Si alguien tenía dudas de que la moda setentera continúa vigente entre las tendencias contemporáneas, Eiza González hace más sencillo creerlo. Durante su paso por Antibes, Francia, la actriz fue invitada de Zimmermann para gozar de la presentación de su nueva entrega, donde apostó por un look que recupera códigos de la década de los setenta, adaptándolos a una versión contemporánea y sofisticada, y sumándose a la ola de las tendencias boho chic que en los últimos años han ganado fuerza.
La apuesta retro de Eiza González
La mexicana se decantó por un conjunto que evocaba el espíritu de los setenta y la época disco. Un top drapeado confeccionado a partir de un estampado de inspiración ecuestre, esta pieza funcionó como la principal del atuendo por su llamativo estampado y su construcción asimétrica, con un movimiento en las mangas que caía a los costados. La pieza aportaba dramatismo pero se mantenía ligera, una fórmula que ha redefinido el aesthetic boho chic que domina las pasarelas actuales.
La actriz complementó el look con unos pantalones de mezclilla de corte alto y silueta acampanada, una de las más representativas de los años setenta y que, comienza a consolidarse como una alternativa al dominio de los cortes rectos y oversized que han prevalecido durante los últimos años.
Eiza completó el look con un peinado perfectamente pulido hacia atrás, creando un interesante contraste entre la suavidad romántica del estampado y una estética más limpia y contemporánea. El resultado fue una imagen que se siente nostálgica sin caer en el disfraz, uno de los mayores retos cuando se reinterpretan referencias históricas.
El auge de la estética boho chic
La actriz se suma a la ola en la que vemos una reinterpretación de tendencias con guiños al pasado. Firmas como Chloé, Zimmermann, Isabel Marant y Etro han reinterpretado el boho chic con detalles populares de la década de los setenta: blusas fluidas, estampados con detalles ornamentales, pantalones acampanados, encaje y tejidos ligeros. Hoy las referencias al pasado son sutiles, pulidas y mucho más lujosas. Se trata de incorporar el espíritu libre de los setenta sin renunciar a la estética sofisticada y contemporánea.
Mientras las tendencias continúan explorando décadas pasadas en busca de inspiración, todo apunta a que los años setenta seguirán ocupando un lugar privilegiado dentro de la moda. Y si algo dejó claro Eiza González desde la Costa Azul francesa, y es que el boho chic todavía tiene mucho por contar.







