En 2013, Julien Dossena tomó el cargo de director creativo de Rabanne después de haber trabajado junto a grandes nombres de la industria como Nicolas Ghesquière en Balenciaga y tras haber fundado su propia marca, Atto, proyecto que decidió poner en pausa para dedicar su tiempo completo a la maison francesa.
Desde su llegada, Dossena enfrentó el reto de reinterpretar una firma con una identidad sumamente marcada: una casa reconocida por sus diseños metálicos, su espíritu disruptivo y su visión adelantada a su tiempo. Durante sus 13 años al frente, logró mantener la esencia de Rabanne, pero trasladándola hacia una nueva era.
Aunque los acabados metálicos siempre han sido uno de los sellos principales de la marca, el creativo francés encontró la manera de llevarlos a un contexto contemporáneo, combinándolos con textiles suaves, siluetas inesperadas y materiales que creaban un equilibrio entre lo futurista y lo artesanal.
El retro futurismo de Julien Dossena
Desde su fundación en 1966, Rabanne ha construido una identidad alrededor de una estética futurista, inspirada en elementos espaciales, tecnológicos y galácticos. Uno de los momentos más emblemáticos de la maison fue el vestuario creado para Barbarella, la película protagonizada por Jane Fonda, que convirtió la visión de la marca en un referente cultural.
Sin embargo, bajo la dirección de Dossena, este futurismo tomó una nueva dimensión. El diseñador no sólo miró hacia el futuro, sino que creó un diálogo entre diferentes épocas, mezclando referencias espaciales con elementos nostálgicos.
Por eso, sus colecciones presentaban piezas con acabados metálicos que evocaban una visión futurista, pero también incorporaban guiños a décadas pasadas, como los accesorios de crochet y los tejidos tipo tapiz populares durante los años setenta, una época cercana a los primeros años de la maison.
El resultado fue una estética difícil de definir: moderna, nostálgica, experimental y profundamente ligada al ADN de Rabanne.
Momentos que hicieron historia
Los diseños de Julien Dossena para Rabanne eran piezas que generaban conversación: llamativos, emocionantes y en ocasiones inesperados, de esos que invitan a detenerse en los detalles y preguntarse cómo se verá el futuro de la moda.
Su visión también llegó a algunos de los nombres más importantes de la cultura pop. El diseñador creó piezas a la medida para figuras como Dua Lipa, Beyoncé y Miley Cyrus, llevando el universo de Rabanne a escenarios internacionales.
En 2022, Sabrina Carpenter sorprendió en una alfombra roja con un conjunto de dos piezas de Rabanne que reflejaba perfectamente la estética de la casa: brillante, femenino y con una fuerte presencia visual. Por otro lado, durante la gira Cowboy Carter de Beyoncé, la cantante llevó piezas personalizadas que fusionaban la estética western con el carácter futurista de la maison, una combinación que parecía hecha para la visión creativa de Dossena.
Incluso Michelle Obama apostó por uno de sus diseños, demostrando el alcance de una propuesta que logró conectar con diferentes generaciones y estilos.
El futuro de Rabanne
Aunque la casa francesa todavía no ha anunciado quién tomará el relevo creativo, Julien Dossena confirmó su salida a través de redes sociales con un mensaje en el que agradeció a todos quienes formaron parte de esta etapa: “Gracias a todos los que formaron parte de esta hermosa aventura; gracias por su apoyo, su talento y su trabajo. Estoy muy agradecido por estos trece años junto a ustedes; qué suerte haberlos conocido en el camino. Me siento muy orgulloso y entusiasmado por el futuro”.
Si bien el diseñador no ha revelado cuáles serán sus próximos pasos, existe expectativa por verlo explorar nuevos proyectos, desde retomar su marca homónima hasta asumir el liderazgo creativo de otra gran maison.
Después de 13 años, una cosa queda clara: Julien Dossena no sólo diseñó ropa para Rabanne, construyó una nueva etapa para una casa que siempre ha pertenecido al futuro.











