Con el verano a la vuelta de la esquina, las tendencias de maquillaje comienzan poco a poco a orientarse un poco más hacia el calor y las vacaciones que vienen con él. Atrás quedan las bases pesadas y los acabados mate para dar paso a pieles luminosas, mejillas sonrojadas y looks que evocan días bajo el sol y junto al mar. Entre las tendencias que resurgen esta temporada destaca el sunburnt makeup, una técnica que busca recrear el efecto “asoleado” a través del maquillaje.
Esta tendencia no promueve la sobre exposición al sol. Por el contrario, se trata de imita ese característico tono rojizo y bronceado que aparece después de pasar una tarde al aire libre, a través de maquillaje en tonos estratégicos para conseguir un acabado saludable y favorecedor sin comprometer la salud de la piel. El sunburnt makeup se suma a la corriente de maquillaje con acabado natural y ligero que aporta color, dimensión y un aspecto relajado que evoca ese “acabo de regresar de vacaciones ”.
Gran parte de su popularidad se debe a las redes sociales, donde celebridades e it-girls han adoptado esta estética. Entre ellas destacan Hailey Bieber y Shay Mitchell, quienes han convertido la piel bronceada, luminosa y ligeramente sonrojada en parte insignia de sus looks.
¿Qué es exactamente el sunburnt makeup?
La técnica consiste en incorporar blush o rubor en tonos coral, terracota o rojo suave sobre las zonas donde naturalmente pega el sol: mejillas, nariz e incluso parte de las sienes. A diferencia del blush tradicional, que suele colocarse de forma estratégica para levantar las facciones, el sunburnt makeup se aplica de una manera más amplia y difuminada.
El resultado es una apariencia juvenil, fresca y desenfadada que transmite vitalidad. Cuando se combina con una base ligera, pecas naturales o dibujadas y un acabado glowy, el efecto recuerda evoca el aspecto de la piel después de un día de verano.
¿Por qué es la tendencia perfecta para esta temporada?
En primer lugar, es muy fácil de lograr y requiere muy pocos productos, es decir es de “bajo mantenimiento”. Un buen rubor en crema, un toque de bronzer y un iluminador son suficientes para recrear este efecto bronceado y luminoso.
Otro de sus puntos a favor es su versatilidad. Puede llevarse de manera sutil para el día o exagerarse para llevar en eventos al aire libre, cenas en la playa o escapadas de fin de semana. Incluso quienes prefieren un maquillaje minimalista pueden incorporarlo fácilmente, ya que no requiere delineados elaborados ni técnicas muy difíciles.
Bienvenidas sean las tan lines
Aunque no tiene que quedar perfecto, la clave está en construir el color poco a poco. Comienza aplicando un rubor cálido sobre las mejillas y extiéndelo ligeramente sobre el puente de la nariz para conectar ambas zonas. Después, agrega un toque de bronzer en los puntos altos del rostro para aportar profundidad y un aspecto más natural.
Si quieres darle un efecto aún más veraniego, apuesta por fórmulas en crema que se fundan con la piel y aporten luminosidad. Hidrata los labios con gloss y deja las cejas al natural para mantener esa estética effortless que tanto nos encanta.








