Denia Agalianu ejemplifica como nadie la idea de que los sueños, por más lejanos que parezcan, pueden cumplirse. La actriz griega llegó a México hace 13 años con solo 50 euros en la bolsa y una maleta llena de ilusiones. Sin embargo, gracias a su talento, dedicación, y esfuerzo, logró hacerse un espacio en la televisión y el teatro, además de emprender proyectos propios. En entrevista con ¡HOLA! Américas, la también modelo habló de la importante etapa que acaba de cerrar en El Señor de los Cielos (Telemundo) y compartió los desafíos que se ha encontrado en el camino y los valiosos aprendizajes que ha obtenido de los mexicanos.
"Lo que más he aprendido en la vida es que tienes que seguir tus sueños y que tiene que haber un propósito"
Denia Agalianu acaba de cerrar un importante capítulo en su carrera con el final de 'El Señor de los Cielos'.
“Me siento muy feliz, es un ciclo que ya se está cerrando después de tantas temporadas”, compartió la actriz. Este proyecto fue especialmente significativo para la actriz pues recuerda perfectamente que, cuando llegó a México en 2013 para trabajar como modelo, vio algunas escenas y, aunque ni siquiera entendía el español en aquel momento, quedó cautivada. “Yo decía: ‘Wow, un día voy a ser actriz y quiero hacer personajes como estos’. Y se cumplió”, dijo la actriz quien dio vida a la agente de la CIA Dalila Zuc a partir de la séptima temporada de El Señor de los Cielos.
Denia Agalianu interpretó a la agente Dalila Zuc en 'El Señor de los Cielos'.
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Pero los sueños de Denia de ser actriz nacieron muchos años atrás mientras crecía en Grecia, pues gracias a su madre conoció las telenovelas mexicanas. Cuando participó en la edición griega de Next Top Model probó su talento natural para la actuación y, tras llegar a México y hacer algunos comerciales confirmó que lo suyo era la actuación. El Centro de Educación Artística de Televisa era el escalón que necesitaba, pero antes necesitaba aprender español primero. “Aprendí en 3 meses viendo mis telenovelas de nuevo, así logré hacer la transición del modelaje a la actuación”, dijo, destacando Marimar, el exitoso melodrama que protagonizó Thalía en 1994.
Denia Agalianu se ha hecho un espacio en la televisión tras su llegada a México hace 13 años.
Y aunque ahora vive un gran momento como actriz en el que ha podido incursionar en el teatro y también desarrollarse como coach, Denia ha tenido que enfrentar momentos difíciles, especialmente por estar lejos de su familia y sus raíces. "Ya soy una master en soledad", confiesa.
“No es una vida fácil para un extranjero, y ha habido más momentos de llorar que de éxito y de felicidad”
El camino de Denia Agalianu ha estado lleno de retos y aprendizajes.
Acabas de cerrar un importante capítulo en tu carrera con el final de ‘El Señor de los Cielos’, ¿cómo te sientes?
Me siento muy feliz, es un ciclo que ya se está cerrando después de tantas temporadas y para mí ha sido mucho más importante todavía porque soy extranjera, soy griega. Recuerdo perfectamente el 2013 cuando llegué a este país, muchos de mis amigos eran fans de la serie, la veían y yo no entendía nada de español y me decían: “Te vamos a traducir”. Y yo: “No me van a traducir un capítulo entero, o sea, ustedes disfruten, yo veo las imágenes”. Entonces estaba viendo las imágenes y recuerdo a una mujer policía, en algo de acción con arma, y yo decía: “Wow, un día voy a ser actriz y quiero hacer personajes como estos”. Y se cumplió. En 2019, después de El Dragón en Netflix, entré en El Señor de los Cielos y me cortaron el pelo más, lo pinté de negro. Y empezó Dalila la séptima temporada, 7, 8, 9, y estamos en la 10.
Así que estoy muy orgullosa de por fin cumplir esa profecía de que quería hacer algo de acción. Y también ha sido muy importante porque es una familia enorme, han salido grandes amistades, he podido crecer ahí adentro como actriz, explorar muchas cosas. Y el personaje, Dalila Zuc, es una belleza, ese personaje me ha enseñado mucho.
