Noruega se prepara para despedir al rey Harald V en una ceremonia solemne que tendrá lugar en la Catedral de Oslo. El funeral de Estado, cuidadosamente organizado, incluirá una procesión desde el Palacio Real hasta el templo, donde se espera que miles de ciudadanos se congreguen para rendir homenaje. La liturgia estará a cargo del obispo Olav Fykse Tveit y se acompañará de música sacra y salvas de honor, en un ambiente de recogimiento y memoria nacional. Al tratarse de un monarca fallecido en funciones, su despedida contempla a destacadas figuras de la realeza y la política internacional.
El funeral tendrá lugar el 9 de septiembre, y se espera la presencia de los reyes Federico X y Mary de Dinamarca, Felipe y Matilde de Bélgica, así como Guillermo y Máxima de los Países Bajos, quienes podrían estar acompañados por la princesa Beatriz y la princesa heredera Amalia. Los príncipes herederos Akishino y Kiko de Japón también están contemplados, así como representantes de Islandia y Suecia. Al momento, no es oficial la presencia de los reyes de España o de algún miembro de la Familia Real Británica. Lo que sí es un hecho es que la seguridad será máxima, con un despliegue sin precedentes en Oslo para garantizar el desarrollo tranquilo de la ceremonia.
Un último adiós a un querido miembro de la familia
Durante el funeral de estado, la familia real noruega ocupará un lugar central en el homenaje. La reina Sonia, viuda del monarca, estará acompañada por el nuevo rey Haakon VIII y la reina Mette-Marit, junto a sus hijos, la princesa heredera Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus. La princesa Marta Luisa y otros miembros cercanos también estarán presentes, mostrando la unidad de la familia en este momento de duelo y transición histórica.
Tras la ceremonia religiosa, el cuerpo del rey Harald V será trasladado a la Fortaleza de Akershus, donde descansará en la cripta real junto a sus antecesores, como sus padres, Olav V y la princesa Marta, y sus abuelos, Haakon VII y Maud. Este lugar, cargado de simbolismo, se convierte en el espacio definitivo de reposo para un monarca que dedicó su vida al servicio de Noruega.
Con este último acto, el país cierra un capítulo de su historia y abre otro bajo el reinado de Haakon VIII, quien junto a su esposa e hijos saldrán al balcón del palacio para agradecer a la gente; además de ofrecer una recepción para sus familiares e invitados, como un gesto por acompañarlos en estos momentos. El reinado de Haakon no ha pasado desapercibido por la polémica que rodea a la actual reina consorte, al igual que a su hijo mayor, Marius Borg, quien fue visto estos días fuera de prisión y junto a la familia.









