Como pocas veces, Alberto Guerra abrió su corazón y habló con Lety Sahagún y Ashley Frangie, en el podcast Se regalan dudas, sobre diversos temas, desde su infancia en Cuba, hasta su papel como papá. Curiosas por conocer cómo es el actor con su único hijo varón, Luka, le preguntaron cómo al niño de 6 años, sobre la masculinidad, un concepto que ha tenido que ir creando en el camino, ya que reconoce que él fue criado en tiempo donde ser un hombre fuerte estaba directamente relacionado con la violencia de imponer respeto.
Ha sido Luka quien le ha mostrado el camino de cómo son los hombres fuertes de ahora: "Mi hijo me ha enseñado mucho más a mí de lo que es ser un hombre fuerte, de lo que yo le he podido enseñar a él. Creo que la definición de fortaleza de los hombres de mi generación, para arriba, siempre parte desde la violencia y desde la capacidad que tienes tú físicamente, de no permitir el abuso, que nadie se te imponga y la fortaleza de seguir adelante pase lo que pase", explicó.
Aunque su hijo es muy pequeño, ya le ha ido mostrando el camino de cómo debe reaccionar un hombre de verdad, ante una provocación. En ese sentido, contó una anécdota de Luka, quien protagonizó un altercado con otro niño en una fiesta, cuando Alberto conversó sobre los sucedido, el niño le dio una gran lección: "Cuando llegué a la casa, me puse a hablar con mi hijo, él va a karate, es un niño muy fuerte físicamente sin ser consciente y me contó que un niño mayor que él lo había empujado, lo había agarrado del cuello, cosas de niños y lo primero que le dices: 'la próxima vez le partes la nariz'".
Ante la recomendación del actor de reaccionar violentamente, Luka le dio la que ha sido la lección más grande de su vida: "Eso fue lo que a mí me enseñaron, entonces, mi hijo me miró y me dijo, pero si yo le rompo la nariz, ¿yo sería más tonto que él no? y me dejó sin palabras en ese momento".
Alberto reconoció que la respuesta de Luka fue congruente con la educación que le dan en casa, donde la violencia jamás es la respuesta: "No es esta cosa de dejarte, de dejar que te violenten, es una cosas de entender realmente desde la raíz, porque lo pregonamos mucho, pero cuando llega el momento de responder, recurrimos a la violencia, entonces le pregunté, ¿qué hiciste? y me dijo: 'Nada, me di la media vuelta, no me había lastimado tanto, me fui a jugar con otros, al otro lado de la fiesta'. Nunca más él habló de este niño, no le causó un trauma y me di cuenta que había mucho más consciencia por parte de él, de estas palabras que había escuchado de mí", explicó.
Aprende de la mano de su hijo
De las satisfacciones más grandes que ha encontrando en la paternidad es el gran aprendizaje que obtiene de sus tres hijos, pero con Luka, la conexión ha diso muy especial, ya que ha tenido que redefinir su propio concepto de masculinidad para guiar al pequeño: "Me di cuenta que la idea de fortaleza que yo le estoy dando a él, no tiene nada que ver con la que me dieron a mí, pero al mismo tiempo la vamos aprendiedo juntos, no tengo todas las respuestas para él, porque no las tengo para mí, porque me muerdo la mano y digo "no reacciones, porque sistemáticamente he sido reaccionario, porque desde que nací polícamente me enseñaron a ser reaccionario, porque ser extranjero significa estar a la defensiva en este mundo, por muchas cosas que no quiero que él cargue", finalizó.









