Para muchos, los perritos se han convertido en mucho más que una mascota; incluso hay quienes los consideran parte de la familia y los llaman sus “perrhijos”. Por ello, era solo cuestión de tiempo antes de que estas parejas comenzaran a incluirlos en momentos clave de su vida, como bodas o celebraciones especiales como los gender reveals.
Sin embargo, integrar a tu mascota en un evento tan importante como tu boda requiere planeación. Es fundamental considerar el lugar donde se llevará a cabo la celebración, el tipo de evento, su nivel de formalidad, así como el temperamento y comportamiento de tu mascota. También es importante tener en cuenta la responsabilidad que implica llevarla a un entorno con muchas personas, ruido y estímulos nuevos.
Si prefieres no preocuparte por tu mascota durante el evento, una excelente opción es nombrar un cóctel en su honor. Es una forma original y divertida de incluirla en la celebración. Puedes diseñar una bebida que evoque su personalidad —ya sea algo dulce, fresco o más intenso— e incluso agregar detalles personalizados en la cristalería o en la carta de bebidas con su nombre o ilustración.
Como paje (únicamente en ceremonias fuera de la Iglesia)
Esta opción es ideal únicamente para mascotas entrenadas, tranquilas y sociables. Aun así, es importante no perder de vista que se trata de un animal, por lo que no se recomienda dejarlo suelto en ningún momento. Lo ideal es asignar a una persona de confianza que esté pendiente de tu mascota durante toda la ceremonia y pueda actuar ante cualquier imprevisto. Para hacerlo aún más especial, puedes añadir un accesorio como un moño o pañuelo acorde al estilo de la boda.
Las fotografías son uno de los recuerdos más valiosos del gran día. Por eso, incluir a tu mascota en algunos retratos puede ser una forma muy significativa de hacerla parte del momento. Puedes coordinarte con tu fotógrafo para integrarla en fotos más relajadas, como durante el getting ready o en algunos retratos ya vestidos. No es necesario que esté presente todo el tiempo: unas cuantas imágenes bien pensadas serán suficientes para inmortalizar ese vínculo.
Si decides que tu mascota se quede en casa el día del evento, aún puedes hacerla parte de la boda a través de los detalles gráficos. Incluir ilustraciones en las invitaciones, el save the date, las servilletas o cualquier elemento de papelería es una manera sutil pero muy especial de representarla. Así, seguirá formando parte de esta nueva etapa sin necesidad de estar físicamente presente.