El juicio de Marius Borg, hijo de la princesa Mette-Marit, que comenzó el pasado 3 de febrero está a punto de concluir. Con las pruebas presentadas y las declaraciones de las partes tomadas, ya solo queda que el juez analice todo y emita su veredicto. Recién, la Fiscalía General del Estado, representada por representada por Sturla Henriksbø, ha solicitado una pena de prisión de 7 años y 7 meses.
La pena máxima que podría alcanzar por los cargos que se le acusan es de 16 años tras las rejas, aunque la Fiscalía ha optado por una solicitud inferior a ese límite.
"La violación y el abuso en las relaciones íntimas se encuentran entre las situaciones más graves a las que se puede exponer a otras personas, y esto también debe reflejarse en el castigo", ha indicado Henriksbø en su ponencia.
Con Marius Borg presente en la sala, la cadena NRK ha reportado que el joven de 29 años, levantó la vista apenas escuchó la posible sentencia, para luego volver a bajarla y enfocarse en la libreta en la que estaba dibujando.
A lo largo del proceso en su contra, el hijo de Mette-Marit, fruto de una relación previa a su matrimonio con el príncipe Haakon, ha tenido una actitud contradictoria; por un lado acepta la responsabilidad de más de una veintena de los cargos, mientras que ha rechazado de forma tajante los cuatro cargos de violación.
La fiscalía habló sobre los cuatro casos de violación, mismos en los que Marius Borg, desde que empezó el juicio, se ha declarado no culpable.
"La violación ocurrida en Skaugum en 2018, por sí sola, justifica una pena de aproximadamente tres años de prisión. El caso de Lofoten de 2023 justifica por sí solo un período de aproximadamente dos años y ocho meses. En este caso, la actividad sexual voluntaria previa es importante. El caso de Oslo de 2024 por sí solo justifica una pena de alrededor de dos años, dada la actividad sexual previa voluntaria. El caso del hotel en 2024 por sí solo justifica una pena de alrededor de dos años, dada la actividad sexual previa voluntaria".
Además de la pena solicitada por las cuatro violaciones, el fiscal también se pronunció sobre Nora Haukland, quien señaló a Marius Borg por abuso en las relaciones íntimas, lo cual representa una pena adicional de 5 meses. "El abuso en las relaciones íntimas es grave porque afecta a una relación y a un espacio que debería ser seguro, y las consecuencias cuando este espacio deja de serlo son muy graves para la persona expuesta a ello", indicó el fiscal.
A la espera de la sentencia, la cual posiblemente se de a conocer en mayo, el caso ha entrado en su fase decisiva.
Marius Borg llora ante el juez
En su última declaración, el joven de 29 años subió al estrado para testificar, y entre lágrimas dijo lo siguiente: "La presión mediática a la que he sido sometido me ha borrado como persona. Ya no soy Marius. Soy un monstruo", según recoge el medio noruego VG.
Al ser el hijo de la futura reina consorte de Noruega, el caso ha adquirido notable relevancia en el país. "Soy objeto del odio de toda Noruega", agregó el joven, quien a su vez es hermano de la princesa Ingrid.
Borg contó que, derivado del caso, se ha quedado solo y sin amistades. "He perdido el 98 por ciento de mi red social, y los pocos que me quedan no se atreven a salir a comer a un restaurante conmigo, ni quieren que los vean conmigo. Me siento solo", añadió.
Actualmente, el joven se encuentra en prisión preventiva, esto luego de haber sido detenido por cuarta ocasión acusado de agresión y amenazas con un cuchillo, además de violar una orden de restricción, tan solo dos días antes de que comenzara el juicio.









