Alberto Guerra está en uno de los mejores momentos de su carrera. Tras el rotundo éxito de producciones como Accidente o Griselda, el actor de origen cubano regresa a la pantalla con M.I.A., una serie de crimen de Peacock que en los primeros días de su estreno ha cautivado a la audiencia con sus escenas de acción. La producción, creado por Bill Dubuque (conocido por Ozark) es un thriller cargado de suspenso criminal y sed de venganza, ambientado en el bajo mundo criminal de Florida. En entrevista para ¡HOLA! Américas, Alberto Guerra nos habló de su personaje como Elías y de los desafíos para su preparación física, pues su papel requirió de una pericia y corporalidad de primer nivel.
En la serie de nueve episodios, comparte créditos con Shannon Gisela, Cary Elwes, Danay García, Brittany Adebumola, Dylan Jackson, Maurice Compte, Gerardo Celasco, Marta Milans, entre otros destacados actores.
M.I.A. cuenta la historia de Etta Tiger Jonze (Shannon Gisela), una joven que sueña con escapar de los Cayos de Florida hacia una vida mejor en Miami. Sin embargo, cuando el negocio de tráfico de drogas de su familia se desmorona en una tragedia, Etta se embarca en un peligroso viaje por los bajos fondos de Miami, iluminados por neones, que definirá quién es y de lo que es capaz en última instancia.
En esta conversación con ¡HOLA! Américas, el actor de raíces cubanas nos habló de los desafíos de hacer el papel de Elías, pues requirió de horas de trabajo con su doble de acción, además de una corporalidad específica. Para lograr sus objetivos, Alberto Guerra entrenó todos los días, pero sin dejar de lado un antojo al que jamás podrá negarse. En esta charla, también contó la forma en la que construyó una relación profesional con J.J Dashnaw
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¿Cómo fue para ti participar en M.I.A.?
Fue pura gozadera hacer esta serie. Es una serie que me parece maravillosamente entretenida, que tiene una calidad técnica espectacular, es de esas cosas que he disfrutado muchísimo en mi carrera. Y estoy muy contento de que el público por fin ya pueda verla. Porque eso sucede con las series, que uno las hace 5 meses de tu vida, 6 meses estás ahí enfocado en eso, y después te olvidas un montón de meses, y luego un buen día te dicen: ‘Oye, ya va a salir’, y es una sensación increíble.
Háblanos de tu personaje como 'Elías'
Elías es un tipo muy complejo. O sea, es un tipo que no congenia muy bien las acciones atroces que comete, sobre todo al principio de la serie, con este ser humano que uno va descubriendo a medida que avanza la serie, que tiene cualidades y atributos con los que todos nos fuimos sintiendo identificados.
Shannon Gisela como Etta y Brittany Adebumola como Lovely en una de las escenas de M.I.A
Oye, hablando de los desafíos corporales, ¿cómo te preparaste para este tipo de personaje?
Tuve muchísimo tiempo para preparar todas las escenas de las secuencias de acción con el equipo de stunts. Y tuve un buen tiempo antes de empezar a filmar y durante el rodaje de trabajar, de entrenar con Joe Schilling, que es un campeón, excampeón del mundo en kickboxing. Y como que yo quería darle esa corporalidad al personaje, que fuera una persona que se moviera y que se notara que sabía de artes marciales. Físicamente fue un personaje sumamente demandante.
Yo acabé agotado de hacer M.IA., tan agotado que después de eso estuve siete meses sin hacer nada de ejercicio porque dije no, no quiero saber nada. Pero entrené muchísimo, tanto las coreografías como entrenamiento de ejercicio, más cardio, más bicicleta, más mantener una condición física bastante alta.
¿Y qué hay del régimen alimenticio, fue riguroso?
Nah, nunca he podido. Yo al ejercicio le entro con singular alegría, pero también a la comida.
Ahí sí me cuesta. De mis cosas favoritas en la vida es el pan, entonces es lo primero que te quita cualquier nutriólogo. Por ende, yo prefiero no ir a un nutriólogo (risas).
