Tras presentar la nueva fragancia “Jasmine Blues” de su marca Orebella, Bella Hadid fue vista en las calles de Los Ángeles con un atuendo que, fiel a su esencia, equilibra lo casual con lo aspiracional, manteniéndose así como toda una trendsetter contemporánea. La supermodelo, conocida por marcar pauta en tendencias desde el street style, apostó por un look que rescata elementos vintage y las adapta a una narrativa contemporánea.
Esta vez, Bella llevó un par de jeans de corte flare, una silueta que ha ido ganando terreno en las últimas temporadas y que parece poco a poco posicionarse como una de las favoritas para 2026. Este tipo de pantalón, caracterizado por su corte low-rise y muslos con una apertura progresiva hacia el bajo, no solo estiliza la figura, sino que también remite directamente a la estética de los años setenta, una década que continúa influyendo fuertemente en la moda actual —sobre todo en el estilo de Bella.
Lejos de optar por un estilismo recargado —que antes definían su estilo callejero— Hadid decidió combinar los jeans con una blusa de encaje en tono claro, de inspiración romántica, que aporta textura y suavidad al conjunto. La elección de esta prenda no es casual: el contraste entre la estructura del denim y la delicadeza del encaje crea un balance visual que eleva el look sin perder su aire relajado.
Accesorios con una narrativa detrás
Uno de los elementos clave en el estilismo de Bella, sin duda, es la elección del calzado. La también empresaria optó por unas zapatillas de inspiración vintage, un par de kitten heels con punta fina y detalles de agujeta, un diseño que refuerza la estética retro del conjunto. Este tipo de calzado, que recuerda a siluetas clásicas, se posiciona como una alternativa sofisticada frente a los sneakers, demostrando que la comodidad y la elegancia pueden ir de la mano.
Además agrega un bolso en tono borgoña con detalles dorados, mismo que lleva cruzado en el cuerpo, y que introduce un acento de color, que a su vez rompe con la neutralidad del resto del look. Los accesorios, aunque discretos, están cuidadosamente seleccionados: desde las gafas de sol con tinte cálido hasta las joyas sutiles, todo contribuye a construir una imagen que evoca una estética retro y pulida.
El poder del effortless dressing
Si algo distingue el estilo de Bella Hadid es su capacidad para hacer que incluso los looks más simples se sientan relevantes. Su enfoque fashionista se aleja de lo excesivamente producido y apuesta por un effortless dressing que, en realidad, está cuidadosamente calculado.
Este look encapsula varias de las tendencias clave del momento: el regreso de los cortes flare, la influencia vintage y el protagonismo de las texturas. Además, reafirma una constante en el estilo de Bella: su habilidad para reinterpretar códigos del pasado y convertirlos en algo completamente actual.
Más allá de imponer una tendencia específica, lo que Bella Hadid logra con este tipo de apariciones es marcar una dirección estética. Su manera de vestir sugiere un regreso a lo auténtico, a lo atemporal, donde las prendas no solo siguen modas pasajeras, sino que construyen un estilo personal sólido.







