Jonathan Anderson tenía muy clara su visión para el verano 2027: lentejuelas, metálicos y plaid para celebrar la nueva era de Dior Menswear. El diseñador irlandés presentó la colección Primavera/Verano 2027 en el Museo Nissim de Camondo en París con música electrónica pop como telón de fondo, transformando la escena en una fiesta inolvidable.
Desde su llegada a la casa francesa en abril del 2025, Anderson se dio a la tarea de explorar los archivos de la maison para impregnar su visión contemporánea y renovada sin perder el ADN que ha forjado por años una casa como Dior. Y desde sus primeras entregas, tanto para prêt-à-porter como para Alta Costura, el diseñador irlandés se ha posicionado como uno de los favoritos en la industria actual por su atención al detalle, a la artesanía detrás de cada pieza pero también por sus propuestas modernas, el uso de los accesorios, la reinvención de las siluetas y la visión de una firma creada para el hombre y la mujer actual.
La propuesta de Jonathan Anderson para el verano 2027
Y en esa búsqueda de mostrar un lado más fresco y actual, el diseñador irlandés mostró que se puede jugar con la moda y las texturas para crear una nuevo concepto de lo preppy para su colección masculina: “La cultura rave está resurgiendo”, compartió Anderson al medio de moda masculina Esquire después de su desfile. “Se ve en los suburbios. Se ve fuera de la ciudad. Yo la veo en el Sena, a eso de las siete de la mañana. Algo está cambiando en la forma en que los jóvenes se visten. Están mezclando estilos. Están experimentando y divirtiéndose”.
La colección consistió en 66 looks que mostraron a la perfección la visión del creativo: trajes deconstruidos a cuadros elaborados con gasa de seda translúcida, denim desgastado, jeans y shorts metalizadas en dorado y plateado, piezas cubiertas de lentejuelas, broches florales con toques maximalistas y bolsos XL de colores.
En medio de una propuesta vibrante y ecléctica, impregnada del sello creativo de Anderson, también surgieron nuevos elementos destinados a redefinir el lenguaje estético de Dior.
La colección presentó una reinterpretación de la emblemática chaqueta Bar en tweed con acabado desgastado, acompañada de camisas clásicas transformadas mediante inesperadas intervenciones. Asimismo, destacaron varios abrigos y sacos con solapas de caída suave, inspirados en una pieza histórica creada por Marc Bohan que Anderson rescató de los archivos de la maison.
Lo que es indiscutible es que Jonathan Anderson lanza un mensaje contundente con esta colección: la moda está hecha para divertirse. A través de sus diseños, recuerda que un look tiene el poder de transformar no solo una imagen, sino todo un escenario.














