La astrología se basa en los movimientos aparentes de los cuerpos celestes. Se dice que un planeta está retrógrado cuando la Tierra lo “rebasa” durante el recorrido de sus respectivas órbitas. Así, desde nuestra perspectiva terráquea y durante cierto tiempo, parece que ese planeta en cuestión empezó a moverse hacia atrás.
Cada cuerpo celeste representa un conjunto de temas: Mercurio, por ejemplo, se relaciona con la comunicación; Venus, con los vínculos interpersonales y el dinero; Marte, con la confrontación y la acción directa, etc.
Cuando algún planeta está en su movimiento retrógrado, los temas que rige no se experimentan de una manera tan fluida, más bien hay que regresar sobre los pasos que avanzamos en esas áreas para revisar, corregir, ajustar, repasar, etc. Actualmente estamos en una época de varios planetas retrógrados, por lo que es importante saber cuáles son, qué significa su respectivo movimiento en reversa y cómo aprovechar al máximo la etapa de revisión que nos proponen.
Mercurio reabre conversaciones que creías haber terminado
De los retrógrados, Mercurio es el más famoso porque se pone en reversa tres veces al año (a veces cuatro) por temporadas que duran más o menos tres semanas. Y como rige todo lo que tiene que ver con comunicación, trámites, coordinación de lo cotidiano y traslados, su movimiento “hacia atrás” se experimenta de manera obvia en nuestro día a día.
Desde el lado difícil, describe malentendidos, enredos en trámites, complicaciones en los traslados, comunicaciones interrumpidas, detalles desatendidos que se van volviendo bolas de nieve, etc.
En su versión luminosa nos ofrece la posibilidad de regresar sobre nuestros pasos para corregir, rehacer lo que hayamos hecho con prisa, pulir los detalles y, de esta manera, asegurarnos de que estamos avanzando sobre seguro y haciendo un trabajo pulcro. También favorece que retomemos conversaciones o temas que aún necesitan revisarse para sacar mejores conclusiones y alcanzar buenos acuerdos.
Estamos en el último periodo de Mercurio retrógrado del año y termina el 13 de noviembre.
Venus te reencuentra con tu ex
Por tratarse del planeta de las relaciones interpersonales, Venus en reversa significa regresar al pasado para reconectar con quienes aún hay temas pendientes, o bien, retomar dinámicas luminosas que se perdieron en alguna etapa de la relación con algún ser querido.
También representa nuestra dinámica con el dinero, entonces es ideal hacerle ajustes al presupuesto, adquirir nuevas herramientas para administrarnos, manejar los recursos con más cautela, etc. El lado oscuro es que nos puede llevar a reactivar una relación tóxica o que ya no tiene nada que ofrecernos, a hacer gastos impulsivos o a irnos al extremo de no querer gastar nada y agobiarnos mucho por dinero.
Su versión positiva nos ayuda a retomar una relación que vale la pena o un negocio que en su momento no funcionó pero que ahora es viable. También es útil para cuestionar nuestros gustos y encontrar maneras mejores de sentir placer y disfrutar el mundo.
Al igual que Mercurio, Venus retrógrado termina el 13 de noviembre.
Saturno checa si realmente aprendiste la lección
Cuando el planeta de la relación con la realidad, el trabajo y la cosecha está en reversa, representa días donde las cosas no evolucionan ni se resuelven a la velocidad que quisiéramos. La expresión difícil de este aspecto es la imposibilidad de avanzar debido a que no estamos siendo realistas con nuestra situación o porque no queremos hacer el esfuerzo requerido.
El ángulo benéfico de Saturno retrógrado es que reactiva situaciones en las que aún tenemos algo importante que aprender y cuyas lecciones nos van a ser muy útiles en algún momento del camino. Si tenemos paciencia para regresar sobre nuestros pasos y nos aplicamos con el trabajo que toca hacer, este aspecto acaba siendo fundamental para alcanzar metas.
Saturno retrógrado termina el 10 de diciembre.
Urano te aburre o estimula al extremo
Urano es una fuerza de cambio que nos ayuda a actualizarnos y no quedarnos atrás. Cuando está retrógrado, se nos puede dificultar esta capacidad de renovación y nos estancamos; en el extremo opuesto, representa movimientos demasiado abruptos que nos cuesta trabajo armonizar.
Sin embargo, también se puede aprovechar su movimiento retrógrado para detectar las áreas donde nos estamos quedando atrás y hace falta que adoptemos una actitud más atrevida que nos saque de la inercia. La pregunta a responder es: ¿qué decisión innovadora puedo tomar para no obtener siempre el mismo resultado? Y es que, sin innovación, no hay evolución.
Urano retrógrado concluye el 8 de febrero.
Neptuno hace que tu fantasía favorita sea cada vez más difícil de defender
Neptuno rige, entre otras cosas, la experiencia espiritual de purificación y conexión con lo sagrado; nos pide que soltemos o sacrifiquemos lo necesario para seguir avanzando con ligereza y capacidad de fluir.
Cuando está retrógrado nuestra sensibilidad en general se amplifica, así que tendemos a fantasear más y, por lo tanto, la reconexión con la realidad llega a ser más difícil o dolorosa. La mejor manera de aprovechar su movimiento en reversa es buscar perspectiva y apoyo para soltar las expectativas, aceptar la realidad como es y fluir con más fe.
El último día de Neptuno retrógrado es el 12 de diciembre.








