Hay personas cuyo compromiso con la cultura no se explica desde un cargo, sino desde una convicción que se hereda y se cultiva. Pilar Lladó Arburúa es una de ellas. Economista de formación, empresaria por vocación y filántropa por tradición familiar, esta madrileña preside el patronato del Queen Sofía Spanish Institute, la institución fundada en 1954 en Nueva York para tender puentes culturales entre España, el mundo hispanohablante y Estados Unidos. Conversamos con ella desde Madrid, antes de la gala de los Sophia Awards for Excellence, que el 21 de marzo reunirá en el Pérez Art Museum Miami a figuras de la cultura y la diplomacia bajo la presidencia de Su Majestad la reina Doña Sofía.
Una herencia de generosidad
Para Lladó, la filantropía nunca fue una decisión consciente, sino algo que absorbió desde niña. “Tengo un padre empresario que venía del mundo de la filantropía, unos abuelos que venían del mundo de la filantropía”, cuenta con naturalidad. “Son sinergias que vas adquiriendo desde que eres pequeñita: de alguna manera tienes que devolver a la sociedad lo que la sociedad te ha dado”. Su padre, embajador de España en Washington durante los primeros años de la democracia española —entre 1978 y 1982—, fue también miembro del board del instituto y uno de los artífices de la devolución del Guernica de Picasso a España desde el MoMA. “Todo eso lo viví, me acuerdo absolutamente como si fuera ayer”, recuerda con emoción.
Esos años en Washington dejaron una huella imborrable. Hoy, esa semilla se traduce en su presencia en el Real Patronato del Museo Reina Sofía, en la presidencia de la Fundación Amigos del museo y en su rol al frente del Queen Sofía Spanish Institute.
El instituto y una misión “tentacular”
Cuando la llamaron para presidir el patronato del QSSI, Lladó reconoce que la sorpresa fue mayúscula. “Fue un grandísimo honor porque mi padre también había formado parte del board”, confiesa. Para ella, el instituto completa un mapa personal que conecta las artes plásticas con la promoción de la historia y la cultura del mundo hispanohablante en territorio estadounidense.
Describe la misión del instituto con una metáfora que le gusta especialmente: tentacular. “Como un pulpo con sus tentáculos, cada uno absolutamente distinto del otro, pero unidos por un núcleo común”, explica. Ese núcleo, insiste, es la generosidad desinteresada. “Vamos poco a poco construyendo una red, poniendo un granito de arena todos los días con todo el amor del mundo”.
Miami: la gala que lleva un mensaje
El próximo 21 de marzo, el Pérez Art Museum Miami será la sede de los Sophia Awards for Excellence 2026, la distinción más alta que otorga el instituto. Es la primera vez que la gala se celebra en la capital cultural del sur de Estados Unidos —tras ediciones anteriores en Nueva York y Houston—, como parte de una estrategia de descentralización para acercar la misión del QSSI a nuevas comunidades.
Los galardonados de este año son dos matrimonios cuya trayectoria encarna el espíritu del premio: Jorge M. y Darlene Pérez, referentes de la filantropía cultural en Miami —Jorge Pérez ha donado a la causa del Museo Reina Sofía—, y Frank y Haydée Rainieri, fundadores de Grupo Puntacana, quienes transformaron una región de la República Dominicana en un polo turístico y cultural de alcance global, generando miles de puestos de trabajo para hispanos.
“La gala es más que algo lúdico”, aclara Lladó. “Es llevar un mensaje, llevar una misión. Miami es muy importante para todo el mundo hispanohablante, incluyendo a los españoles”.
250 años de una historia compartida
La gala de 2026 cobra un significado adicional: se enmarca en la iniciativa America & Spain 250, que conmemora los 250 años de la independencia estadounidense poniendo en valor la participación española en la guerra de independencia, una contribución que, según Lladó, sigue siendo “sustancialmente desconocida” tanto en Estados Unidos como en la propia España.
La figura de Bernardo de Gálvez es central en este relato: el militar español liberó posiciones británicas clave en el Mississippi, desde Baton Rouge hasta Pensacola, facilitando el abastecimiento del ejército continental. La programación del año incluye simposios en Mobile, Nueva Orleans y Madrid, así como un evento académico el día previo a la gala, presidido por la reina Sofía, donde tres historiadores abordarán el papel de Cuba y Florida en la Revolución Americana.
Un granito de arena que crece en progresión geométrica
Pilar Lladó no busca protagonismo. Su marido es diplomático y ella se define, ante todo, como “una enamorada de España y del mundo hispanohablante”. Cuando se le pregunta qué exige moverse entre patronatos, museos y galas internacionales, su respuesta es desarmante: “Naturalidad. Ser tú mismo. Absolutamente”.
Su llamado a la audiencia es claro: informarse, visitar la web del instituto, compartir esta historia en escuelas y reuniones familiares. “Si todos ponemos un poquito, un granito de arena, cambiaría enormemente la concepción de la historia”, dice.
La cita es el 21 de marzo en el Pérez Art Museum Miami. La historia, la que llevamos 250 años escribiendo juntos.








