Para el príncipe William y la princesa Kate, este 29 de abril no es un día común. Es en esta fecha en la que celebran 15 años de casados, un aniversario de bodas muy especial en el que han querido compartir su amor con el mundo entero. A través de sus redes sociales, los príncipes de Gales publicaron una tierna foto familiar, con la que resumen de la forma más linda estos años juntos.
Lejos de protocolos, los príncipes se muestran en un día al aire libre, recostados en el pasto y junto a sus hijos los príncipes George, Charlotte y Louis; además de su mascota. La familia sonríe mientras charlan entre ellos y disfrutan de la tranquilidad bajo el sol. "Celebrando 15 años de casados ❤️", escribieron al lado de la nueva postal de los futuros reyes de Reino Unido.
La imagen es un reflejo de la unión y fortaleza que prevalece entre ellos, en especial luego de los complicados años que vivieron a raíz de que la princesa Kate fuera sometida a un tratamiento preventivo contra el cáncer a inicios de 2024. Si bien la enfermedad llegó a remisión en septiembre del mismo año, poco a poco se fue sumando a las obligaciones de su agenda real, demostrando lo complicado del camino y lo importante que fue para ella contar con el apoyo de su familia.
Una boda que pasó a la historia
Fue el viernes 29 de abril cuando los ojos del mundo entero se posaron sobre Londres. Las campanas de la Abadía de Westminster empezaron a sonar con alegría cuando la novia llegó al lugar en medio de miles de curiosos que esperaban verla entrar a la iglesia. Kate lució un espectacular vestido diseñado por Sarah Burton para Alexander McQueen que acentuaba su figura. Además de un velo, llevó la tiara Cartier Halo, un tierno gesto de la reina Isabel II quien se la prestó de su joyero.
La novia fue entregada en el altar por su padre, Michael Middleton, y su hermana Pipa, además de ser dama de honor, cargó la cauda desde la entrada a la iglesia hasta el altar, en donde la esperaba el príncipe William, junto a su hermano el príncipe Harry. El novio vistió el uniforme de los Guardias Irlandeses, un look rojo que destacó en la ceremonia.
Luego de poner el broche de oro, la pareja salió de la Abadía para hacer un recorrido en carruaje por las calles de Londres rumbo al Palacio de Buckingham, en donde se asomaron por uno de los balcones para darse un tierno beso que emocionó a los espectadores y fans de la familia real en el mundo entero.
La celebración continuó con dos recepciones en el palacio, la primera organizada por la reina Isabel II, y una más por el hoy rey Carlos III. La pareja tuvo mil 900 invitados y luego de unos días del enlace, pasaron su luna de miel de 10 días en las Islas Seychelles. La boda es considerada uno de los eventos más mediáticos del siglo XXI, pues además de ser el enlace del hijo del príncipe Carlos y la princesa Diana; era uno de los solteros más codiciados y heredero al trono. Un evento que para la corona marcó un nuevo inicio en una etapa más moderna para la realeza inglesa.










