Meghan Markle se ha sumado a la tendencia que por estos días inunda Instagram: '2026 es el nuevo 2016'. El trend, que han llevado a cabo millones de usuarios así como celebridades, consiste en compartir los mejores recuerdos del 2016, es decir 10 años atrás. La Duquesa de Sussex ha elegido uno de sus primeros recuerdos que tiene junto al príncipe, quien más tarde se convirtió en su esposo, además de un video reciente captado en el patio de su casa en Montecito, California, con su hija Lilibet como su camarógrafa.
Para ti que te gusta
Este contenido es exclusivo para la comunidad de lectores de ¡HOLA!
Para disfrutar de 5 contenidos gratis cada mes debes navegar registrado.
Este contenido es solo para suscriptores.
Suscríbete ahora para seguir leyendo.Este contenido es solo para suscriptores.
Suscríbete ahora para seguir leyendo.TIENES ACCESO A 5 CONTENIDOS DE
Recuerda navegar siempre con tu sesión iniciada.
Lo más tierno de esta publicación es que la hija menor de la pareja se convirtió en su cómplice perfecta, pues fue ella quien los grabó mientras improvisaban unos pasos de baile en lo que parecía ser el jardín de su casa en Montecito, California. El video fue cuidadosamente grabado por la pequeña Lilibet, quien con solo cuatro años ha dejado ver sus habilidades con el video.
"Cuando el 2026 se siente igual que el 2016... Tenías que estar allí. Crédito: nuestra hija", escribió Meghan junto a la publicación, la cual se ha llenado de miles de 'me gusta'. Meghan compartió el video en el que aparecen bailando además de una fotografía de la que parece ser una de sus primeras citas.
Aunque la duquesa de Sussex no fue específica sobre el lugar en el que se encontraban, podría ser uno de sus primeros viajes juntos.
Su viaje especial a África
En la docuserie Harry & Meghan de Netflix, la pareja contó cómo se fueron de viaje a Botsuana en 2016, después de haberse visto solo dos veces. "Me sorprendió mucho que dijera 'sí'", reveló Harry en el primer episodio de la docuserie. "¡Esta mujer, a la que realmente he visto dos veces, viene a Botsuana y vamos a vivir en una tienda de campaña durante cinco días!", recordó el Príncipe sobre ese viaje que los acercó más.
"Llegué allí y era la primera vez que lo veía en un mes. Al principio fue muy incómodo, como: 'Dios mío, ¿nos besamos? ¿Nos besamos?' ¡Y recuerdo que me dio un sándwich de pollo!", contó Meghan, quien por esos días aún estaba actuando.
La nueva pareja recorrió Botsuana a bordo de un vehículo todoterreno y fue ahí donde empezó su vínculo. "Para mí, fue crucial compartirlo con Meg", dijo Harry en la docuserie. "Al principio, nos sentamos uno al lado del otro, luego nos tomamos de la mano, nos dimos un beso y todo se sintió completamente normal y natural".
"Teníamos que conocernos antes de que el resto del mundo, antes de que los medios, ya sabes, se unieran", añadió el duque de Sussex. "Ambos podíamos ser completamente nosotros mismos", añadió Meghan sobre sus días en el país africano. "No había cobertura de celular. No hay espejo, no hay baño. Y no había que preguntarse: '¿Qué aspecto tengo?' Por suerte, nos caímos muy bien".
El romance siguió y tuvo un final feliz
Luego de su viaje a África, Meghan y Harry retomaron su romance entre Londres y Toronto, y Harry siguió la estricta regla de dos semanas de su nueva novia: verse al menos una vez cada 14 días.
"Esos primeros meses en los que nadie lo sabía", continuó Harry. "Tenía mucho más sentido que viniera a verme para poder quedarse conmigo en los terrenos del Palacio de Kensington". "Entonces podemos subirnos al coche e ir a Windsor, dar un paseo por Frogmore y hacer todas estas cosas juntos para conocernos sin que nadie nos tome una foto y luego se convierta en noticia", dijo.
Inevitablemente, el romance no pudo mantenerse más en secreto y un día antes de que la historia saliera en todos los tabloides de Reino Unido, Harry y Meghan disfrutaron de una última noche en el anonimato, uniéndose a una fiesta de Halloween con la princesa Eugenia y su entonces novio Jack Brooksbank.
La noticia salió a la luz y en noviembre de 2017 anunciaron su compromiso y en mayo de 2018 se casaron en la capilla de St. George en el Castillo de Windsor. Al año siguiente, la pareja recibió a su primer hijo, Archie Harrison, y en junio de 2021 nació Lilibet Diana.
