Las batallas legales no terminan para el príncipe Harry. El hijo menor del rey Carlos III ha sido demandado por difamación por Sentebale, la organización benéfica que fundó en 2006. Un documento judicial que salió a la luz el pasado viernes 10 de abril reveló que la organización, fundada para combatir el VIH/SIDA en Lesoto y Botsuana, presentó una demanda por difamación en contra del duque de Sussex el mes pasado ante el Tribunal Superior. Aún no se ha confirmado si la demanda es por libelo (un escrito difamatorio que ataca el honor de alguien) o injuria.
Hasta el momento, no se han publicado más detalles de la demanda, pero Harry no sería el único demandado ya que Mark Dyer, exmiembro del consejo de administración de la organización y antiguo ayudante del rey Carlos, también figura en la demanda.
El consejo de administración ha alegado que la demanda se inició debido a una "campaña mediática adversa coordinada" que causó a la organización "interrupciones operativas y daños a su reputación".
Un portavoz del príncipe Harry declaró: "Como cofundadores de Sentebale y fideicomisarios fundadores, rechazan categóricamente estas acusaciones ofensivas y perjudiciales. Es inaudito que los fondos benéficos estén siendo utilizados ahora para emprender acciones legales contra las mismas personas que construyeron y apoyaron la organización durante casi dos décadas, en lugar de destinarlos a las comunidades a las que la organización benéfica fue creada para servir".
El ruptura de Harry con Sentebale
En marzo pasado, Harry confirmó su renuncia de la caridad, la cual fundó en compañía del príncipe Seeiso de Lesoto. Esto se dio luego de una controversia pública con la presidenta de su junta directiva, la Dra. Sophie Chandauka.
En un comunicado conjunto emitido en ese entonces, ambos afirmaron que su renuncia se debía a que "la relación entre los fideicomisarios de la organización benéfica y el presidente del consejo se había deteriorado irremediablemente, creando una situación insostenible".
En su declaración conjunta, los príncipes afirmaron: "Hace casi 20 años, fundamos Sentebale en honor a nuestras madres. Sentebale significa 'no me olvides' en sesotho, la lengua local de Lesoto, y es lo que siempre hemos prometido a los jóvenes a quienes hemos ayudado a través de esta organización benéfica".
"Hoy no es diferente. Con gran pesar, hemos renunciado a nuestros cargos como Patronos de la organización hasta nuevo aviso, en apoyo y solidaridad con el consejo de administración, que se ha visto obligado a hacer lo mismo. Es devastador que la relación entre los miembros del consejo de administración y el presidente del mismo se haya deteriorado irremediablemente, creando una situación insostenible".
En respuesta, la Dra. Sophie Chandauka, presidenta de la junta directiva, declaró: "Todo lo que hago en Sentebale se centra en la integridad de la organización, su misión y los jóvenes a los que servimos. Mis acciones se guían por los principios de justicia y trato equitativo para todos, independientemente de su estatus social o recursos económicos. Hay personas en este mundo que se comportan como si estuvieran por encima de la ley y maltratan a los demás, para luego hacerse las víctimas y utilizar la misma prensa que desprecian para perjudicar a quienes tienen el valor de denunciar su conducta".
En agosto pasado, la Comisión de Beneficencia publicó las conclusiones de su investigación sobre Sentebale, señalando que "no encontró pruebas de acoso o intimidación generalizados o sistemáticos, incluyendo misoginia o misoginia racial en la organización benéfica, pero reconoció la fuerte percepción de maltrato que sintieron varias partes involucradas en la disputa y el impacto que esto pudo haber tenido en ellas personalmente".








