Uno de los festejos más importantes del año, especialmente dentro de la comunidad latina, es sin duda el Día de las Madres. Con esta celebración tan próxima es inevitable que algunos recuerdos, enseñanzas y sentimientos salgan a flote, como bien lo han demostrado algunas de las más queridas conductoras de la televisión de habla hispana en los Estados Unidos. Alessandra Villegas, Penélope Menchaca y Chikybombom, presentadoras de Hoy Día, compartieron con ¡HOLA! Américas su sentir como mamás a propósito de la fecha en la que se les rinde un merecido tributo.
Alessandra Villegas, Penélope Menchaca y Chikybombom son madres amorosas y dedicadas.
"El amor es tan grande que me puse por primera vez en segundo plano y empecé a vivir mi vida para otra persona", - Alessandra
Unidas por la profesión y por su trabajo en el matutino de Telemundo, Alessandra, Penélope y Chikybombom son además madres amorosas y dedicadas. Sin embargo, cada una ha vivido de distinta manera la maternidad.
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Alessandra es madre de un pequeño de 7 años, Daniel Alejandro, a quien comparte con su prometido Daniel Sarcos. La presentadora venezolana ha alternado su faceta de mamá con su trabajo en la televisión y sus proyectos como empresaria y, aunque disfruta criar a su pequeño ‘Churri’, está convencida de que su familia está completa tal como está.
Alessandra Villegas con su amado hijo Daniel Alejandro.
Para Chikibombom la maternidad ha sido in gran desafío, pues ha criado sola a su hijo Cartier, quien ya es un adolescente de 15 años. Sin embargo, pese a todos los retos, para la dominicana ser mamá es lo más grande y bello que le ha dado la vida.
Por su parte, Penélope está viviendo su faceta de mamá desde un lugar distinto, pues sus hijas son mayores y una de ellas incluso ya la convirtió en abuela. La simpática presentadora mexicana es madre de Yania y Natalia, quienes han seguido sus propios caminos volando lejos del nido: una vive en Italia y otra en Los Ángeles.
"Yo soy el tipo de mamá que yo voy atrás de mis hijas y las dejo que vayan adelante y cuando veo que se van a caer, ahí estoy para cacharlas", - Penélope
En solo tres palabras, si es posible, ¿qué es la maternidad para ustedes?
PM: Lo mejor que me pudo haber pasado en el universo.
AV: Para mí la maternidad es un regalo, es un reto y es una aventura.
CH: Para mí es lo más grande que me ha pasado en la vida, un reto y un proyecto de vida.
¿Cuál creen que ha sido el cambio más significativo que hubo en sus vidas a partir de que se convirtieron en mamás?
PM: Yo fui mamá de mi primera hija a los 23 años y luego otra vez 9 años después. Te puedo decir que a lo mejor en ese momento ni te das cuenta, estás jugando como con tu muñeca, porque ahora a lo mejor si lo viera desde afuera diría que sí cambió. Pero yo estaba tan emocionada, era mi juguetito, una cosa divina, porque toda mi vida, desde que era chica, me decían: ‘¿Qué quieres ser de grande?’. Y yo decía ‘niñera’ porque si algo amaba eran los niños. Entonces para mí fue lo máximo y ni siquiera te puedo decir que: ‘Ay, cómo cambió mi vida’. No, pero yo creo que era muy inconsciente en esa edad.
CH: A mí me cambió la vida por completo. Fue un shock muy grande porque tuve que hacerme mujer siendo una niña y tener responsabilidades de las cuales yo no estaba preparada para enfrentar, pero a la misma vez fue como un challenge en mi vida, en realidad, ser mamá.
AV: A mí me cayó el veinte cuando —nunca olvido esta imagen—estaba en el hospital con el bebé y mi madre, y veo a mi mamá arreglando las cosas del bebé y la ropita, y yo tenía el bebé así, y yo le dije: ‘Mamá, ¿tú me quieres a mí así?’. Y mi mamá se volteó y me dijo: ‘Tú eres mi bebé, claro’. Me di cuenta y como que me cayó el veinte de lo que es ser mamá: el amor es tan grande que me puse por primera vez en mi vida en segundo plano y empecé a vivir mi vida como para otra persona. Eso yo nunca lo había experimentado a ese nivel, había hecho cosas por otras personas, pero vivir para otro ser a mí fue como me voló la mente.
