Como pocas veces, Jaime Camil se sinceró sobre sus años de infancia, revelando la verdad detrás de una familia aparentemente feliz gracias a sus privilegios económicos. Y es que más que el dinero, en el hogar del empresario Jaime Camil Garza y su esposa la pintora brasileña Cecilia Saldanha-Da Gama Pérez; la relación familiar era fría y distante, al menos con su hijo de hoy 52 años.
En una reveladora entrevista con Yordi Rosado, el histrión de historias como La Fea más Bella, Por Ella soy Eva o Jane the Virgin, contó cómo fue y es actualmente la comunicación con su mamá. “No tenemos una buena relación y es gran parte mi culpa”, confesó. Y de forma sincera, abrió su corazón para contar cómo es que ese distanciamiento con ella llega a causarle remordimiento: "Yo tengo muy poca paciencia y a veces le hablo medio feo, medio golpeado… y luego digo: ‘Es mi responsabilidad que eso no pase’”. Y añadió: "Me gustaría mucho que mi relación con ella fuera más sana".
Camil creció en una época en la que corregir a los niños con golpes era algo común, una situación que también se veía en su familia y de la que se refirió mientras hablaba de su padre. "Sí me daba unas golpizas que Dios guarde la hora”, confesó. Y entre sus recuerdos, destacó: “Yo tenía cinturonazos de aquí al pie". De aquel día su mamá puso un alto cuando se enfrentó a su esposo al decirle: "En tu vida vuelvas a tocar a mi hijo".
La otra cara de su vida familiar
Jaime Camil creció dentro de una familia privilegiada económicamente gracias al trabajo de su padre y su relación con otros importantes políticos y empresarios. Incluso fue Camil Garza quien intervino con Bono, de U2 para que pusiera fin a su molestia con México tras un altercado con la guardia presidencial en 1997; y gracias a su carisma el grupo irlandés cesó el veto del país en sus giras.
"No tener que preocuparte por poner comida en la mesa es un gran regalo que puedes tener”, aseguró. Pero enfatizó en que esa economía no fue la respuesta para las heridas emocionales que aún recuerda. Pero nada es para siempre y esa vida despreocupada se vio opacada por problemas financieros.
Camil Garza falleció el 6 de diciembre de 2020 por complicaciones de una grave infección en la vesícula. El actor reconoció que los problemas de dinero lo habían llevado a una profunda depresión. "Se dejó ir. Ya no sentía que tenía valor como ser humano", reveló.








