En menos de una semana dará inicio el juicio de Marius Borg Høiby, el hijo mayor de la princesa Mette-Marit de Noruega, y a sólo días de que comparezca en el Tribunal de Distrito de Oslo, la tensión crece en la familia real. A pesar de la discreción que la corona ha mantenido sobre el caso y los 38 cargos que enfrenta el hijo de la princesa, su esposo, el príncipe Haakon, ha roto el silencio sobre su postura con su hijastro y las personas que lo acusan por violación, amenazas, agresiones, abuso a relaciones cercanas, acoso a miembros de la policía, grabación no consensuada de partes íntimas de terceros; entre otros cargos.
"Nuestros pensamientos están con todos los afectados por este caso. Esto tiene un impacto en las personas afectadas, sus familias y todos aquellos que se preocupan por ellos. Entendemos que este es un momento difícil para muchos de ustedes y nos solidarizamos con ellos", expresó en un comunicado de prensa. Y continúa: "Al mismo tiempo, es tranquilizador saber que vivimos en un estado de derecho. Confío en que quienes supervisen el proceso garantizarán que el juicio se desarrolle de la manera más ordenada, correcta y justa posible".
De forma tajante, deslindó a la familia real de la situación, pues aseguró: "Marius Borg Høiby no es miembro de la Casa Real de Noruega y, por lo tanto, es autónomo". Cabe recordar que Marius, el primogénito de Mette-Marit, es fruto de una realción previa al matrimonio con el heredero al trono y con sólo cuatro años fue parte de la ceremonia en la que su mamá contrajo nupcias con el príncipe, quien lo cobijó como un hijo.
"Nos preocupamos por él y es un miembro importante de nuestra familia. Es ciudadano de Noruega y, como tal, tiene las mismas responsabilidades que todos los demás, así como los mismos derechos", agregó el heredero al trono en su mensaje.
Haakon, además, aclaró que ni él ni su esposa estarán presentes en el juicio; además de que la Casa Real no emitirá ningún comentario al respecto mientras continúe su curso. La agenda real seguirá como hasta ahora, pero la princesa realizará una "estancia privada durante las próximas semanas". En diciembre, Mette-Marit expresó: "Creo que lo que más me molesta es que me critiquen por cómo lo hemos gestionado como padres, por no haberlo tomado en serio. Me parece duro".
Los detalles del juicio
Este martes 3 de febrero, Marius comparecerá en el Tribunal de Oslo en un juicio que se estima tenga duración de seis semanas, por lo que durará hasta mediados de marzo. En él se analizarán los 38 cargos en contra del hijo de la princesa. De ser hallado culpable sería condenado hasta a 10 años en prisión. Marius, de 29 años, además, cuenta con un historial delictivo, pues fue arrestado en agosto de 2024.