PM: Y yo creo que, aunando lo que tú acabas de decir, yo creo que nos pasa también a muchas mujeres que cambia nuestra relación, pero sabes con quién, con nuestra mamá, precisamente por eso, porque lo primero que piensas es ‘mi mamá no pudo quererme menos de lo que yo quiero a esta cosita hermosa que tengo aquí’. Definitivamente, la manera de nuestra relación, los pleitos que teníamos antes, todo eso desapareció.
Alessandra Villegas, Penélope Menchaca y Chikybombom nos abrieron su corazón de mamás.
Precisamente les iba a preguntar si hubo algo de lo que les decían sus mamás, que comprobaron en el momento que tuvieron sus propios hijos
CH: Yo sí, todo lo que me dice mi madre, porque las madres difícilmente se equivocan, yo digo que son como ángeles brujos que todo lo saben. Cuando tu mamá te dice ‘no lo hagas’, no lo hagas. Hasta el sol de hoy, yo soy una adulta ya con 30 y pico de años y cuando mi mamá me dice ‘no lo hagas’ o ‘no vayas por ahí’, yo le tengo temor a la palabra que mi mamá me dice porque siempre suceden las cosas.
AV: Yo creo que sí, cobra otro sentido la vida cuando eres adulta y te das cuenta, después de muchos tropiezos, que no era una coincidencia ni una casualidad que la palabra de la mamá tiene como una conexión de amor tan profunda que creo que tiene como línea directa a Dios. Eso es lo que yo siento, como el amor es tan grande les permite ver muchísimo más allá de tus ojos y también por la experiencia que ellas han tenido, pero a través del amor, yo creo que tienen una mejor visión. Y siento que cuando las cosas vienen desde ese lugar, hay mucha verdad. Todo lo que mi mamá me dijo acerca de ‘cuando tú seas mamá, tú me vas a entender’, sí, 100%. Siempre habían dicho en mi casa un refrán: ‘el que paga, apaga’. Mi mamá vivía apagando las luces de la casa: ‘Cuando te toque pagarlas, vas a apagar’ y me lo decía para todo, y la verdad es que sí.
PM: Yo tengo otra cosa diferente a ellas que todavía tienen niños chiquitos. Yo, una de mis hijas ya está casada y tiene hijos, la otra, mi bebé, tiene 28 años, y lo que he aprendido es que no importa lo que tu mamá te diga, vas a hacer lo que te dé la gana. Y no importa cuántas veces yo le diga a mis hijas ‘no’, no hacen caso. Sí, lo que he aprendido es eso, que nunca le hice caso a mi mamá y mis hijas no me hacen caso a mí. Mi abuelita siempre decía: ‘Nadie escarmienta en cabeza ajena’ y eso es algo que he visto. Sí, mi mamá a lo mejor pudo haberme dicho miles de cosas y yo la verdad en ese momento no se las creí y yo se las dije ahora a mis hijas, tampoco me las creen. Así que creo que lo único que aprende uno es que los tienes que dejar. Yo tengo esta teoría y es algo que lo he vivido siempre: Yo no voy adelante de mis hijas, yo no soy de esas mamás que dicen ‘es que yo les voy abriendo el camino y les voy diciendo por dónde caminar’. No, yo soy el tipo de mamá que yo voy atrás de ellas y las dejo que vayan adelante y cuando veo que se van a caer, ahí estoy para cacharlas.
Alessandra Villegas ha cautivado al público de 'Hoy Día'
¿Cuál dirían que es el superpoder que les dio la maternidad?
CH: El superpoder mío es creerme que soy la mujer maravilla y que todo lo puedo. Y de verdad soy la mujer maravilla.
AV: Yo creo que la maternidad me dio el superpoder de la paciencia y es algo que yo he trabajado toda mi vida... Dos cosas, creo que la paciencia y la humildad. A veces cuando uno no está en un lugar de vulnerabilidad, es difícil ser humilde. Y cuando eres mamá, sí o sí eres humilde, porque eres muy frágil, porque tu vida y lo más importante de ti está fuera de tus manos y de tu control y eres muy vulnerable. Y creo que es el superpoder de poder ser humilde y aprender a tener paciencia y es muy bonito, y ves cosas que suceden alrededor tuyo por esa capacidad, ese superpoder que vas cultivando por tener paciencia, por esperar, por tener un poco más de calma. Siento que a mí me ha ayudado muchísimo y me hace una mejor mujer.
