Cuando hablamos de estilo y atractivo, es imposible no pensar en la estética de las mujeres parisinas, siempre con un atuendo pulido pero no demasiado pensado, y su esencia se siente tan auténtica y minimal que destaca donde quiera que vayan.
Dicen que el lujo se nota en los detalles, y es que, en la estética de las mujeres francesas, aunque a simple vista puede parecer simple, los detalles son los que las hacen brillar. Una de las características insignia de las francesas es su piel de porcelana, no demasiado maquillada y con un acabado atercioplelado que las hace siempre lucir impecables, y la razón detrás de esto está escondida en su rutina de cuidado de la piel, misma que trasciende tendencias.
La filosofía mediante la cual las francesas ven la belleza es mucho más profunda de lo que estamos acostumbradas y tiene que ver con amor propio y herencia cultural.
Reglas de belleza no negociables de las francesas
Si tu, como las it-girls francesas quieres apostar por una rutina que puedas realizar con calma y evoques esta belleza etérea, que si bien promete resultados que se notan, no son obvios y únicamente están en los detalles. Estas son algunas reglas que siguen las francesas en su rutina.
Son fieles a una rutina
La clave para ver resultados en tu rutina de belleza está en la constancia y consistencia, ningún cambio es de la noche a la mañana y mantenerse fiel a una rutina puede ser la clave para ver resultados en tu piel. Más allá de apostar por productos que estén en tendencia, las parisinas apuestan por integrar productos que se adecúen a sus necesidades, sin necesidad de estar rotando a cada rato.
Formulas naturales ante todo
Entre tantas opciones que hay de productos en el mercado hoy en día, parece abrumador tener que decidirse entre cuales integrar a la rutina. Las mujeres francesas dan prioridad a fórmulas con ingredientes naturales como agua de rosas, antioxidantes extraídos de uvas e incluso sueros con caléndula o hasta manzanilla.
Secretos de generaciones
Que las francesas luzcan espectacular no es algo nuevo, sino que se trata de algo que por años las ha identificado, y es que los secretos de belleza los pasan de generación en generación. Madres le enseñan a sus hijas cómo cuidar de su piel, incluso jóvenes mimetizan a sus madres y la manera en que cuidan de su piel y hasta se maquillan. Se trata de una costumbre heredada.
El auge de las farmacias
Las farmacias en Francia son el epicentro de la belleza, es por eso que si estás por viajar a este país, parar en una es un must. Pregunta y no temas pedir consejos de quienes trabajan ahí, están acostumbrados a recomendar y son expertos en el tema, entonces seguramente descubrirás ingredientes, marcas y productos que funcionan y van más allá de las tendencias a las que estamos acostumbrados.
Respeto al tiempo
Las francesas no buscan “optimizar” su rutina porque prefieren tomarse su tiempo y con él apreciar el momento con consciencia. Se trata de un momento en el que se cuidan y celebran, tiene que ver con la idea de bajar el ritmo para apreciar cada uno de los detalles que componen rutina.







