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Son dos de los estilos ‘deco’ con más seguidores, quizás porque ambos son atemporales, elegantes y muy ponibles. Aptos para los que no quieren asumir riesgos y buscan la calidez y el equilibrio, lo cierto es que cada vez se mezclan más, potenciando las posibilidades estilísticas del espacio. Sea cuál sea tu preferido, nuestra galería de imágenes busca servirte de inspiración y ser tu musa particular si estás pensando en renovar esta estancia.

2/12 © Rubelli

Clásico: Siempre bien vestido

Como si estuviera preparado para una ocasión especial. Las telas ricas y con textura tienen una especial importancia en los salones de estilo clásico, ya que enriquecen las estancias y actúan como broche perfecto, como la guinda del pastel. Cortinas y tapicerías se engalanan con tejidos como terciopelos, adamascados o cretonas, demostrando el poder de un buen sastre. Propuesta de Rubelli (rubelli.com).

3/12 © Molteni & C

Moderno: Con mucho arte

Los ambientes contemporáneos deben respirar ‘glamour’, sin perder calidez ni cercanía. Por eso, el arte se convierte en el vehículo conductor perfecto para mostrarnos un lujo, donde se puede vivir de manera agradable. En esta propuesta de Molteni & C, en Concepto DR (conceptodr.com), el mobiliario sobrio y de líneas rectas se ‘humaniza’ con las obras de arte, la alfombras y las cortinas.

4/12 © fhe.es

Clásico: Pinceladas de color

Aunque el estilo clásico ama a los neutros, lo cierto es que el color puede hacer mucho por él, como en esta propuesta del interiorista Raúl Martins (raulmartins.com), más fresca y rompedora: "Introducir un tono actual hace que la decoración cambie y se renueve, descubriéndonos una nueva imagen". 

5/12 © HK Living

Moderno: Espacios amplios y ‘limpios’

Los salones contemporáneos siempre se verán poco recargados y muy desahogados, pero sin caer en el minimalismo. Les gusta la sobriedad de líneas y la sencillez, pero aman al mismo tiempo la calidez, por eso los objetos decorativos y el arte son buenos aliados de este estilo. Jarrones, adornos, piezas especiales o cuadros eliminan cualquier signo de frialdad, elevando la temperatura espacial. Propuesta de HK Living (hkliving.nl).

6/12 © Lana KK

Clásico: Con alma joven

Una caja clásica’ como esta, puede rejuvenecer en cuestión de segundos, siempre que se usen las herramientas adecuadas. O lo que es lo mismo una lámpara de techo ‘mid century’; un cuadro que juega al despiste y un mobiliario de líneas rectas con toques metálicos y dorados, que da la réplica perfecta a las molduras del techo y los cuarterones de la pared. Propuesta de Lana KK (lanakk.com).

7/12 © Quick-Step

Clásico: Más es más, aunque con matices

El clásico es un salón rico y algo recargado, que no teme al exceso, siempre que esté acompañado de una gran cantidad de metros cuadrados, que le permitan mantener cierto equilibrio visual. Paredes vestidas con papel pintado, suelo de madera de Quick-Step (quick-step.com), un gran espejo sobre la chimenea, unas potentes cortinas y una lámpara de techo de cristal nos ayudan a crear una coqueta atmósfera al margen de modas.

 

8/12 © Jose Arroyo

Moderno: Lo suyo es puro diseño

Todo interior contemporáneo que se precie debe incluir entre su mobiliario piezas de diseño actual o de mediados del siglo XX, como este proyecto del interiorista Jose Arroyo (josearroyo.com). Si quieres darle un efecto menos convencional y más fresco, puedes incorporar algún elemento ‘discordante’ de otra época o de otro estilo.

9/12 © Lagencia Grosby

Moderno: Equilibrio visual

A la hora de conseguir un interior contemporáneo, debes apostar por el orden y la armonía entre las distintas piezas, para que encuentren el equilibrio. Una buena idea para conseguirlo es no recargar la estancia con piezas de un mismo material y combinar elementos de mármol, madera o dorado, en la que ninguna eclipse a la otra y vivan todas en perfecta sintonía. Pavimento de Listone Giordano (listonegiordano.com).

10/12 © Sweetpea & Willow

Clásico: Un estilo en territorio neutral

Blancos, beiges y cremas son acompañantes naturales de los salones clásicos, ya que ayudan a rebajar la intensidad visual y a hacerlos más ligeros, equilibrando el peso visual de los muebles, objetos y molduras en el techo. En esta propuesta de Sweetpea & Willow (sweetpeaandwillow.com), la gran chimenea el frente de mármol se ‘camufla’, gracias al uso de los tonos neutros, incluso en el suelo de madera.

11/12 © Ligne Roset

Moderno: Buscando la calidez

Los salones contemporáneos se alían con las alfombras y la iluminación, buscando crear sensación de hogar y caldear el espacio sin perder personalidad, ni fuerza visual. En este ambiente de Ligne Roset (ligne-roset-.com), la gran alfombra amarilla (uno de los colores de esta primavera-verano) y las distintas luminarias de techo y de sobremesa distribuidas estratégicamente por el espacio restan frialdad a los muros de hormigón y la escasez de muebles.

12/12 © Devon & Devon

Clásico: Un pavimento a la altura

A veces el estilo te elige a ti y no al revés. Techos altísimos, molduras decorativas, columnas o un pavimento tan especial, como este de Devon & Devon (devon-devon.com), piden a gritos una decoración clásica con un sillón muy francés, una lámpara de araña, unas cortinas bailando sobre el suelo…

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