¿Cómo ha sido la transformación de este personaje a lo largo de las temporadas y qué retos ha representado para ti?
En la séptima temporada Dalila está empezando como una agente de la CIA, su jefe es nuestro querido Eduardo Santamarina. Y empieza una relación muy, muy tóxica: él abusa de ella y, a partir de ese momento, algo se rompe adentro de su psique para siempre. Ella, de una persona normal que nada más trabajaba y la ley era lo más importante para su vida, empieza a descubrir una parte oscura en sí misma y empieza a encontrar placer dentro de tanto dolor y tanto abuso. Como actriz es tan interesante explorar algo así de las emociones humanas, fue muy fuerte vivir todas esas escenas, fueron temporadas que ella empieza a descubrir su oscuridad, empieza a cambiar. En la temporada 8 ella ya ha integrado toda esta oscuridad, y no nada más la ha integrado, ella ya está dentro de la oscuridad.
Cuando leía los guiones decía: ‘Dios mío, Dalila, qué bonito que ha crecido tanto’, Y qué bonito que el escritor se tomó el tiempo y el esfuerzo en cada uno de los personajes para encontrarles matices, crecimiento y evolución. Y vi cómo Dalila, de lo que empezó a ser, o sea, ahorita lo que van a ver en la temporada 10 es completamente un cierre, un cierre bonito y muy, muy real.
Denia disfrutó trabajar con Rafael Amaya, protagonista de 'El Seños de los Cielos'.
¿Cómo fue tu experiencia trabajando con el elenco y especialmente con Rafael Amaya, que ha sido el pilar de esta historia?
Rafa es un amor, es muy divertido. Yo cuando entré no lo conocía porque no estaba en la séptima temporada, lo conocí a partir de la 8, 9. Hemos tenido también escenas fuertes, secuestros, escenas de amor, que hubo ahí un conflicto entre Ismael Casillas y su padre, y es muy divertido, siempre lo veo haciendo chistes en el set, siempre trae una vibra pues digna de lo que es Aurelio Casillas. Y por eso creo que la serie también tiene ese éxito, la gente lo quiere mucho porque tiene un carisma muy, muy fuerte.
¿Cuál dirías que fue la parte para ti más desafiante como actriz en esta serie?
Este mundo que te comentaba de la oscuridad de Dalila y la dualidad que estoy manejando desde que entré en esta serie, esos matices de literalmente estar luchando por el bien cuando la oscuridad te gana. Y las escenas también de acción, que yo ya manejo armas muy bien, es algo que como actores aprendemos de todo un poco, para mí sí es un desafío muy grande cada vez que hay escenas de acción, y es algo estresante porque tienes mucha responsabilidad, tienes que estar enfocado.
A lo largo de tu carrera has hecho villanas y antagonistas, ¿te has vislumbrado haciendo lo opuesto, siendo como la buena de la historia?
Te voy a ser muy honesta, yo aprendí español viendo Marimar, entonces imagínate lo que creo yo de las villanas y todo eso. A los 5 años veía Marimar en Grecia, doblado al griego y ahora estar con los mismos actores como Eduardo Santamarina, como Itatí Cantoral… Mi primer antagónico fue en Televisa con Mi Fortuna es Amarte y de verdad, cuando pude actuar con los villanos que yo veía en Marimar, yo decía: “Dios mío, mamá, estoy con tal persona que veíamos”. Y era un sueño, un sueño cumplido del otro lado del planeta, de estar hablando en el mismo idioma.
Obviamente lo disfruté, lo gocé mucho. Hice muchas villanas también con Aracely Arámbula, que hacía la antagonista en La Madrastra (2022), en Mi Amor Sin Tiempo y en El Dragón también. Y todo, todas las villanas que he interpretado a lo largo de mi carrera, llegué a un punto que ya estoy buscando personajes un poco más luminosos. Sí, los he explorado, me encantó, lo gocé, fue un sueño hecho realidad, pero ahora en mi carrera estoy buscando también algo de desafío, algo nuevo. Me encantan las comedias románticas, es algo que apenas estoy explorando, hice una película con Camila Sodi que se llama Chica Conoce Chico, que está en HBO Max, y que me encantó. Fueron pocas escenas, pero hice comedia y eso me hizo muy feliz.
