25 OCTUBRE 2006
Julián Contreras, Jr. fue el protagonista
de un reportaje en profundidad
sobre su madre, Carmen
Ordóñez, que emitió Antena 3 el pasado
jueves, a pocos días de la presentación
de un libro que ha escrito con el
título «Querida mamá». A continuación
ofrecemos un resumen de las declaraciones
de Julián.
—¿Quién te comunicó el fallecimiento
de tu madre?
—Me despierta mi padre, se sienta
a mi lado y me dice: "Ha pasado lo
que más nos temíamos". Entonces
me eché a llorar. No me lo quería
creer.
—¿Qué le pudo conducir a la
muerte?
—Su despreocupación por la vida,
su falta de interés por la salud.
—¿Cómo eran las fiestas de tu madre?
—Puso un negocio hostelero y por
la noche se traía a todos sus amigos de
Sevilla. A las tres y cuarto de la mañana,
yo todavía danzaba por allí, y me quemaba
con los cigarros de la gente. Ellos
no se daban cuenta porque yo era muy
pequeño y no me veían. Ella disfrutaba
con esas fiestas.
—¿Fue un varapalo para ti la muerte
de tu tata?
—Cuando la tata falleció se me fue
alguien más que la tata, era una persona
muy especial para mí.
—¿La adicción de tu madre a los
somníferos comenzó a raíz de la muerte
de tu abuelo y de la tata?
—Comenzó una montaña rusa. Ese
consumo habitual durante varios años
fue incrementando la dosis, que no bajaba
al final de veinticinco somníferos
diarios. Mi madre tenía una dependencia
vital.
—Han comentado que tu madre
pudo llegar a consumir cantidades excesivas
de sustancias…
—Me parece que las cantidades que
se han dicho son una exageración.
Una persona que consume esa cantidad
tiene una dependencia muy elevada,
y éste no era el caso.
¿Cómo era el grupo de amigos de
las fiestas de tu madre?
—Las amistades de ella pertenecían
al grupo del Rocío.
—Gastaba mucho dinero, ¿no?
—Mamá no tenía cuenta bancaria.
Si mi madre hubiera tenido una vida
ordenada, yo ahora podría lanzar una
OPA a Endesa.
—¿La relación más tortuosa que
tuvo tu madre fue con Ernesto Neyra?
—Mi madre tenía dos frases. La primera,
que ella no iba a pasar de los cincuenta.
La otra: "A mí no ha nacido el
hombre que me ponga la mano encima". Fueron nueve maltratos.
—¿Cuál fue la discusión más grande
que viviste entre tu madre y Ernesto
Neyra?
—Hubo una discusión que duró
todo un viaje en el AVE desde Sevilla, y
al llegar a Madrid, Ernesto decide irse.
Yo le digo que se quede y que se quede
en mi cama. Empezó luego una discusión
en el cuarto y yo lo presencié. Desde
ese momento, fui yo quien dije: "Se
acabó".
—¿Tu madre, pese a los supuestos
malos tratos, siguió con Ernesto?
—Ella estaba asustada, estaba muy
enamorada de él y estaba indecisa. Estas
tres cosas componen el perfil de
una mujer maltratada. Uno de los episodios
se produce justo un momento
después de la muerte de mi abuelo,
porque mi madre abrazó a mi padre.
Este hombre también es un celoso desquiciado.
Es la peor persona que ha entrado
en su vida. Fueron nueve maltratos
y están todos presentados judicialmente.
—¿Denunció los hechos?
—Presentamos una lista de veintitantos
testigos. Ella se ha muerto sin ser
creída, sin ser escuchada y sin ser ayudada
en esto. Mi madre estaba muy lejos
de estar "divinamente", como ella
decía.