una vez instalados en casa, la pareja ha realizado su primera aparición pública en Milán. La ciudad italiana, decorada con un ambiente navideño de ensueño, ha servido de telón de fondo para el entrañable paseo familiar. Allí, han querido inmortalizar la dulce estampa familiar posando con su bebé delante de una pintoresca pista de patinaje sobre hielo bellamente adornada. Unas imágenes de ternura absoluta que reflejan la paz y la felicidad que ha encontrado Boris Becker.
Uno de los momentos más emocionantes de esta primera semana fue el encuentro de la nueva bebé con uno de sus hermanos mayores. Noah Becker, el hijo mayor del extenista, tuvo la oportunidad de conocer a su nueva hermana junto a su padre, en un encuentro cargado de cariño que multiplica la alegría en la familia. El clan entero se ha volcado con la llegada de Zoë Vittoria, que promete ser el nexo de unión y el símbolo de la victoria personal de Boris Becker tras una intensa etapa de luces y sombras.
Una familia supernumerosa
Zoë Vittoria es la quinta hija de Boris Becker. El extenista ya era padre de cuatro hijos de tres relaciones anteriores. La llegada de la pequeña ha llenado de ilusión a todo su entorno y multiplica la felicidad del clan.
La primera gran historia de amor de Becker fue con la modelo Barbara Feltus, a quien conoció en 1991 durante una fiesta en Alemania. Juntos formaron una familia con el nacimiento de Noah Gabriel en 1993 y de Elias Balthasar en 1999. Sin embargo, el matrimonio terminó cuando Barbara pidió el divorcio al descubrir la infidelidad del tenista con la modelo Angela Ermakova. La separación fue una de las más sonadas —y costosas— del deporte. Becker tuvo que pagar 14,4 millones de dólares, ceder un apartamento en Florida y renunciar a la custodia de sus hijos, entonces menores. De aquel breve affaire nació su hija Anna, cuya paternidad reconoció oficialmente un año después.
Años más tarde, en 2009, Becker volvió a casarse, esta vez con la modelo neerlandesa Lily Kerssenberg. La pareja dio la bienvenida a su hijo Amadeus Benedict un año después de la boda. Pero esta relación tampoco logró mantenerse. Tras una década juntos, se separaron por nuevas infidelidades del extenista, un episodio que incluso se abordó en el documental Boris Becker: luces y sombras.
