1/10 © Batavia

El experimento

En 1969 el profesor de la Universidad de Standford, Philip Zimbardo, realizó un experimento de psicología social. Abandonó dos coches idénticos en la calle: uno en el Bronx y otro en Palo Alto. El primero lo dejó abierto y en cuestión de días rompieron las ventanillas, robaron las ruedas, la radio... El segundo se mantuvo en perfecto estado. Tras una semana, los investigadores decidieron golpear y abollar el vehículo y al poco tiempo ocurrió lo mismo que con el vehículo del Bronx. ¿Conclusión? La 'teoría de las ventanas rotas'.

 

Lee: Si Marie Kondo no te funciona, descubre el método 20/10 para tener tu casa limpia y ordenada

2/10 © Norsu Interiors

Aplicada al hogar

La 'teoría de las ventanas rotas' pone de manifiesto que, si en un edificio aparece una ventana rota y esta no se arregla pronto, el resto se irá rompiendo y la zona se irá deteriorando sin remedio. Este fenómeno, más común de lo que piesas, se pueda aplicar a nuestra casa: si dejas que el desorden campe a sus anchas en una estancia, al final el resto de la vivienda se contagiará y reinará el caos, aunque hagas limpieza general una vez al mes.

 

3/10 © ARAN Cucine

Practicando la teoría

Habitualmente encendemos el botón automático, debido a que nuestro ritmo de vida es abrumador, ya que asumimos demasiados proyectos y responsabilidades. De manera que, cuando notamos que no llegamos a todo, nos entra el pánico y enfocamos nuestra energía en cosas que creemos importantes, pero perdemos el rumbo en el camino hacia la meta. No permitas que tu esfuerzo caiga en saco roto. Si cuando vuelves del trabajo, tienes demasiadas tareas pendientes, no sabrás por dónde empezar y, en la mayoría de los casos, no tendrás tiempo (ni ganas) de realizar todas.

4/10 © Scavolini

Delegar y priorizar

Si tienes tantos frentes abiertos que no sabes por dónde comenzar la ‘batalla’, es el momento de parar y reconducir la situación, recomiendan desde Bissell, expertos en limpieza y cuidados del hogar: “Es decir, debes tomar el control, delegar, priorizar y distribuir adecuadamente el tiempo, para reparar esas ventanas rotas".

5/10 © Cartelle Design

Paso a paso

No vale dedicar el triple de tiempo recogiendo todo el fin de semana y luego, entre de lunes a viernes, por el agotamiento dejar las cosas sin recoger y así día tras día. Ya que, posiblemente, al final, no encuentres nunca el momento idóneo para ordenar todo. “Si se rompe algo de casa, arréglalo en el menor tiempo posible. Si el cesto está lleno de ropa, despéjalo. Intenta realizar las cosas pronto y si no puedes, organízate para hacerlo antes de irte a la cama para que no se acumule ”, aconsejan desde  Bissell.

6/10 © Kenay Home

Objetivos: micro tareas

Para mantener la casa perfecta, hay que dar importancia a las pequeñas cosas. De manera que por la mañana, no olvides hacer la cama, incluso cuando tengas más cosas que realizar. Sin duda, el dormitorio es el mejor sitio para comenzar esta carrera de fondo hacia un hogar ordenado y armonioso. Después, tras el desayuno, recoge, aunque tampoco es necesario dejar la cocina impecable, para que cuando regreses ver todo recogido y limpio sea la mejor bienvenida.

7/10 © Oak Furnitureland

No dejes para mañana…

Es mejor tratar de limpiar y mantener el orden en tu hogar minuto a minuto, ya que para ser más productivos, debemos actuar de inmediato. Está demostrado que si tu fregadero está lleno de platos sucios, estarás más inclinada a dejar también olvidada la taza del desayuno, en lugar de lavarla. Mientras que si tu cocina está perfectamente en orden, no se te ocurrirá dejarla sucia. 

8/10 © Villeroy & Boch

Estrategias a seguir

Para evitar la acumulación y el estrés, almacena y limpia a medida que avanza el día. Limpia algunas áreas estratégicas durante la mañana, antes de irte a trabajar, o durante la noche, antes de acostarte, para que no haya ninguna zona que lleves semanas sin limpiar. Si un día no tienes cinco minutos extra, bastará con guardar la ropa que acabas de quitarte y colocar los cojines del sofá.  

9/10 © El Corte Inglés

También en el trabajo

Tanto si trabajas en casa como fuera, la situación puede repetirse. Además de ordenar los papeles y los archivos, debes imponerte algunas tareas regulares para mantener el orden y evitar el desastre. Si una multitud de pequeñas tareas que hacer desordenan tu lista de tareas pendientes, correos electrónicos o llamadas en espera... ¡No te importará seguir adelante!

10/10 © Dinesen

Un hogar en armonía

Según Bissel, si poco a poco se va cumpliendo estos hábitos, se creará una rutina en el orden del hogar, que contribuirá, sin duda, a disminuir el tiempo y el esfuerzo en su limpieza. Pero, además, también tendrá un efecto positivo en la percepción de tu vivienda como un lugar tranquilo y sereno, alejado del estrés.

Más sobre: