Dos artistas, dos lenguajes y un mismo territorio: la arquitectura prehispánica de México. Gabriela González-Rubio, fotógrafa mexicana nacida en San Diego y formada en Raffles Milano, y Luia Corsini, pintora ítaloamericana radicada en Ciudad de México, presentan Entre, una exposición que reúne fotografía conceptual y pintura abstracta en Casa Siza. El dato más relevante de 2026: la muestra no está respaldada por ninguna galería — la produjeron de forma independiente, de principio a fin.
¿Cómo nació Entre: qué tienen en común una fotógrafa mexicana y una pintora italiana?
La historia empieza con Barragán. Luia Corsini llegó a la Ciudad de México en 2019 como visitante de Zona Maco y su primera parada fue Casa Barragán. “Ahí me enamoré casi de la ciudad”, cuenta. La serie de pinturas que desarrolló a partir de esa experiencia — inspiradas en obras de Luis Barragán, Ricardo Legorreta y Mathias Goeritz — la llevó directamente a Gabriela González-Rubio, quien desde 2016 había recorrido sola, con su cámara, el Convento de las Capuchinas, la Casa Estudio y La Cuadra. “Lloré”, recuerda Gabriela sobre esa primera visita al convento. “Era yo sola y la luz.”
El encuentro formal fue casual — una comida en Ciudad de México con amigos en común — pero la conexión real llegó en Bali, en agosto de 2024, durante un viaje de cinco personas a la jungla y al mar. “Estábamos en una palapita de noche, platicando”, recuerda Gabriela. Luia buscaba qué sería lo siguiente después de su serie de Barragán. Gabriela acababa de construir un portafolio de fotografías de arquitectura mexicana. Se mostraron sus trabajos mutuamente y la coincidencia era evidente: geometría, formas, luz y un amor compartido por la arquitectura silenciosa.
¿Por qué viajaron juntas a 15 sitios arqueológicos y qué encontraron en cada uno?
Entre febrero y abril de 2025, Gabriela y Luia visitaron juntas Teotihuacán, Chichén Itzá, Monte Albán, Uxmal, Calakmul, Mitla, Yagul, Xochicalco y otros sitios — quince en total. La logística fue compleja: agendas que coordinar, traslados, condiciones de acceso y, sobre todo, la búsqueda de la luz correcta. Gabriela fotografió al amanecer, al atardecer y, en Teotihuacán, desde un globo aerostático. “Sentía que si no sacabas la foto ese día ya no había segunda oportunidad”, dice.
Los sitios que más las marcaron coincidieron: Xochicalco al atardecer, Monte Albán al amanecer, Calakmul — sin turismo masivo, en silencio casi absoluto. “Como que te conectas más con el lugar”, explica Luia. No es un dato menor: Calakmul, en Campeche, fue declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2002 como bien mixto natural y cultural, uno de los pocos sitios en el mundo con esa doble distinción. Llegar ahí requiere adentrarse horas en la selva. La dificultad del acceso forma parte de lo que hace a la experiencia — y a la obra.
¿Qué significa que Luia Corsini usara cochinilla, el pigmento de los aztecas y los mayas?
La decisión material es uno de los gestos más cargados de la exposición. Luia Corsini, que venía trabajando con pigmentos naturales desde su etapa en California — donde usaba aerosol y lo abandonó por su toxicidad — eligió la cochinilla para teñir los lienzos de su serie dentro de Entre. La razón no es decorativa: los aztecas y los mayas usaban cochinilla para pintar las pirámides de rojo. Era un símbolo de poder.
“No solo es algo muy conectado a la cultura”, explica Luia, “sino que los aztecas y los mayas lo usaban para pintar las pirámides de color rojo. Y la cochinilla era un símbolo de poder en las culturas.” El pigmento, obtenido del insecto Dactylopius coccus, fue durante siglos uno de los productos más valiosos del comercio mesoamericano — y más tarde de la colonia española. Que una artista italiana lo incorpore hoy como material central de una obra sobre sitios prehispánicos no es un gesto inocente: es una declaración sobre pertenencia, escucha y humildad frente a una historia que no es la propia.