Oye, hablando de pan dulce, ¿cuál es tu favorito? No sé, un día vas a la tiendita, la panadería, concha, croissant.
De todo. Yo soy amante del pan, de todos los panes de todos los países, de empanadas, de donas, de conchas, de chocolatines, de croissant, de lo que sea. Viste cómo pasamos de Estados Unidos, Europa, Latinoamérica, México, todo. Yo creo que el pan como concepto es de mis cosas favoritas en la vida.
Hablando un poco acerca de la complicidad con tus compañeros, yo siento que en cada producción como que ustedes hacen una especie de familia. ¿Nos podrías compartir alguna anécdota que hayas vivido con tus compañeros?
Tienes razón en eso, que somos como una gran familia en las producciones. Disfuncional, pero familia, al fin y al cabo. Aquí éramos como dos clanes porque son dos historias; es una historia que se parte en dos al principio de la temporada y después se va entremezclando. Entonces como que mucho no compartíamos los de un lado de la historia con los de otro. Y pues una de las cosas más curiosas que me pasó es que hay un punto hacia el final de la temporada en el que a mí me toca ir al otro lado de esas familias.
En una de las escenas, pues me tenían que llevar como cargando, como peso muerto casi. Entonces eran estos tres que yo conozco porque hicimos las lecturas y demás, y nos conocemos, y pero con los que no había trabajado todavía en toda la serie en seis meses. Y pues me toca a mí confiar en que me puedan cargar y llevarme de un lado para el otro sin tirarme y romperme la cabeza. Y se logró, se logró. No me rompieron nada.
¿De qué manera te ha marcado este proyecto? ¿Qué te dejó M.I.A.?
Fue una producción en la que yo tuve que tener una relación más estrecha con el equipo de dobles, de stunts, de trabajar con ellos muchísimo todos los días y eso obviamente deriva en una convivencia. Me dejó muchísimo poder ver esta profesión desde otro punto de vista. Es la primera vez que me toca hacer un personaje que siento que compartí con alguien más, que es J.J. Dashnaw, que es el coordinador de stunts, y que además era mi stunt. Invariablemente no puedo referirme al personaje sin decir nuestro personaje.
Hablando un poco de proyectos, porque ya vamos un poco corriendo, te quiero preguntar: a lo largo de los últimos 10 años hemos visto una evolución actoral tuya gigante. ¿Cuáles serían esos personajes que te han marcado en los últimos 10 años?
Te puedo decir que Canek en ‘Ingobernable’ arrancó una ola para mí, donde después llegó Benítez en ‘Colosio’, que es un personaje al que le tengo mucho cariño. Luego llegó el Mayo en ‘Narcos’, y luego Darío en ‘Griselda’, y ‘El Charro’ en ‘Accidente’.
Creo que en ese orden he hecho más personajes en el camino, pero creo que en ese orden han sido los personajes que me han ido abriendo la próxima puerta. Sí, Benítez, sigue teniendo un lugar especial en mi corazón.
Para tus seguidores, ‘El Charro’ también fue uno como icónico…
‘El Charro’ me caía bastante mal, la verdad. Yo creo que de todos los personajes que yo he hecho, ‘El Charro’ es el que peor me cae. Al principio, o sea, en la primera temporada cuando salieron, en algún momento yo decía: ‘Algo hice mal’, porque yo estaba intentando caerle mal a la gente y se convirtió en un fenómeno el personaje cuando era todo lo contrario.
¿Cuál es tu perspectiva del lugar que ocupan los latinos el día de hoy de los latinos en este tipo de producciones a nivel global?
Yo creo que el lugar de los latinos es cada vez más evidente. Creo que series como M.I.A que tiene latinos de todo el continente, es un reflejo de ello, de que cada vez más vamos ocupando espacios importantes en la industria.
He tenido la fortuna de hacer series que son parte de Hollywood y que han sido vistas en todo el mundo, y también series que no son parte de Hollywood y que han sido igual de vistas en todo el mundo. Entonces creo que es más que evidente hoy por hoy el poder de convocatoria que tenemos los latinoamericanos.