Pocas mujeres han impactado tanto el mundo de la moda como la princesa Diana. Sin imaginarlo, la joven se convertiría en uno de los grandes íconos de empoderamiento y estilo, vigente hasta el día de hoy. Diana demostró que la moda puede ser un canal de expresión y comunicación como ningún otro, por lo que muchas de las mujeres de la familia real siguen referenciándola o llevando piezas heredadas por ella.
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A lo largo de su vida y de su trayectoria en el mundo de la realeza, Diana tuvo apariciones inolvidables en las que lució piezas emblemáticas e inspiradoras. Desde el vestido de la venganza que llevó tras la infidelidad de Carlos, hasta el Travolta Dress que lució para una cena en la Casa Blanca, la princesa sabía perfectamente cómo hacer de un evento un recuerdo inolvidable.
Entre estos recuerdos estilísticos de la princesa, existe uno en particular que pasó a la historia por representar el momento en el que Diana hizo una referencia directa a una de las princesas infantiles más conocidas hasta el día de hoy: Cenicienta.
El look de la princesa Diana inspirado en Cenicienta
El año era 1987 cuando la princesa se dirigía a la ópera. Es bien sabido que Diana disfrutaba de los espectáculos artísticos y culturales, pero en esa ocasión se encaminaban al ballet. Esta disciplina ocupaba un lugar muy importante en el corazón de la royal, pues cuando era una niña solía practicarlo. Es por eso que su presencia en una noche de ballet no sólo era memorable, sino también nostálgica para ella.
El venue era el Royal Opera House, ubicado en Covent Garden, y la función era Cenicienta. Quizá en ese momento no existía el término de method dressing, pero vaya que Diana supo cómo innovar al utilizarlo. Y es que, con el fin de ir en sintonía con la historia, Lady Di decidió convertirse en una Cenicienta contemporánea durante una noche.
El vestido que lució fue uno palabra de honor, ajustado y con una terminación voluminosa de tul. La tela, en azul fuerte, se acompañó de incrustaciones de diamantes para darle ese toque brillante digno de la princesa. Esta pieza fue creada por Murray Arbeid, quien fue uno de los primeros diseñadores en vestirla tras su compromiso con el príncipe Carlos, por lo que la relación entre ambos era muy buena.
Diana completó el look con zapatos azules, joyería de diamantes y un chongo bajo para ir en sintonía con el peinado que lleva la princesa Cenicienta en la película animada. Sin embargo, ésta no fue la primera vez que Diana usaba esa pieza, pues un año antes la había llevado a la premier de El Fantasma de la Ópera. En esa ocasión, complementó el vestido con guantes en color rojo.
