Hay historias tan bien contadas que trascienden en el tiempo, y una de ellas es la del conde Ugo Conti, un impostor italiano que llega a México para deslumbrar a la alta sociedad con su título real. La historia, escrita por Luis Spota en 1956, toma un aire fresco en la adaptación dirigida por Edgar San Juan, en una trama traída al siglo 21, protagonizada por Andrea Arcangeli, Esmeralda Pimentel y Karol Sevilla; y que ya se encuentra disponible en streaming a través de Hulu.
En una charla con ¡HOLA! Américas, Esmeralda Pimentel nos habla sobre Frida Becker/Concha, su personaje en esta historia en la que también lleva una doble vida. La actriz mexicana se enorgullece mucho de su papel, el cual no sólo le permitió trabajar con actores que admira, sino que la llevó a conocer una cultura diferente y a hablar en italiano con fluidez.
La trama, en la que podemos ver los orígenes de Amedeo Pádula, también nos presenta a Miguel Rodarte como Alonso Rondia; en un México moderno regido por el interés, el hambre de fama y de poder, deslumbrado por un conde que promete estatus y una vida utópica ante la sociedad.
¿Cómo viviste esta experiencia que con la adaptación también ha viajado por el tiempo?
Algo que a mí me fascina de poder hacer cine es su capacidad para viajar, no solamente a otras latitudes sino también a través del tiempo y me encanta que ‘Casi el Paraíso’ es una película que sigue muy vigente, que la siguen pidiendo. Me ha permitido seguir teniendo contacto con la audiencia, poder seguir escuchando y comprendiendo cómo va, cómo sigue cuestionando, emocionando a través de estos años. Y solamente me puedo imaginar lo que va a representar ‘Casi el Paraíso’ en un futuro.
‘Frida’ es un personaje vital para destino de ‘Amedeo Pádula’, es la persona que conoce completamente sus secretos y además sabe los riesgos de todo lo que está haciendo.
¡Sí! Híjole, para mí interpretar a ‘Frida’ ha sido sin duda un hermosísimo regalo. Es sin duda el personaje que mueve los hilos. Para mí es la más astuta de todos, porque creo que es la única que no tiene esta ambición de poder, de reconocimiento, de fama, de riqueza como lo tienen el resto.
Sin embargo, sigue siendo un personaje que sabe muy bien jugar y mover las piezas en este juego de apariencias, de máscaras, de secretos y de caos. Es una mujer a la que le rompieron el corazón, la persona en la que más confió, la persona que más ha amado en su vida. Y creo que ha sabido usar ese dolor para transformarlo en este motor que la lleva a lograr sus objetivos por sobre todas las cosas. También creo que es el personaje que más ama a este país, que más compromiso tiene por la sociedad, por el medio ambiente, por la política.
Esmeralda Pimentel y Andrea Arcangeli en 'Casi el Paraíso'
La ‘Frida’ que vemos en pantalla enaltece el papel de la mujer, un ligero cambio que vemos en del libro.
Sí, la novela de Luis Spota es maravillosa, es icónica, pero ahí los personajes eran satélites de los personajes masculinos y estaban siempre pues a la deriva de lo que estos hombres decidieran, tanto políticamente, socialmente, en sus casas, en lo privado. Y creo que lo maravilloso y el gran acierto de hacer esta adaptación a la actualidad, es que retrata muy bien el poderío que tenemos las mujeres, que somos mujeres que cuestionamos, que somos independientes, que somos inteligentes, que nos sabemos reunir, organizar entre nosotras y que priorizamos también la libertad, la dignidad, los valores. Así es que me parece que es un gran acierto.
Andrea Arcangeli, Karol Sevilla y Miguel Rodarre en 'Casi el Paraíso'
Tuvieron locaciones y una combinación de ambas culturas, ¿qué es lo que más recuerdas y el que más te gustó?
Fueron muchas cosas, o sea, desde poder rodar con actores y actrices a los que yo siempre he admirado tanto, contar una historia que me parece fundamental, relevante, que pone el dedo en la llaga de tantas heridas que tenemos a nivel político y social en este país, como es el racismo, la violencia, el ataque a los periodistas, la traición constante de nuestros gobernantes. El cómo este complejo también que tenemos los mexicanos de siempre ponernos por debajo, de no terminar de creernos lo poderosas y poderosos que somos, y sobre todo que retrata todo esto desde el sentido del humor que también tenemos y que nos hace muy característicos, que tenemos la capacidad de reírnos de nuestras propias desgracias, de nuestros propios dolores.
Sin duda poder aprender italiano, poder viajar a Italia es algo que me gustó mucho. Yo siempre agradezco los proyectos que me permiten conocer otras latitudes, poder aprender otros idiomas u otras habilidades.
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¿Cuál es el recuerdo de este rodaje que todavía te trae una sonrisa a la a la cara?
Ahorita que me hiciste la pregunta, lo primero que pienso es en Karol Sevilla. ¡Es un amor! Esta mujer preciosa, que tiene un cuerpecito así, toda chiquita y con una energía y alegría desbordante que nos contagia a todas y a todos. Pienso en Miguel Rodarte, que es un maestro de la actuación y también todo su todo su gozo que nos compartió durante el rodaje. Y Andrea, que fue mi gran cómplice.
Para mí rodar ‘Casi el Paraíso’ fue de los mayores regalos que yo he tenido en esta profesión, porque sin duda hicimos un gran equipo entre todos y esto que vivimos fue excepcional. El nivel de unión, de compañerismo que tuvimos, de disciplina, de rigor, de estar todos apasionados por contar esta historia fue impresionante.
Esmeralda Pimentel recuerda con mucho cariño la energía de Karol Sevilla durante la filmación de 'Casi El Paraiso'
¿Qué le dirías a la gente que ahora va a poderla disfrutar de esta historia en Hulu?
Quiero que sepan que es de los proyectos que más orgullosa me siento, me parece que es una historia necesaria, bien contada, con altos valores de producción, que es una historia también muy divertida, muy incómoda, ya verán porque y es una historia apasionante.