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PARQUE NACIONAL OLYMPIC
En el estado de Washington y en una península aislada, separada del continente por una cadena montañosa, este parque nacional ha desarrollado gracias a su ubicación numerosas especies animales y vegetales únicas, dividido como está en tres regiones: la costa del Pacífico, los montes Olympic y el bosque templado húmedo, donde abundan los musgos que cubren la corteza de los árboles. Aquí hay playas abiertas al océano Pacífico, picos coronados por glaciares, bosques pluviales… todo un santuario natural que es Reserva de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Toda la información sobre cómo visitar los 59 Parques Nacionales de Estados Unidos la puedes encontrar en: nps.gov.

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PARQUE NACIONAL DE YOSEMITE
Salir del túnel de Wawona y encontrarse con Yosemite Valley, en Estados Unidos, produce una especie de síndrome de Stendhal. Este valle escondido en el corazón de la Sierra Nevada californiana que parece diseñado para una gran producción de Hollywood es, junto a Yellowstone, emblema de los tesoros naturales de Estados Unidos. Su paisaje combina de forma perfecta la grandiosidad de las moles de granito pulido y las cascadas de cientos de metros con la exuberancia tranquila, a escala humana, de los bosques y praderas que cubren el fondo llano del valle por el que serpentea el río Merced. Las imponentes formaciones rocosas de El Capitán y el Half Dome, sus más de 1.300 kilómetros de caminos, el mirador de Glacier Point, el bosque de secuoyas gigantes de Mariposa Grove o parajes increíbles como Lower Yosemite Falls o Bridalveil Fall son algunos de las opciones que se prestan para la aventura.

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PARQUE NACIONAL DE LAS SECUOYAS 
El mayor bosque de secuoyas se esconde en este parque nacional situado en la parte sur de Sierra Nevada y al este de California. Unos árboles gigantescos entre los que sobresale un ejemplar con nombre propio: General Sherman, que, con sus 84 metros de alto y 11 de diámetro, es el más grande del mundo en medio de sus colosales vecinos. En el espacio protegido, recorrido por una sola carretera que lo cruza de norte a sur, también se encuentra el monte Whitney, la mayor cumbre de los Estados Unidos fuera del territorio de Alaska, con 4418 metros, y el Kings River Canyon, uno de los cañones más profundos de América del Norte. También es de interés Crystal Cave, una caverna de mármol.

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PARQUE NACIONAL DEL CAÑÓN BRYCE
A parte de los más conocidos Gran Cañón o Yosemite, el interior de la costa oeste de Estados Unidos también esconde otros parques nacionales espectaculares, como el del Cañón Bryce, al sur del estado de Utah. Miles de años de erosión han creado en este lugar unas espectaculares estructuras rocosas conocidas como hoodoos que pueden alcanzar una altura de hasta 60 metros y visibles desde más de una docena de miradores. Desde el de Sunset Point, especialmente al amanecer, se obtienen las mejores vistas del Anfiteatro Bryce, donde se concentran el mayor número de estas singulares formaciones, y de otro de los rincones smás destacados, el Thron Hammer, el martillo de Thor, uno de los pináculos más fotografiados.

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PARQUE NACIONAL DE LOS GLACIARES
Bosques prístinos, las praderas alpinas, las montañas escarpadas y alrededor de 130 espectaculares lagos es el catálogo de presentación de este parque Patrimonio de la Humanidad enclavado en la esquina noroeste del estado de Montana, a lo largo de la columna vertebral de las montañas Rocosas. Para disfrutar de él hay que recorrer el camino Going-to-the-Sun, aprender sobre sus más de mil especies de plantas –abetos y pinos, principalmente– y cientos de animales –sobre todo cabras montesas, símbolo de este espacio protegido– en la cabaña de Apgar Village, hacer un recorrido a caballo, conocer la cultura de los indios de los pies negros en un cómodo carruaje, convertirse (para niños y jóvenes) en guardabosques por un día…

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PARQUE NACIONAL DE LAS GRANDES MONTAÑAS HUMEANTES
Las montañas cubiertas de vegetación se sucede una tras otra en este parque nacional en el límite entre los estados de Carolina del Norte y Tennessee que forma parte de la cadena de los Apalaches. Los indios Cheroquis les dieron su nombre a estas Montañas Humeantes, por el vapor grisáceo que cubre sus picos, picos que se elevan hasta los dos mil metros de altura. Además de la belleza de sus montañas antiguas, este espacio protegido posee una importante variedad de fauna y flora, con más de 50 especies de mamíferos –entre ellos osos negros, ciervos de cola blanca, zorros y linces– y vestigios culturales de los indios apalaches del sur.

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PARQUE NACIONAL DE LOS VOLCANES DE HAWAI 
En este parque se yerguen, dominando la costa del Pacífico, dos de los volcanes más activos del mundo, el Mauna Loa (4.170 metros de altitud) y el Kilauea. El paisaje, que cambia en función de las erupciones volcánicas y las coladas de lava, se pueden observar sorprendentes formaciones geológicas. Foto: Hawaii Tourism Authority (HTA) / Tor Johnson

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PARQUE NACIONAL DE YELLOWSTONE
Las hazañas del Oso Yogui hicieron famoso a este parque nacional. Pero lo cierto es que son tantos los atractivos naturales que posee que no le hubiera hecho falta. Aquí conviven osos grizzli con osos negros, coyotes con lobos y alces y bisontes con ciervos, entre otras especies. Pero también aquí hay ríos, lagos, frondosos bosques, cañones y centenares de cascadas que jalonan este espacio natural repartido entre los estados de Wyoming, Idaho y Montana. Aunque si algo hace realmente único esta inmensidad de montañas y praderas que en otros tiempos perteneció a los indios es la cantidad de fenómenos geotérmicos que se pueden admirar, ya que Yellowstone se asienta sobre una enorme caldera volcánica de cuyas profundidades surgen infinidad de géiseres y fuentes termales. © Shutterstock.

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GRAN CAÑÓN 
Entre los imprescindibles de un viaje por la Costa Oeste de Estados Unidos está este icónico paisaje del estado de Arizona, que tiene como principal acceso, por su proximidad, Las Vegas. Aunque sobrevolarlo en helicóptero sea tal vez la mejor opción para admirar su inmensidad, los miradores que se asoman a él son una excelente alternativa para abarcar desde una posición privilegiada una de las maravillas naturales del mundo. El que durante más de dos mil millones de años ha llegado a alcanzar unas dimensiones increíbles -446 kilómetros de longitud y profundidades de 1.600 metros- es uno de los ejemplos de erosión más espectaculares del mundo y está declarado Patrimonio de la Humanidad.

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