El Festival de Cine de Cannes tiene décadas siendo uno de los más esperados y prestigiosos en la industria del cine, sin embargo, esto no ha sido casualidad. Aunque se trata de un evento que celebra lo mejor del séptimo arte, ha ganado prestigio y popularidad gracias a que los invitados toman la ocasión como una oportunidad para jugar y deslumbrar con sus atuendos en la exclusiva red carpet.
Los festivales de cine tienden a ser eventos exclusivos, es por eso que mantienen un código de vestimenta riguroso, mismo que se solicita los invitados mantengan por cuestiones de respeto y decencia. Aunque son reglas que se remontan de años, en 2025 el consejo de la Palma de Oro anunció políticas mucho más estrictas en cuestión indumentaria tan sólo una semana antes de que se celebrara el festival, un acto que hizo enojar a múltiples celebridades y estilistas que tuvieron que cambiar sus atuendos de último momento tras meses de planeación.
Te puede interesar
Hay quienes no se han quedado callados con la ironía que representa el código de vestimenta, que ha prohibido las transparencias y los vestidos muy reveladores, pues a los alrededores de la sede del festival se encuentran los locales gozando de la playa al descubierto y en ocasiones semidesnudos. Lo cierto es que aunque las normas de vestimenta están presentes desde hace años, los looks más icónicos de la alfombra roja tienen algo en común: rompen las reglas, y no, no es algo nuevo.
En 1975, Bianca Jagger apostó por caminar la alfombra roja del festival en un vestido con transparencias con las cuales presumía su figura, una apuesta rebelde y revolucionaria para la época.
En 1991, la cantante robó miradas con un atuendo de Jean Paul Gaultier que después se volvería icónico. Un conjunto de dos piezas color marfil, la parte del busto en forma de picos, una propuesta atrevida que pasaría a la historia del festival, del diseñador y de la misma Madonna.
Para 1997, Victoria Abril apostó por llevar un blazer como si fuera vestido, una propuesta que si bien de frente parecía común, al reverso resultaba muy reveladora para la época, incluso fue una decisión escandalosa.
Diseñado por el mismo John Galliano, para 1997, Milla Jovovitch apostó por una silueta de inspiración militar que dejaba muy poco a la imaginación, pues la mayoría del torso se encontraba al descubierto.
Para el 2011, la rebeldía en la vestimenta seguía. Sin embargo, no en todos se ve igual. Uma Thurman apostó por llevar a lo largo de esa edición múltiples looks con sandalias playeras y sin tacón, con lo que lograba ese je nais ces´t quoi francés.
Si el que Uma Thurman llevara zapatos sin tacón era algo controversial, caminar la alfombra descalza era un nivel de rebeldía superior. Y Julia Roberts no es la única en caminar descalza por la alfombra, pues unos años más tarde Kristen Stewart también lo hizo.
En 2023, Jennifer Lawrence no fue descalza pero llevó sandalias playeras en la alfombra roja, lo que muchos interpretaron como una "falta de respeto", sin embargo, únicamente se le notaron al subir las escaleras.