El Palacio de Justicia de Oslo se convirtió en escenario de un momento decisivo para Marius Borg Høiby. Este lunes 15 de junio, a poco más de un mes de haberse realizado un juicio en su contra, el hijo mayor de la princesa Mette-Marit de Noruega, recibió una condena de cuatro años de prisión por dos de los cuatro delitos de abuso en su contra, además de agresión a una de sus exparejas y conducta errática. El fallo, emitido por el Tribunal de Distrito de Oslo, también contempla el pago de indemnizaciones a las víctimas y establece una orden de alejamiento como parte de las medidas impuestas.
Marius escuchó el veredicto a través de videollamada desde la prisión Ila, en Bærum, ahí, atento a cada una de las palabras del juez Jon Sverdrup Efjestad, entendía cómo el fallo, que se plasma en un documento de 128 páginas, lo sentenciaba a pasar los próximos cuatro años tras las rejas. Al mismo tiempo, se enteraba de que otras de las acusaciones en su contra, que llegarían a más de 40, fueron descartadas por falta de pruebas.
Esta situación habría conmocionado a la Familia Real Noruega, en especial a la princesa, esposa del príncipe Haakon, quien ha tenido que ser testigo a la distancia de esta situación que enfrenta su hijo, fruto de una relación previa a su matrimonio con el heredero del trono.
La petición de Marius Borg Høiby
Tras escuchar el fallo, Marius y sus abogados estarían moviendo sus cartas para solicitar nuevamente un permiso especial. Mientras se encontraba en prisión preventiva en Oslo, el hijo de la princesa pidió al juez poder cumplir con su condena en casa; es decir, llevar un brazalete en el tobillo para poder llevar este proceso legal desde la residencia de Skaugum, en donde habitan los príncipes Haakon y Mette-Marit.
Esta petición le ha sido negada hasta en tres ocasiones, la más reciente hace unos días, argumentando que las condiciones en las que se encuentra no le han permitido tener la visita de sus seres allegados, en especial de su madre, quien padece fibrosis pulmonar y sería bastante delicado que ella estuviera a su lado en visitas comunes. Si bien el Tribunal de Distrito de Oslo aceptó su petición, el Tribunal de Apelación no estuvo de acuerdo, y expresó que de encontrarse en casa, podría tener un alto riesgo de incidencia, además de contacto vía telefónica o por mensajes con las personas que lo acusan.
Por el momento, la Casa Real Noruega se ha mantenido en silencio en relación al caso del hijo de la princesa. Y es que, tal como lo aseguraba el príncipe a principios de año: "Marius Borg Høiby no es miembro de la Casa Real de Noruega y, por lo tanto, es autónomo". Cabe recordar que el príncipe se casó con la princesa cuando Marius, fruto de una relación sentimental previa, ya tenía cuatro años, por lo que lo vio crecer y convertirse en hermano mayor del príncipe Sverre Magnus y la princesa Ingrid Alexandra. "Nos preocupamos por él y es un miembro importante de nuestra familia. Es ciudadano de Noruega y, como tal, tiene las mismas responsabilidades que todos los demás, así como los mismos derechos", aseguró.
La preocupante salud de la princesa Mette-Marit
A la par de esta delicada situación la Familia Real Noruega se enfrenta al delicado estado de salud de la princesa Mette-Marit, cuyo diagnóstico de fibrosis pulmonar se ha agravado en semanas recientes. A principios de junio, el Palacio confirmó a través de un comunicado que la princesa ya se encuentra en la lista de espera para un trasplante de pulmón. "La condición pulmonar de la princesa heredera es grave. Tras una evaluación médica conjunta, ha sido incluida en la lista de espera para un trasplante de pulmón lo antes posible", se puede leer en la nota firmada por el Dr. Are Holm, neumólogo del hospital Rikshospitalet.
Su condición es preocupante, al grado que su hija, la princesa Ingrid Alexandra, ha regresado a casa desde Sidney, en donde cursa la universidad, para continuar con sus materias como estudiante de intercambio. El príncipe Sverre Magnus estudiará en Europa a partir del otoño y regresará a Noruega cuando la situación lo requiera. El príncipe Haakon no sólo acortó su reciente viaje a Japón, sino que ha cancelado algunos compromisos, y ha dejado en segundo plano el festejo de su 25° aniversario de bodas, a celebrarse el 25 de agosto. Con estos cambios en la agenda, la familia se mantiene unida.












