SOCIEDAD

Paco Arango regresa a Ciudad de México a presentar su primer libro y una gran causa


Durante 25 años, Paco Arango ha acompañado a niños con cáncer. De esas despedidas nacieron las historias que hoy reúne en el libro 'Si no crees en Dios, te doy su teléfono'. Recién casado, vuelve a su ciudad a presentarlo, preparado para donar todas sus regalías


El libro nace de su trayectoria colaborando con hospitales.© FERNANDO JUNCO TELLADO
Octubre 23, 2026 8:46 PM EDT

Paco Arango volvió a la Ciudad de México con dos misiones. La pública: presentaren su país natal "Si no crees en Dios, tedoy su teléfono" (Aguilar), el libro que en España llegó a ser el octavo más vendido. La privada: mostrarle su ciudad a Begoña Aguilera, la financiera bilbaína con la que se casó el pasado 8 de mayo en Madrid. "Yo soy chilango. En España me llaman mexicano y aquí me llaman español, pero una parte de mí es muy mexicana. A través de ella estoy reviviendo mi niñez".

Paco Arango y Begoña Aguilera en España.© Getty Images
Paco Arango y Begoña Aguilera en España.

Raíz Chilanga

Se fue a Madrid a los cinco años, pero nunca se marchó del todo. Hay cosas que no se le quitan: el chamoy, los Churrumais y su afición al Cruz Azul. "Hay un vínculo con México muy difícil de explicar, que solo otro mexicano entiende". En 2001, con una carrera hecha en la música, la televisión y el cine, entró como voluntario al Hospital Niño Jesús de Madrid. "Iba a ser una hora a la semana". Se volvió una dedicación diaria que, en 2005, dio origen a la Fundación Aladina, que hoy colabora de forma permanente con 22 hospitales públicos españoles: acompaña a pie de cama a los niños y a sus familias, les ofrece apoyo psicológico y financia obras hospitalarias, con 30 millones de euros invertidos. 

Paco Arango ha mantenido su amor por México intacto. "Soy chilango", comparte.© FERNANDO JUNCO TELLADO
Paco Arango ha mantenido su amor por México intacto. "Soy chilango", comparte.

Su cine sigue la misma regla desde 2011: dona el cien por ciento de lo que recauda. De esos pasillos sale el libro: unas memorias sobre lo que vivió junto a niños al final de su camino, coincidencias inexplicables que él llama "diosidencias". Dudó mucho en publicarlas, "porque no quería que pensaran que se me fue la cabeza. No es un libro religioso", aclara. "Está escrito para los que quizá no creen". A Dios le llama el Míster, y el título es su invitación a marcarle.

Jacqueline Bracamontes y Paco Arango durante el evento del lanzamiento de su libro en Ciudad de México.© CORTESÍA
Jacqueline Bracamontes y Paco Arango durante el evento del lanzamiento de su libro en Ciudad de México el pasado 28 de septiembre en la Librería Rosario Castellanos.

En México, la totalidad de sus regalías irá a Casa de la Amistad para Niños con Cáncer y al Hospital Infantil Teletón de Oncología (HITO) de Querétaro, a los que además anunció donaciones. Con Casa de la Amistad la historia viene de lejos: sus películas ya le aportaron generosas cifras. "Dentro del dolor, te enseñan que no está en juego ni la vida ni la muerte: está en juego el amor". Del HITO habla como "un ejemplo mundial", en un país donde uno de cada dos niños con cáncer fallece. Entre las historias que cuenta el libro está la de Daniel, que le hablaba de un túnel de luz con una puerta que no se atrevía a abrir. La noche en que murió, Paco le tomó la mano: "Vamos al túnel y abre esa puerta; si no te gusta, volvemos": Y Daniel se fue hacia la luz. O la de Enrique, de 16 años, promesa olímpica del waterpolo. La noche de su muerte, una lechuza enorme quedó atrapada en la terraza de Paco; la liberó, el ave volvió y en ese minuto Enrique falleció. "Lo entendí como su forma de darme las gracias".

Pero la historia más íntima que nos cuenta es la de su padre, Plácido Arango, fundador de Vips y presidente del Real Patronato del Museo del Prado, a quien el Museo de Bellas Artes de Bilbao rinde homenaje desde el 5 de octubre con su colección. De él aprendió que devolver la suerte es una responsabilidad. "Era el mayor 'fan' de Aladina". Y era ateo. "Me decía: 'Paco, ¿sabes lo único que me preocupa de ser ateo? Lo que tú pienses que me va a pasar cuando me muera'". Paco le contestaba con humor: "Papá, te tengo el hotel, la suite y el abogado listos por si acaso".

El libro nace de su trayectoria colaborando con hospitales.© FERNANDO JUNCO TELLADO
El libro nace de su trayectoria colaborando con hospitales.

Con los niños de Aladina, los arcoíris son una constante; para Paco, una señal. En el último año de vida de su padre se sucedieron coincidencias tan claras que Plácido acabó por concederle algo: "Oye, Paco, a ver si esos arcoíris tuyos van a tener algo de razón". Aunque nunca le dijo que creía, para Paco esa frase tuvo un significado profundo. El día que murió, Paco se fue solo a la casa de campo de la familia y caminó llorando entre la naturaleza. Entonces apareció un arcoíris. "No torcido: recto, como una pantalla. Y yo, que soy cineasta, no llevaba el móvil. Pero era tan evidente que era una señal de mi padre". Después vino un sueño: una gran velada en el Museo del Prado, su padre al frente de todo, y una mirada que lo decía todo. "tengo la suerte de saber que mi padre está en un sitio maravilloso. No tengo ninguna prisa por ir a verlo, pero sé que está muy bien". El día de su boda, tras una mañana de lluvia en Madrid, también salió un arcoíris.

Su fundación, "Aladina", colabora con 22 hospitales públicos en España.© Instagram
Su fundación, Aladina, colabora con 22 hospitales públicos en España.

Al Míster solo le reclamó una vez, cuando "Maktub", su primera película, apenas llenó salas. "Me dijo en inglés: 'Shut up, this is not for you' ('Calla, esto no es para ti')". La cinta acabó financiando el Centro Maktub de trasplantes de médula ósea. "Desde entonces ya no me atrevo a quejarme". Para terminar, nos cuenta que en marzo rodará su quinta película. Y como despedida, para aquel escéptico que se anime a marcarle al Míster, le da un consejo: "Dale permiso de contestar. No está aquí para juzgarte, está aquí para quererte. Esto no va de religión, va de amor".