Cuando hablamos de styling, generalmente pensamos en el estilismo de prendas: la manera en que combinas diferentes piezas para lograr un atuendo que proyecte tu personalidad y esté alineado con tu narrativa personal. Ahora, este mismo concepto está conquistando el mundo de la belleza, trasladando la idea del styling al universo de las fragancias para encontrar un aroma insignia o diferentes combinaciones adecuadas para cada ocasión.
El concepto recibe el nombre de scent styling y se refiere a la práctica de seleccionar, combinar y adaptar aromas de manera estratégica para expresar quién eres, de la misma forma en que eliges tu ropa, accesorios o maquillaje. Después de todo, el perfume es una de las herramientas más poderosas cuando hablamos de identidad personal; muchas veces es lo último que aplicamos antes de salir de casa, pero también una de las primeras cosas que los demás perciben de nosotros.
Aunque experimentar con fragancias puede ser intimidante al principio, se trata de verlo como algo lúdico. Habrá veces en las que el resultado sea espectacular y otras en las que probablemente la combinación no te encante, pero incluso los perfumes que encontramos en el mercado son el resultado de múltiples ingredientes y esencias que trabajan en conjunto para crear una experiencia olfativa específica. En ese sentido, experimentar es parte fundamental del proceso.
Cómo hacer scent styling en las fragancias personales
El scent styling aplicado a los perfumes consiste en entender que no necesariamente tienes que limitarte a una sola fragancia. Así como no utilizas el mismo atuendo para una reunión de trabajo, una cena romántica o una escapada de fin de semana, tampoco tienes por qué utilizar siempre el mismo aroma.
Hay quienes prefieren construir un guardarropa olfativo compuesto por diferentes familias aromáticas. Los cítricos y acuáticos suelen funcionar muy bien durante el día o en climas cálidos; los florales aportan un carácter romántico y femenino; mientras que las notas amaderadas, especiadas o avainilladas suelen reservarse para eventos nocturnos o momentos más sofisticados.
Otra forma de practicar el scent styling es mediante el layering, es decir, la superposición de fragancias. Esto puede lograrse combinando perfumes complementarios o utilizando productos corporales con aromas similares para crear una experiencia más personalizada y duradera. El objetivo no es únicamente oler bien, sino construir una firma olfativa que resulte memorable y auténtica.
En los aromas del hogar
El scent styling no se limita únicamente al perfume personal. También puede aplicarse a los espacios que habitamos. De hecho, cada vez más diseñadores de interiores y expertos consideran que el aroma es tan importante como la decoración cuando se trata de definir la personalidad de un lugar.
Al igual que ocurre con la ropa o el perfume, cada habitación puede beneficiarse de una identidad olfativa propia. Las notas cítricas y herbales suelen funcionar bien en cocinas por su sensación de limpieza y frescura. En salas de estar, aromas como el sándalo, la higuera o el cedro ayudan a crear ambientes acogedores, mientras que en dormitorios predominan opciones relajantes como la lavanda, la manzanilla o el almizcle suave.
Las velas aromáticas, los difusores, los sprays textiles y los aceites esenciales permiten crear capas aromáticas que transforman por completo la experiencia de un espacio. De esta manera, el hogar también se convierte en una extensión de nuestra personalidad.