El personaje de Denia Agalianu atravesó por algunas transformaciones a lo largo de la serie.
Precisamente te iba a preguntar qué papeles te faltan por hacer y con quién te gustaría compartir…
Quiero hacer comedia, o sea, ya empecé ahorita haciendo comedia en el teatro, hice la de ¡Qué Desastre de Función!, terminamos la temporada y, primero, Dios empezamos en octubre de nuevo. Pero interpretar un personaje tan conocido como Vicki en una obra de teatro como la de Broadway, Noises Off, en español obviamente, y haciendo comedia, escuchando a la gente riéndose, yo decía: “Por fin mi trabajo otra vez tiene propósito”. Estaba tan cansada y llegaba a casa, porque grababa El Señor de los Cielos, de lunes a sábado, y sábado, domingo tenía teatro por meses y decía que la risa es lo que me mantuvo fuerte, porque amo hacer reír. En mi tierra también hacía stand-up comedy y cosas así, pero sabes que en otro idioma también necesitas empaparte con la cultura, y lleva tiempo. La verdad, la comedia es lo que más quiero hacer ahora.
Cuando llegaste a México y empezaste como modelo, ¿ya tenías claro que querías ser actriz o fue algo que se fue dando?
Yo quería ser actriz desde muy chiquita, nada más que de verdad era de esos sueños que dices, “un día voy a ser actriz”. Yo quería ser abogada, luego quería ser reportera, luego quería hacer mil cosas, y las probé todas. Algunas amigas en Grecia se ríen y me dicen, “pareces Barbie, estás probando todos los trabajos”. Y les dije: “Sí, lo que me faltó lo estoy haciendo ya como actriz, todos los personajes: doctora, abogada”. Entonces como que probé muchas cosas en la vida, pero la actuación siempre era como el sueño inalcanzable.
Y llegó un punto que se fue dando porque en Next Top Model, en la versión griega, —que me trajo mucho reconocimiento en mi tierra hasta la fecha— gané una competencia de actuación del juego. La única vez que he ganado algo en mi vida fue de actuación adentro del modelaje, entonces me decían: “No, es que tú quieres ser actriz, tú estás para otras cosas, tienes que hacer teatro”. Y me becaron, la señora que tenía el teatro me becó, me dijo: "Cuando termines con todo esto, búscame, yo creo que tienes mucho que dar aquí". Y cuando salgo de Next Top Model el fotógrafo que era parte de los jueces me dijo: “Te veo en el teatro”. Y yo dije, “pero ¿por qué todos están encaminando para allá?”. No entendía. Yo hacía mucha comedia, sketches y cosas así y, tras llegar a México, poco a poco empecé a hacer comerciales, aunque nada más decía una palabra. Entonces como que nació esa necesidad de hablar, de expresarme.
Me dijeron: “Es que no hablas el idioma, tienes que aprender español primero”. Y así fue como que aprendí español. Me di tres meses desde el momento que me dijeron que hay un casting para Televisa, para el CEA, y dije, “voy a aprender español”. Y aprendí en esos 3 meses viendo mis telenovelas de nuevo, así logré hacer la transición del modelaje a la actuación. Pero siempre, siempre fue el sueño, nada más que no sabía exactamente cómo iba a llegar a mi sueño.
Denia Agalianu siempre soñó con ser actriz, aunque años atrás le parecía muy lejana la posibilidad.
"Tienes que tener muy claro, si vas a empezar en este medio, por qué lo estás haciendo y para qué. Si nada más quieres fama, reconocimiento, o tu ego está herido, te puede ir muy mal en esta carrera, eso es lo que yo he aprendido"
Además de ‘Marimar’ ¿hubo alguna otra telenovela que te atrapara o alguna actriz que te gustara?
