Alexandra Saint Mleux y Charles Leclerc celebraron su boda a principios de marzo de este año, en la costa francesa, una ubicación familiar para ella y su ahora esposo cuyo origen monegasco cobra relevancia en la elección de la ubicación. En cuestión de horas, las fotografías le ganaron viralidad a la pareja y Alexandra de inmediato cambió el nombre de sus redes sociales a Alexandra Leclerc, adoptando el apellido de su ahora esposo.
Aunque se espera que la pareja celebre con un evento mucho más grande dentro de un año, Charles y Alexandra ya se comportan como una pareja casada y qué mejor que inaugurar esta nueva etapa como recién casados en el Festival de Cine de Cannes, donde la pareja robó miradas luego de caminar por la alfombra para la premier de A Women's Life.
Alexandra Saint Mleux y Charles Leclerc en el Festival de Cannes
La pareja actualmente reside en Montecarlo, Mónaco, a pocos minutos de Cannes en Francia, y aunque viajan constantemente para la temporada de Fórmula 1, el Cannes Film Festival cupo cual pieza de rompecabezas en el calendario de la pareja antes de la siguiente competencia en Montreal, Canadá, tan sólo un par de semanas antes del Gran Premio de Mónaco.
La pareja caminó la alfombra roja de la premier de La Vie D'Une Femme y este representa el primer evento público —fuera de las carreras— en el que la pareja hace una aparición después de casarse.
Para la ocasión, Alexandra deslumbró con una silueta de Paolo Sebastian con aplicaciones, olanes y brillos que creaban un efecto floral y sofisticado, sobre todo en la parte de la falda. Acompañó la silueta con joyería de diamantes de Messika Paris y un peinado pulido que aumentaba la sofisticación del conjunto.
Por su parte, el piloto de la escuderia Ferrari caminó junto a su esposa enfundado en un traje clásico firmado por Giorgio Armani, que acompañó con un par de gafas oscuras mediante las cuales logró una imagen aún más glamurosa. Se trata de una apuesta elegante que mantiene la esencia de la pareja, es decir, no busca caer en lo excesivo u opulento para llamar la atención. Por el contrario, apuestan por conjuntos que se mantienen dentro del código de vestimenta que exige la ocasión y lo elevan a través de su aura y actitud.
No cabe duda que la presencia de la pareja será una de las más recordadas en esta edición del Festival de la Riviera Francesa, pues no sólo caminaron como invitados del evento, sino que lo hicieron como si fueran la misma realeza de Mónaco.







