El equipo legal de Marius Borg Høiby, el hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, ha hecho hasta lo imposible por lograr que su cliente pueda salir de prisión y cumplir su condena preventiva en el palacio, junto a su mamá. Sin embargo, las autoridades no se vieron doblegadas ante la petición, en la que los abogados utilizaron recursos como las condiciones físicas de Marius en la celda y la enfermedad de la princesa para convencer al juez; todo mientras sucede la cuenta regresiva para la sentencia final.
Marius, de 29 años, está acusado de 40 delitos, entre ellos violación, acoso, desacato a la ley y uso de narcóticos; entre otros no menos graves. Luego de un juicio que tuvo lugar entre febrero y marzo pasado, Marius está a la espera del dictamen final que se dará en junio, y lo hace preso en Oslo. Días atrás, junto a su equipo solicitó pasar este tiempo con una tobillera eléctrica en casa, especialmente en Skaugum, en donde el príncipe Haakon y su esposa, la princesa Mette Marit, tienen una propiedad real llena de lujos y comodidades.
Høiby, quien estuvo presente en la sesión extraordinaria, explicó que desde que está preso tiene "muy poco contacto humano, sólo dos o tres visitas a la semana". Esto, asegura, se debe a la mala calidad del aire en la prisión, lo que hace muy difícil que alguien de su familia pueda ir a verlo. Si bien no dijo nombres, podría referirse a su madre, pues la princesa padece una fibrosis pulmonar que en los meses recientes se ha agravado. Cabe recordar que a mediados de abril, se le vio con un suministro de oxígeno en la recepción de los atletas noruegos que participaron en los Juegos Paralímpicos de Milán-Cortina 2026.
La desesperación de Marius por salir es evidente, incluso aseguró que hará todo lo posible para estar fuera de esa celda: "Quiero estar más cerca de mi familia y amigos, y poder salir de la celda durante muchas horas al día". Por ello es que al ser cuestionado sobre una reincidencia en las conductas que lo llevaron a enfrentar la ley, él aseguró estar bien informado de que "no hay segundas oportunidades".
A pesar de sus palabras, el juez Hans Nikolai Førde del Tribunal del Distrito de Oslo rechazó esa petición, pues considera un gran riesgo de reincidencia en actos que van en contra de la ley. Entre los motivos que levaron a juez a tomar esta decisión, el medio noruego NRK explica: "El tribunal señala el uso del teléfono celular como una de las razones por los que persiste el riesgo de nuevas infracciones de la orden de alejamiento”. Esto luego de las fuertes declaraciones de las mujeres que dieron su testimonio durante el juicio y contaron de forma explícita cómo fueron víctimas de acoso, violencia y amenazas graves. Sus abogados podrían apelar esta decisión.
La sentencia que piden contra Marius Borg Høiby
El caso ha dado la vuelta al mundo por tratarse el hijo de la princesa de Noruega. Incluso antes de iniciar el juicio, fue detenido acusado de agresión, amenazas, violación de una orden de restricción y conducta sexual indebida. Ante las acusaciones, que datan desde su primer arresto en agosto de 2024, la Fiscalía de Noruega ha pedido una pena de 7 años y 7 meses.
A la espera de la sentencia final, los príncipes Haakon y Mette Marit no han hecho declaraciones al respecto, tal como el heredero informó a finales de enero. "Marius Borg Høiby no es miembro de la Casa Real de Noruega y, por lo tanto, es autónomo", expresó en un comunicado sobre su hijastro. Y agregó: "Nuestros pensamientos están con todos los afectados por este caso. Esto tiene un impacto en las personas afectadas, sus familias y todos aquellos que se preocupan por ellos. Entendemos que este es un momento difícil para muchos de ustedes y nos solidarizamos con ellos".