PM: Yo creo que mi superpoder porque tengo dos hijas fue más como aprender a dividirte, a saber y aprender que las puedes amar exactamente igual, que es algo siempre te dices tu mamá. Y ahora yo les digo a mis hijas: ‘¿Ves mis dedos? ¿Tú crees que si me cortan este dedo me va a doler menos que si me cortan este? Me va a doler igual’. Y entonces he aprendido eso, que puedes amar con la misma intensidad a las dos, y que tengo que encontrar la manera de que, si le dices a una cuánto la amas, pero volteas y la otra ya está celosa, entonces tienes también que apapacharla. Yo tengo a una hija muy lejos que vive en Italia, y si voy mucho tiempo con la de Italia, entonces tengo que traerme a la de Los Ángeles para que vaya conmigo a Italia y no se sienta que la estoy dejando a un lado. Entonces lo que aprendí es el superpoder, es ese, a tratar de nivelar todo para que ninguna de las dos esté sintiendo que la quieres menos.
Chikybombom ha superado muchos desafíos como mamá.
"A mí (la maternidad) me cambió la vida por completo. Fue un shock muy grande porque tuve que hacerme mujer siendo una niña ", - Chikybombom
¿Qué consejo le darían a una madre primeriza?
PM: Que disfruten en ese momento. Estamos siempre tan preocupadas, y sobre todo las primerizas, de que cuándo va a hablar, que cuándo va a caminar, y yo siempre les digo: ‘Todos van a caminar, todos van a hablar, disfrútalo’. Y luego estás preocupada porque digan bien las cosas, ¡no!, déjalos que digan esas cosas que se oyen tan lindas, déjalos que vivan cada etapa, porque el tiempo se pasa... Y te lo digo yo, que ahora veo a mi bebé que ya tiene bebés y digo: ‘¿En qué momento, en qué momento se me fue?'. Y no es que no los disfrutes, es simplemente que estamos tan preocupadas por todo.
AV: Sí, me uno a ese consejo y también le diría a las mamás, desde otra perspectiva que sí, que escuchen consejos, que lean, pero que al final confíen en su intuición. Porque yo siento que a uno lo bombardean de información ahorita digitalmente, y también las abuelas, las mamás, las amigas, que si esto es lo que está bien, que si lo otro… Al final del día yo siento que cada mamá sabe lo que está bien para su hijo, y lo que un niño necesita es una mamá feliz y una mamá feliz es la mejor mamá del mundo. Entonces sí, coge consejos, pero de todo lo que hay vuélvelo tuyo y sigue tu intuición, que esa intuición de madre casi nunca falla.
CH: Lo mismo de las dos. Sí, hay que disfrutarlo al máximo, al máximo...
¿Cuáles son sus planes para el Día de las Madres, tienen planeado o van a dejar que las sorprendan?
PM: Para mí es un día triste porque tengo a una en Italia, tengo a la otra en Los Ángeles y tengo a mi mamá en México. Entonces ni para festejar a mi mamá ni para que mis niñas me festejen a mí, literalmente no hago nada. Me gusta obviamente hablar con ellas y si puedo hacer una videollamada, que obviamente me van a llamar para felicitarme, pero es un día que cuando no puedo pasarlo con ninguna de ellas tres, pues no es un día muy divertido para mí.
CH: Bueno, yo como llevo 15 años ya celebrándome a mí misma como madre, ya yo me celebro todos los días, no hago nada en particular. Mi niño siempre viene con un detalle en las mañanas, me hace desayuno o algo.
AV: ¡Vénganse para mi celebración! Miren, yo en mi casa con mi hermana y mi mamá cocinamos en honor a mi abuela un pabellón criollo, que es el plato típico de Venezuela, y hacemos todo desde cero. Desde la mañana se vienen todos a mi casa o para casa de mi hermana, donde toque ese año, y nos ponemos desde temprano a cocinar. Terminamos agotadas, pero con la panza llena, todo el mundo feliz comiendo la comida que mi abuela nos hacía el Día de las Madres, que le encanta. Ella decía que el mejor regalo para ella era cocinarnos a todos.