¿Qué cambió en el proceso creativo de cada artista al trabajar en colaboración?
Para Gabriela, la colaboración implicó una crisis productiva que terminó siendo el centro del trabajo. Al inicio, no podía dejar de ver las cuadrículas de Luia cuando fotografiaba. “Hasta dibujaba las líneas, hasta citaba la pintura”, admite. Eso la obligó a dar diez pasos atrás y hacerse una pregunta difícil: ¿quién eres tú en esto? “Aprendí a escuchar mi voz”, dice. Las mejores fotos llegaron cuando regresó sola a algunos sitios, ya con una visión más clara. “Las de Francesca Woodman me fascinan”, confiesa cuando se le pregunta por una fotógrafa de referencia — la artista estadounidense conocida por sus autorretratos donde el cuerpo desaparece entre texturas y dobles exposiciones.
Para Luia, la complejidad fue de otro tipo: interpretar desde la abstracción imágenes que Gabriela había tomado con una sensibilidad distinta a la suya. “La mayoría de las pinturas son bastante distintas a las fotos porque yo quería otro tipo de abstracción”, explica. La única pieza donde ambas voces convergen de forma más explícita son las obras sobre Chichén Itzá, que ocupan la sala central de Casa Siza. Las descubrieron casi por accidente, durante un open studio en Zona Maco: pusieron las fotos en blanco y negro de Gabriela junto a las pinturas de Luia y la conversación era evidente. “Era muy evidente que dialogaban”, dice Gabriela.
¿Por qué Entre y no otro nombre? ¿Qué viene después de esta exposición?
El título lo encontraron a la mitad del proceso, buscando una palabra que lo contuviera todo sin explicarlo. “Entre fotografía y pintura, entre dos personas, entre dos perspectivas, entre pirámides, entre tiempo”, enumera Gabriela. Luia lo resume así: “Había demasiadas cosas que incluir y todas entraban en esa palabra.”
La exposición permanece en Casa Siza — espacio diseñado en homenaje al arquitecto portugués Álvaro Siza Vieira — hasta el 13 de mayo de 2026. No hay galería representante: el proyecto lo produjeron de forma independiente. Para adquirir obra o contactarlas, el canal es directo. Y el futuro de la colaboración ya tiene forma: les faltan Tula, Guachimontones y Palenque. “Queremos seguir explorando más pirámides”, dice Luia. Entre no es un cierre — es el primer capítulo.
FAQ: Los datos más importantes a conocer sobre Gabriela, Luia y Entre
¿Dónde está la exposición Entre de Gabriela González-Rubio y Luia Corsini?
En Casa Siza, ubicada en Dr. Atl 103, colonia Santa María de la Ribera, Ciudad de México. La muestra estará abierta hasta el 13 de mayo de 2026.
¿Qué tipo de arte se puede ver en la exposición Entre?
La muestra combina fotografía conceptual y pintura abstracta. Gabriela González-Rubio presenta imágenes tomadas en sitios arqueológicos como Teotihuacán, Monte Albán y Calakmul; Luia Corsini exhibe pinturas realizadas con cochinilla y acrílico a partir de esas fotografías.
¿Quién es Gabriela González-Rubio?
Es una artista visual mexicana nacida en San Diego, California, en 1993. Tiene una maestría en Fotografía por Raffles Milano. Su práctica explora la percepción y la memoria a través del doble lente: fotografía a través de ventanas, reflejos y superficies de agua. Su exposición individual más reciente, antes de Entre, fue Espacio entre Sombras en Galería Irrelevante, CDMX (2024).
¿Quién es Luia Corsini y por qué vive en México?
Es una pintora ítaloamericana nacida en Nueva York en 1994, formada en Bellas Artes en la Universidad de Nueva York (NYU). Llegó a Ciudad de México en 2019 atraída por la arquitectura de Luis Barragán y se estableció aquí desde 2020. Su práctica se centra en cuadrículas y color, con influencia del Minimalismo y el Colour Field painting.
¿Cómo puedo comprar obra de la exposición Entre?
La exposición no está representada por una galería. Para adquirir piezas o solicitar información, el contacto es directo con las artistas a través de sus canales.










