La cita es en la terraza del icónico Hotel Emperador de Madrid, cuyas vistas a la ciudad han cautivado a huéspedes distinguidos como Sofía Loren, Ernest Hemingway y Ava Gardner.
Nuestra anfitriona, Janin Barbosa, se encuentra justo en la entrada del salón para dar una bienvenida cálida y personalizada a cada una de las invitadas, tal como lo aconseja en su libro Fundamentos prácticos de etiqueta y protocolo: Aprende como Janin.
Para nuestra anfitriona, recibir es un arte, y antes de pasar a la mesa nos ofrece una refrescante copa de cava mientras los asistentes conversan entre sí y van rompiendo el hielo. En adelante, ella aprovechará cualquier situación para aportarnos tips: “La copa se sujeta con delicadeza por el tallo o por la base, con las yemas de los dedos; de este modo, el cáliz (la parte superior) se mantiene fresco y el cristal permanece impecable, dejando que el contenido luzca sus cualidades”.
La acompañan los diseñadores florales Israel Sánchez López y Nacho Viñau Ena, de la firma Lola se va de boda, quienes, para la ocasión, crearon un magnífico centro de mesa que evoca los tonos del verano, integrando vegetación estival, flores de aroma sutil y contrastes de color. “Este centro representa sol y agua; está elaborado con elementos orgánicos que asemejan al coral y las palmeras”, explicaron los expertos.
Entre las asistente se encuentran María Fúster, representante de Fundación A la Par, la influencer Pía Nieto, la empresaria y decoradora Noa Tiggemann, Julia Chacón, CEO de Luxmetique, Verónica Plaza, experta en interiorismo, entre otras.
Vestir una mesa y decorarla con mimo “es nuestra forma de decir a nuestros invitados: 'eres bienvenido, ocupas un lugar especial en mi vida y te tengo un gran cariño'”, expresa Janin, demostrando su expertise en l’art de la table. Esta es, además, una clase magistral con fines solidarios que pone en relieve el trabajo de la Fundación A la Par, dedicada a velar por los derechos, la inclusión y la vida independiente de las personas con discapacidad intelectual. Por tal motivo, cuando Janin describe cómo deben colocarse cada uno de los elementos en la mesa, hace hincapié en los elegantes posaplatos: piezas con motivos veraniegos, elaborada artesanalmente por miembros de la comunidad de A la par. A juego, manteles y servilletas de fibras naturales de la casa Tigge, y vajilla en tono neutro de Vista Alegre.
Elegancia en la mesa
La experta indica a los asistentes que tomen su lugar en la mesa. A continuación, explica la diferencia entre protocolo y etiqueta. El primero engloba las normas que deben cumplirse en los actos oficiales, institucionales o sociales. El segundo concepto se refiere a la manera en que nos comportamos socialmente y marca un sello personal que revela mucho sobre nosotros. “Según un estudio de la Universidad de California, el 93% de lo que comunicamos lo hacemos a través del lenguaje no verbal”.
La influencer, con casi un millón de seguidores en Instagram, señala el paso a paso de la actitud de un comensal distinguido: “Si nuestro nombre aparece en un lugar específico, tiene una razón de ser, por lo que no es adecuado intentar cambiar el sitio con otra persona. Nos sentamos con la espalda recta e, inmediatamente, tomamos la servilleta y la colocamos sobre nuestro regazo, doblada por la mitad en posición horizontal y con la abertura hacia nosotros; así, al utilizarla —siempre con toques suaves—, las manchas quedan ocultas en el interior”.
Debemos mantener las manos sobre la mesa de forma relajada y evitar invadir el espacio de la persona de al lado tratando de alcanzar una fuente; es mejor pedir que nos la acerquen para servirnos. La experta explica el manejo correcto de los cubiertos de principio a fin, creando un ambiente de confianza en el que las asistentes despejan todo tipo de dudas y comparten, también en confianza, recuerdos de las enseñanzas de buenos modales recibidos en la infancia.
Otra de las lecciones que brinda nuestra especialista en esta experiencia gira en torno a la etiqueta británica del té de las cinco de la tarde, un ritual que —nos explica— implementó la duquesa de Bedford en 1856 y que luego fue adoptado por la realeza británica. "Para servir, sujetamos la tetera y detenemos la tapa con dos dedos; vertemos sin tocar el borde de la taza. Si añadimos azúcar, tomamos la cucharilla, que debe estar colocada detrás de la taza, y removemos trazando una línea vertical una y otra vez, nunca en círculo". Si estamos ante una mesa baja, tomamos el plato con la taza y bebemos siempre mirando hacia ella. Entre una norma y otra, a Janin le gusta relajar el ambiente con toques de humor, tal como hace en sus reels de redes sociales.
Ofrecer un obsequio al finalizar un evento constituye una despedida atenta y feliz, capaz de prolongar en cada invitado la grata impresión del encuentro incluso cuando regrese a casa. En esta master class, uno de los obsequios fue una "píldora taller", impartida por Nacho e Israel, sobre cómo preparar delicados buqués, a juego con el centro de mesa que el invitado puede llevarse a casa. "Cuando vayas a elegir las flores para este ramillete, pídele al florista que te señale aquellas que mantienen su estructura una vez secas; así, después de tres días, cada ramo puede retirarse del agua, colgarse boca abajo para que seque y convertirse en un adorno más duradero que evocará esta gratificante experiencia" afirman los artistas florales.












