New York Fashion Week nos deleitó con momentos y tendencias irrepetibles. Del 10 al 15 de septiembre, esta plataforma volvió a confirmar por qué se ha convertido en uno de los escaparates más esperados e importantes del mundo de la moda, con diseñadores como Tommy Hilfiger, Calvin Klein y el mexicano Francisco Campillo deslumbrando con sus propuestas.
Para cerrar con broche de oro, el diseñador Thom Browne presentó su nueva colección Primavera-Verano 2027 con su característica teatralidad. En esta ocasión, decidió dejar de lado su estética preppy y su habitual homenaje a la sastrería para transportar al público a un viaje de regreso a la infancia y la imaginación.
Los detalles estéticos del desfile de Thom Browne
Un desfile no se construye únicamente con las prendas, sino con la atmósfera que lo acompaña: la música, la iluminación y la escenografía son piezas clave para reflejar la visión creativa. Para firmas como Thom Browne cada detalle cuenta, y así lo demostró en su más reciente entrega.
El color, las texturas y los cortes inusuales se convirtieron en ejes centrales para entender una colección inspirada en el cine. Bichos: una aventura en miniatura (A Bug's Life) fue la cinta animada que dio vida a una serie de diseños basados en la naturaleza, sus matices y sus formas. El espacio cultural The Shed, en la Gran Manzana, se transformó en un majestuoso jardín para la clausura de la NYFW. El diseñador vistió el recinto con césped sintético, flores gigantes y capullos que envolvieron por completo a los asistentes.
El espectáculo comenzó con un cuerpo de baile que también se encargó del cierre. Una a una, las modelos desfilaron mostrando una versión reinventada del clásico traje de Thom Browne, pero intervenida con fantasía: superposiciones de color, sacos bordados con perlas, motivos florales y siluetas de insectos tanto en las prendas como en los accesorios.
Como es costumbre en la firma, el dramatismo lúdico se hizo presente mediante looks de estructura escultórica inspirados en los contrastes de la naturaleza. Entre los complementos, el sombrero boater se convirtió en el gran protagonista de la velada, estilizando los cortes de cabello futuristas de las modelos.
Las referencias a la película se apreciaron en siluetas de catarinas y mariposas integradas en distintos formatos. Como declaró el diseñador en backstage: "Para mí era una historia infantil muy ingenua, y pensé que haría sonreír a todo el mundo".
Kai Schreiber cierra con broche de oro el desfile
La Semana de la Moda de Nueva York no solo sorprendió por sus propuestas de diseño, sino también por sus elencos sobre la pasarela. Tras las apariciones de Gigi Hadid y Romeo Beckham durante la semana, en el desfile de Thom Browne fue Kai Schreiber la encargada de culminar el show.
La hija de Naomi Watts y Liev Schreiber se convirtió en la musa elegida para el look final, luciendo un conjunto de dos piezas con estampado de mariposa —compuesto por un body y una maxifalda— complementado con un maquillaje lleno de fantasía y color.












