Viviana Basanta hizo la misma audición quince veces frente a su madre. Amalia Hernández le dejó claro que no ganaría nada por ser su hija. Décadas después, es la directora artística del Ballet Folklórico de México, la compañía que su madre fundó en 1952. En 2026 encabeza una temporada conmemorativa rumbo a los 75 años de la compañía, con funciones junto a la Orquesta Sinfónica Nacional y la Compañía Nacional de Danza.
Más de 4,000 funciones en Bellas Artes
Nació en la Ciudad de México, hija de Amalia Hernández y del escritor argentino Joaquín Basanta. Estudió ballet clásico con Nellie Happee y a los 13 años entró al Ballet Nacional de México de Guillermina Bravo. En 1977 volvió a la compañía de su madre y en 1979 fue nombrada primera bailarina. Suma más de 4,000 funciones en el Palacio de Bellas Artes.
Un legado en custodia
En 2002 fundó la Academia de Danza Amalia Hernández y ha llevado clases magistrales a Estados Unidos. Como coreógrafa firma piezas como 'Danzón No. 2', sobre la música de Arturo Márquez. Habla del legado con una imagen precisa: una joya que se recibe en custodia y cuyo único deber es que sobreviva a quien la cuida. Eso es lo que hace cada temporada en Bellas Artes.






