Su abuela fundó el Ballet Folklórico de México en 1952. Su madre, Viviana Basanta, lo dirige artísticamente. Viviana Álvarez es hoy subdirectora artística y directora de Relaciones Públicas de la compañía, la tercera generación de la familia que la mantiene viva. Creció viendo a Amalia Hernández desde la barra de ballet de su casa y bailó en la compañía las coreografías de su abuela y de su madre.
Danza y relaciones internacionales
Estudió Danza Folklórica en la Escuela Superior de Danza Folklórica Zitlalkiahuitl y una maestría en Pedagogía de las Artes. También se tituló en Relaciones Internacionales en la Universidad Iberoamericana y cursó una maestría en Derechos Humanos en la Universidad de Castilla-La Mancha. Esa doble formación explica cómo entiende su trabajo: para ella, la diplomacia cultural es el lenguaje con el que las naciones se conocen.
Trabajo de campo
Como hacía su abuela, sigue viajando para documentar las fiestas y las danzas que alimentan el repertorio. Este año recorrió celebraciones en Michoacán y Temascalcingo, donde registró la danza de los viejos del Corpus Christi. Dice que nadie puede presumir de conocer todo México. Por eso, la nieta de la fundadora sigue saliendo a buscarlo.






