Convertirse en abuelo ha marcado un antes y un después en la vida de Juan Soler. Lejos de los reflectores y de los personajes que ha interpretado a lo largo de su trayectoria, el actor argentino atraviesa una etapa profundamente íntima y reveladora. La llegada de su nieta Alfonsina, hija de Valentina, le ha dado un nuevo significado al paso del tiempo y a la idea de legado. En una conversación sincera con su pareja, Paulina Mercado, durante un segmento del programa Sale el Sol, el actor abrió su corazón como pocas veces y confesó que hoy se siente pleno, incluso con la serenidad de quien percibe que ha cumplido su misión.
Fue Paulina quien lo invitó a profundizar en lo que representa para él esta nueva etapa como abuelo de la pequeña Alfonsina, quien vive en Argentina junto a su madre. Con visible nostalgia, el actor compartió: “Me gustaría compartir más tiempo con ella. Alfonsina es la hija de Valentina, vive en Argentina, la veo poco. De hecho, tuvimos un viaje un viaje frustrado para ir a verlas”, dijo, dejando entrever la dificultad que implica la distancia, pero también el enorme deseo de estar presente en la vida de su nieta.
Más allá de la melancolía por los kilómetros que los separan, Juan reflexionó sobre el significado profundo de ver a su hija convertida en madre. “Cuando sabes que ya te puedes ir en paz porque si tu hija, en este caso Valentina, ya pasó a la siguiente etapa, ya pasó de la etapa de ser cuidada, consentida, que necesita que alguien esté arriba de ella protegiéndola, cuidándola -que no quiere decir que no siga protegiéndola y cuidándola-, pero ella ya es mamá”, expresó, en una declaración cargada de emoción y orgullo. Sus palabras revelan la satisfacción de quien ha acompañado el crecimiento de su hija hasta verla iniciar su propio camino en la maternidad.
El actor también profundizó en la idea de trascendencia, una palabra que cobra especial sentido en esta etapa de su vida. “Entonces me da una profunda sensación de que esta vida ya tuvo sentido; porque dicen que un hombre trasciende a la vida cuando ya hay alguien en el camino que habla a través de las experiencias y de lo que tú le dejaste, y esa es Valentina. Y Alfonsina es esa personita que va a recibir todo lo que en un momento yo tuve la oportunidad de darle a Valentina, entonces eso es trascender como hombre”, compartió con convicción. Para él, no se trata solo de convertirse en abuelo, sino de entender que el amor y los valores sembrados continúan su curso a través de las generaciones.
El profundo consejo que Juan Soler le deja a su hija
En ese mismo espacio, cuando Paulina le preguntó qué consejo le daría a su hija en esta nueva etapa, Juan no dudó en responder con la sabiduría que dan los años. “Le diría que disfrute mucho la vida, que disfrute mucho a su hija y que no se la tome a la vida tan en serio, que hoy y yo a los 60 años me doy cuenta de que la vida no es tan seria. Hay que disfrutarla”. Una reflexión que sintetiza su momento actual: el de un hombre que, tras convertirse en abuelo, mira el futuro con gratitud y la tranquilidad de saber que su historia continúa latiendo en Valentina y en la pequeña Alfonsina.







