Montesinos se ha decantado en su colección por vestidos muy vaporosos como el que luce la modelo.
“Mi tierra, que es la tuya, es la más universal, la que nos une, la que nos
hace llegar a sentir paz… Mi tierra es felicidad”. Con esta máxima, Francis
Montesinos deja patente la adoración que siente por su Valencia natal y cuál
es el principal leitmotiv de su colección
para primavera-verano 2007.
Esta adoración por su tierra, el Mar Mediterráneo que la baña y las fiestas
populares que le son propias dibujan una colección muy personal con la que
se cierra la trilogía llena de folclore que ha caracterizado sus últimas
colecciones. Y, todo ello además, con un particular homenaje al pintor
valenciano Sorolla, y, en concreto, a sus cuadros de mujeres vestidas de
blanco junto al mar.
Sobre su pasarela, no faltaron algunos de sus grandes clásicos como los
chales rematados con enormes volantes, sus diseños en denim con
‘logo’ estampado, esta vez realizado en jacquard y mezclándolo con
voiles de algodón y puntillas; sus creaciones en punto, tanto artesanal como
tecnológico… Y, una vez más, llaman la atención sus estampados que esta
temporada reproducen flores, marineros, veleros, castillos de fuegos
artificiales y monumentos representativos de Valencia. Todo, en una paleta
de colores muy suavizada en blanco, crudo y tonos pastel que, como
contrapunto, se enfrentan a propuestas en negro.
La noche es un derroche de innovación. Se decanta por vestidos muy vaporosos
con pronunciados escotes, cinturas muy marcadas y faldas de mucho vuelo por
los tobillos o por debajo de la rodilla. En cuanto a su colección para
hombre, Francis Montesinos propone camisas muy livianas combinadas con
vaqueros o con sus clásicas y revolucionarias faldas masculinas. Entre los
tops encargados de lucir estas propuestas se encontraban el británico
Will Chalker y los españoles Jon Kortajarena y Javier de Miguel, entre otros.
Prohibida su reproducción total o parcial. ©2008 Hola, S.A.
Todas las pasarelas,
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