Thalía es reconocida, creo que hasta en China, es una mujer que ha logrado pasar por todas las fronteras, una mujer bellísima y muy talentosa, y en Grecia la queremos mucho. Y varios actores de los que he trabajado hoy, como Sebastián Rulli, como Angelique Boyer, toda esta gente que yo veía en las telenovelas, he tenido el honor de trabajar con ellos aquí. Y para mis griegos, cuando me entrevistan en la televisión griega, es muy divertido porque me dicen “¿conoces a Soraya? ¿Conoces a tal?”, y los llaman con sus personajes de las novelas.
¿Cuáles son los aprendizajes más valiosos que te han quedado en este camino?
Justo me estás agarrando muy emocional porque cumplo 13 años en México. Un día como hoy llegaba a este país con una maleta llena de sueños y nada más. Me acuerdo de que mi mamá me prestó 50 euros para mi viaje y eso es lo que traía, porque cuando eres joven a los 19, 20 años, no tienes ninguna preocupación, sabes que todo te va a salir. Y ahora no es lo mismo, ahorita para viajar yo me organizo meses.
Creo que lo que más he aprendido es que de verdad tienes que seguir tus sueños y tiene que haber un propósito en la vida, porque sin propósito no vas a lograr el sueño de la misma forma. A lo mejor sí lo logras por mucho esfuerzo, vas a poner mucho esfuerzo en muchas cosas, pero si no hay un propósito, algo que te llene, que sepas por qué lo quieres hacer… El simple hecho de “voy a estudiar actuación para ser famoso”, eso te puede tomar 20, 30 años, o que no se cumpla nunca. Pero cuando de verdad hay algo detrás, esto creo que es el motor, te sientes vivo y te levantas en la mañana de la cama y vas corriendo hacia tus sueños. Y ese es un factor creo que puede ayudar a mucha gente a cumplir sus sueños, tener propósito.
¿Qué consejo le darías a otros jóvenes que quieren hacerse un lugar en la televisión y trabajar como actrices y actores?
Mi consejo también va hacia lo mismo, porque es el error más común que puede cometer una persona y que la puede frustrar. O sea, puedes pasar muchos años de tu vida no siendo feliz persiguiendo algo nada más por las razones equivocadas. Y creo que tienes que tener muy claro, si vas a empezar en este medio, por qué lo estás haciendo y para qué: ¿Qué es lo que quieres de esto?¿Es un camino? ¿Quieres descubrirte a través de personajes? ¿Quieres hablar y dar voz a personajes que tienen algo que decir? ¿Quieres cambiar el mundo? ¿Qué es lo que quieres? Porque si nada más quieres fama, reconocimiento, o tu ego está herido, te puede ir muy mal en esta carrera, eso es lo que yo he aprendido y he visto en compañeros y en mí.
Denia Agalianu le ha tomado un gran cariño a México.
"Desde que pisé esta tierra recuerdo que lo primero que le dije a mi mamá fue: Aquí la gente es agradecida con la vida, vive, son felices. Es una manera de ver la vida que lo veo a través de mis ojos griegos y se me hace tan bonito"
¿Cómo ha sido para ti desarrollarte y vivir todo esto tan lejos como de tu familia y de tus raíces?
Ha sido la parte más complicada. Acabo de estar hablando ahorita en griego con mi mamá y me dice: “Me acuerdo de que llorabas, que tenías tus momentos difíciles”. Porque justo le decía que cumplo 13 años hoy. Y me dice: “No puedo creer que tengo a mi bebé 13 años lejos”. Y le dije: "¿Sí te acuerdas de los momentos también difíciles?". Ahora que fui a Grecia y me entrevistaron en algo parecido a The Tonight Show me decían: “¿Cómo aguantaste los días difíciles que no había trabajo, que no sabías cómo salir adelante?”. Y dije: “Pues como en todo en la vida, una buena lloradita y el día siguiente te levantas y vas otra vez porque tienes un propósito de nuevo”. Sin propósito, no sé, no sé qué haría si no tuviera algo tan fuerte que me guiara, el saber por qué lo estás haciendo.
