Explorar las distintas aristas del medio artístico ha permitido a Erick Israel Consuelo desarrollarse en planos que desafían lo convencional. Su carrera ha evolucionado en una explosión creativa donde la producción, la dramaturgia y la dirección convergen en un discurso propio, audaz y necesario. Desde el misticismo de las comunidades muxes en la película Finlandia —disponible ya en Prime Video tras un laureado paso por festivales y tres nominaciones al Ariel— hasta su incursión en el mercado internacional con series de alto impacto como Narcos: México, o La Jefa, el actor mexicano ha demostrado una capacidad única para transitar entre la vulnerabilidad del cine de autor y la potencia del formato episódico.
Su versatilidad no es obra de la casualidad, sino de un hambre constante por reinventar la narrativa latina frente y detrás de las cámaras. ¡HOLA! Américas ha tenido la oportunidad de charlar con Erick sobre el camino que ha recorrido en los últimos meses y descifrar cómo habita cada uno de sus personajes sin perder la esencia de su propia voz. Una plática que refleja no solo un recuento de éxitos en taquilla o plataformas, sino el testimonio de un artista que ha decidido tomar las riendas de su narrativa para hablar de salud mental, de identidad y de la sanación a través del arte.
"El balance es crecimiento en lo absoluto", nos confiesa. "Me siento muy contento, agradecido con la vida y con esta consolidación en mi ser creativo, no solo como actor. Este último trimestre ha sido un viaje constante promoviendo #Rats, produciendo, estrenando en ViX... ha sido un año de mucho movimiento y mucha creación"
El salto al vacío: de la interpretación a la producción
El intérprete es el rostro camaleónico de populares series mexicanas, pero detrás de cámaras, su faceta como productor ha florecido con una fuerza inusitada. El paso a la producción no fue un accidente, sino una necesidad que venía gestándose desde 2018 con su compañía ‘Tierra de en medio’. "Como actores, los proyectos te eligen y tú llegas a cumplir un rol, pero yo sentía la urgencia de llevar al público mis propios discursos", explica. Su cortometraje ¿Recuerdas cuando estábamos enamorados? —del Premio a Mejor Pitch para Producción en Shorts México— recorrió festivales de San Luis Arizona, Nueva York, California, Vigo, Venecia y Berlín, poniendo sobre la mesa un tema que Erick considera urgente: la salud mental.
"La necesidad de contar mis propias historias empezó en el teatro. Como actor, los personajes te eligen, pero sigues cumpliendo una función en el proyecto de alguien más. Yo necesitaba encontrar mi propia voz"
Sobre el cortometraje, dirigido por Noé Hernández y protagonizado por el primer actor Alberto Estrella y Raquel Menor, Erick es enfático: "Venimos de una pandemia donde la mente jugó brutalmente. Me interesaba plantear este juego de relaciones sin víctimas ni victimarios; invitar al público a observar en qué lugar de la relación se encuentra, independientemente del género".
La magia de 'Finlandia' y la deconstrucción de la masculinidad
Uno de los momentos más esperados del año fue el desembarco de Finlandia a Prime Video. Tras un exitoso paso por salas y tres nominaciones al Ariel, la cinta donde Erick da vida a un joven muxe, llega finalmente a todo el público. La invitación para formar parte del proyecto llegó a él directamente de la productora Raquel Menor en Festival de Cine de Guadalajara
"Llegó como magia", recuerda sobre el inicio del proyecto. "Cuando me manda el guión la propuesta era saber si yo podía ser el personaje de Amaranta, que hace Cuauhtli Jiménez, o el que hice. Me hacen una primera prueba para ver en cuál de los dos iba a funcionar y cuando leo el guión, yo dije: ‘Wow, ¿ya tienen el resto del elenco?’ Me dicen que no, era el primero. Entonces dije: 'Déjenme meter mi cuchara, aquí veo a Noé, a Leonardo Alonso, Ángeles Cruz'. Les hago varios propuestas y finalmente se arma el casting".
"Para mí fue hacer cine de una manera hermosa con seres que yo amo y admiro. Mucho aprendizaje, una deconstrucción de mi propia masculinidad, a reconocer mi feminidad, sin dejar de lado la masculinidad"
El reto, asegura, fue dignificar a la comunidad muxe: "Tuvimos a muchas muxes cerca cuidando el proceso, como Estrella Vázquez. Mi objetivo era mostrar esa parte tan virtuosa que ellas han logrado hacer valer y, al mismo tiempo, mostrar un lado vulnerable y distinto a lo que venía haciendo en proyectos de acción".
El 'teatro medicina': sanar a través del arte
Si algo define el espíritu de Erick este año es su concepto de Teatro medicina, quizás su proyecto más íntimo y en el que fusiona el videomapping, el performance sonoro en vivo y los rituales de medicina ancestral. Su obra El AmareSer o el Canto de la Selva, un monólogo en el que debuta como dramaturgo, ha logrado llenos totales en sus dos temporadas. Es una pieza de autoficción que nace de sus propios duelos: la pérdida de sus padres.
"Me adentré en un camino personal de búsqueda espiritual y medicina ancestral. La obra plantea cómo, cuando pierdes la raíz, logras salir adelante. Mezclo rituales sagrados y plantas maestras para visibilizar una sabiduría que a veces la medicina occidental olvida. Una muerte no se supera, se integra; y eso es lo que propongo en escena"
Un futuro sin miedo
Al preguntarle sobre el mayor reto de este 2025, Erick reflexiona sobre el temor a ser escuchado. "El mayor miedo es si al afuera le va a interesar lo que tengo que decir. Pero me di cuenta de que no estoy solo, de que hay empatía".
El actor, originario de Tlalnepantla, Estado de México, no se detiene. Para este 2026, ya prepara su primer largometraje como productor — y en el que también participará como actor —con una historia sobre la memoria, la pertenencia a la tierra y los rituales, dentro de lo cual se explorará el misticismo de los nahuales.
"Soy un servidor del arte. Mi reto con proyectos como Finlandia es mostrar al mundo que México es mucho más que la narcocultura. Quiero hablar de lo que me construye, de lo que soy, porque sé que eso también conectará con el de afuera", concluye con la determinación de quien ha dejado de ser solo un intérprete para convertirse en un autor de realidades.








