Lo que distingue a un artista del resto del mundo es su habilidad de convertir una emoción en algo material. Transforman la energía derivada de traumas y aventuras en algo palpable. Yayoi Kusama encontró un lenguaje propio para hacerlo, y en el proceso se posicionó como una de las artistas plásticas más importantes del arte contemporáneo.
La japonesa revolucionó el mundo del arte tras convertir sus alucinaciones mentales en instalaciones inmersivas basadas en lunares y redes infinitas. Su trabajo fue percusor de movimientos como el pop art, el minimalismo y el arte feminista que inspiró a grandes artistas de la historia como Andy Warhol y Gerogia O'Keefe, con quien mantenía una relación cercana.
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Durante su carrera colaboró con diferentes marcas de moda y belleza, entre ellas Louis Vuitton, Marc Jacobs y Uniqlo, llevando sus patrones a elementos del día a día como ropa y accesorios. La historia de Kusama no fue del todo agradable, pero logró que todas estas experiencias traumáticas trascendieran más allá de su experiencia. Hoy nos despedimos de la legendaria artista, tras el anuncio de su muerte el pasado 14 de agosto a los 97 años en Tokio, y recordamos su vida a través de fotografías.
La vida de Yayoi Kusama en fotografías
Su infancia
Yayoi Kusama nació en Matsumoto, Japón. Tuvo una infancia profundamente triste debido a su madre abusiva, sin embargo, esas vivencias forjaron las bases de su propuesta artística. Desde chica, Kusama decía experimentar alucinaciones con puntos a su alrededor en las que las flores le hablaban.
En la década de 1940, se dio a la tarea de estudiar la pintura tradicional japonesa. Dominó el uso de materiales como acuarelas, óleos y pasteles para después crear sus propias técnicas.
En 1957 se mudó a Estados Unidos (Seattle y Nueva York) luego de intercambiar cartas con Georgia O'Keefe. Comenzó a pintar sobre cuerpos desnudos con la intención de embellecerlos.
En la década de 1960, presentó por primera vez su serie de Infinity Nets, misma que la posicionó como una de las voces más poderosas de la vanguardia neoyorquina, junto a artistas como Andy Warhol y Jean-Michel Basquiat.
A finales de la década de 1970, Kusama presentó su primera instalación Infiinity Rooms que jugaban con la percepción del espacio y la percepción. Todo para mudarse de vuelta a Japón tras años de desgaste emocional y decidir instalarse voluntariamente en un hospital psiquiátrico.
Tras regresarse a Japón, decide establecerse en su país natal y concentrarse en su arte, mismo que poco a poco fue ganando interés del público hasta posicionarla como una de las voces más importantes del arte contemporáneo.
En 2012, colaboró por primera vez con Louis Vuitton bajo la dirección creativa de Marc Jacobs. Esta relación con la marca dio entrada a continuas colecciones cápsula y colaboraciones que involucraban instalaciones, entre ellas la instalación en la boutique de Campos Eliseos en París (2023).
En 2014, abre las puertas de un museo dedicado sus obras y trayectoria en Japón, The Yayoi Kusama Museum, con instalaciones y pinturas que reflejan el ADN de su trabajo y la inspiración detrás de su arte.
Desde entonces, exhibiciones temporales han sucedido alrededor del mundo, como esta que vive actualmente en Londres: Infinite Accumulation afuera del Liverpool Street Station.