¿Y tu familia ha venido a visitarte?
A mi mamá siempre la invito, termino un proyecto y siempre le hago su regalo de viaje, porque mi mamá no habla inglés muy bien, no habla español. Entonces cada vez que viene tengo una responsabilidad de guía, como si fuera mi hija. La llevé de sorpresa a Acapulco porque ella fue la que empezó con las novelas mexicanas, se lo debía porque siempre me decía: “Imagínate yo un día en la playa de Acapulco como Verónica Castro”, era su favorita. Y un día le dije: “Vamos a las pirámides”. Y nos montamos en un avión y ella no sabía que las pirámides están al lado y cuando bajamos, leyó Acapulco en el aeropuerto y como niña chiquita estaba brincando. Me dice: “Estoy donde estaba Verónica Castro en tal novela”. Ya las veía desde hace mucho y ese fue uno de los viajes que mi mamá no lo puede olvidar, su viaje a Acapulco siempre lo cuenta toda feliz.
Imagino que, aunque te extraña mucho, está orgullosísima de todo lo que has logrado
Ella sabe lo difícil que es la soledad, porque yo ya soy una master en la soledad. No ha sido divertido, no te voy a mentir, no es una vida fácil para un extranjero, y ha habido más momentos de llorar que de éxito y de felicidad, no. A veces sí digo,” ¿por qué?”, pero es eso, es el para qué lo estás haciendo. Y viendo sus caras ahorita que fui a Grecia, que di las entrevistas y salí en la tele después de tanto tiempo, y mi abuelita estaba llorando y decía: “Yo ya me puedo morir, yo a través de ti cumplí mis sueños”. Entonces esto me dio otra vez la fuerza de seguir, porque sé que a pesar de que me tienen lejos, están felices que yo mínimo pude hacer algo con mi vida, porque ellas no pudieron estudiar, no pudieron salir de Grecia y siempre se quedaron con tantos sueños que no cumplieron.
¿Cuál considerarías que, después de todos estos años que has vivido en México, es la costumbre más mexicana que tienes?
¿Por dónde empiezo? Ya soy más mexicana que griega. La verdad he adoptado una manera de ser que es lo más bello. Yo puedo ir a otro país, puedo perder todo, pero esta manera ya de ver la vida no me lo puede quitar nadie. Y los mexicanos tienen una manera de ver la vida de que pueden estar en la pobreza, pueden no tener nada material, y ves la sonrisa, la felicidad, bailando. Esto no existe en mi país, la gente cuando no tiene dinero está triste, está malhumorada, está enojada, frustrada. Y desde que pisé esta tierra recuerdo que lo primero que le dije a mi mamá fue: “Aquí la gente es agradecida con la vida, vive, son felices. Y sí, tienen problemas, pero en familia lo logran, lo festejan, se ríen”. O sea, es una manera de ver la vida que lo veo a través de mis ojos griegos y se me hace tan bonito, y esto ya me lo llevé de por vida.
¿Qué sueños te faltan por cumplir tanto a nivel profesional como en lo personal?
Como actriz quiero escribir mis propias historias, que ya lo estoy haciendo. Solo que es una cosa tenerlas en papel y otra cosa ya estarlas compartiendo con el mundo. Estoy escribiendo un proyecto que es una película y tengo una miniserie también, y tiene mezclados los elementos de Grecia y México, es una comedia, obviamente, porque no puedo sino compartir lo que más amo en la vida. Y llegar a verlo afuera, en un cine o en una plataforma, me va a dar tanto orgullo y tanta felicidad cumplir el sueño más grande que es hacer lo que amo, comedia, y mezclar y mostrar también de dónde vengo.
Y sobre lo personal, pues mi otra profesión también soy coach y soy tanatóloga. Me gustaría terminar mi libro, publicarlo, lanzar mi podcast antes de mi cumpleaños, y a nivel muy, muy personal, lograr materializar mi sueño de retiro pronto, muy pronto: Tener una granjita y tener muchos animales y vivir en la naturaleza y venir a México o a donde tenga que filmar y tener mi base en la naturaleza.