En un año donde el maximalismo expresado en texturas, color y dinamismo está de regreso dominando las tendencias de primavera-verano, el French Girl Makeup llega para las minimalistas de corazón, aquellas que anhelan dominar el más puro clean look.
Y si alguien es experto es Peter Philips, el director creativo detrás de Dior Makeup, quien se inspiró en las mujeres francesas y en su visión de la belleza despreocupada, natural y sin esfuerzo, para el desfile otoño/invierno 2026 de la casa francesa.
Bajo la dirección creativa de Jonathan Anderson, Dior presentó en el marco de Fashion Week una colección que dejó a todos los asistentes sin aliento, pues la pasarela se convirtió en un jardín encantado inspirado en el impresionismo y los lirios de agua, flor que se convirtió en la gran protagonista de la segunda entrega del diseñador irlandés. Desde prendas hasta accesorios, la propuesta para otoño 2026 de Anderson es una oda a los jardines franceses y su paleta de colores dominada por tonos pasteles.
Y para una colección tan femenina, francesa y etérea, un maquillaje luminoso y natural fue el complemento perfecto. De acuerdo a Phillips, “una mujer parisina tiene la piel bonita y al natural, sin demasiados retoques, y un poco de maquillaje que parece del día anterior”, compartió. En contraste, el estilista Guido Palau creó un peinado desenfadado y chic inspirado en las mujeres londinenses, muy al estilo de Kate Moss. “Un poco de cabello despeinado con un maquillaje ligeramente imperfecto las hace verse cool”, añadió Philips.
Cómo replicar el French Girl Makeup
Para conseguir el look, Philips utilizó muy pocos productos para evitar un rostro que se sintiera muy pesado o sobretrabajado. El creativo inició con una base ligera y luminosa, las cejas las realzó ligeramente y las pestañas, como buena parisina, solamente las rizó sin añadir máscara.
Para intensificar la mirada sin perder naturalidad, utilizó un delineador cremoso únicamente en la línea de agua superior y, al pedir a las modelos que cerraran los ojos con fuerza, logró que el pigmento se transfiriera sutilmente hacia abajo, creando ese efecto ligeramente difuminado y despreocupado.
En los labios, mantuvo la misma premisa: aplicó un gloss con un poco de color y retiró el exceso de brillo con un pañuelo para conseguir un acabado casi desnudo y mucho más natural antes de salir a la pasarela.







