Apenas inició el US Open y ya nos sorprendió con momentos fashionistas memorables. A estas alturas, hemos comprendido que no existe mejor pasarela que una cancha de tenis, y jugadoras como Aryna Sabalenka, Naomi Osaka y Serena Williams lo demuestran cada vez que pisan un estadio. Sabalenka sorprende en cada aparición con su stack de joyería, al que ella misma llama sus amuletos de la suerte y que, por lo general, supera los 30 quilates en diamantes. Sin embargo, si hay alguien que sabe hacer una entrada memorable, esa es Naomi Osaka.
En cada uno de los torneos del circuito, la tenista sorprende con siluetas esculturales llenas de drama. Ahora, tras su llegada a Nueva York, la número 13 del mundo sorprendió al subir las escaleras del Arthur Ashe Stadium con atuendos que poco tienen que ver con el sportswear al que estamos acostumbrados a ver en las canchas. La tenista japonesa compartió en sus redes sociales algunas imágenes llegando a sus entrenamientos en zapatos de tacón, minivestidos y, eso sí, siempre acompañada de sus raquetas.
Los atuendos de impacto de Naomi Osaka
La tenista japonesa se ha convertido en toda una experta en crear momentos memorables al entrar a la cancha. Si bien durante un partido es necesario llevar un atuendo que tenga como prioridad la movilidad, la comodidad y la resistencia, la llegada a la cancha abre la posibilidad de jugar con los excesos, el dramatismo y la creatividad.
Osaka ha encontrado en sus entradas a cada entrenamiento una oportunidad para expresar su personalidad a través de la moda y crear todo un fashion moment, con Nueva York como su escenario personal. Siluetas llenas de color, texturas inesperadas y bolsos con motivos florales son algunas de las características que se repiten en sus conjuntos.
A su llegada al esperado torneo, la tenista lució un vestido asimétrico de la colección Primavera-Verano 2003 de Dolce & Gabbana. Después, presumió también en sus redes sociales un minivestido azul turquesa de chiffon de De La Vali Eulalia y mules Bottega Veneta a juego.
Pareciera que sus atuendos fueron sacados directamente de una editorial de moda, con siluetas esculturales, peinados de impacto y accesorios que complementan a la perfección cada look. Aunque la jugadora todavía no ha revelado su atuendo oficial para la competencia, el conjunto con el que hizo su entrada a Wimbledon dejó la vara muy alta, por lo que sus seguidores ya están a la expectativa de descubrir cómo será su llegada al torneo neoyorquino.
Si algo nos ha demostrado Naomi Osaka es que la moda puede ser una poderosa herramienta de autoexpresión, ya sea para honrar nuestras raíces, experimentar con nuestra identidad o, simplemente, divertirnos.





