La moda parece ir de extremo a extremo: hay temporadas que son dominadas por lo ultra femenino y otras marcadas por códigos utilitarios, deportivos o funcionales. En 2026, parece que ambas conversaciones conviven, y una pieza que tiene lugar en ambos es la chamarra tipo rompevientos. Se trata de una pieza ligera, práctica y con una estética sporty cada vez más deseable, poco a poco las windbreakers se han convertido silenciosamente en una de las piezas más relevantes del año.
Por años, estas chaquetas estuvieron asociadas al rendimiento deportivo, a los looks noventeros e incluso al uniforme casual de fin de semana. Hoy las windbreakers regresan desde una perspectiva mucho más estilizada. Las nuevas versiones aparecen en pasarelas, editoriales, redes sociales y street style como una respuesta natural a lo que muchas personas buscan actualmente: ropa funcional y bien pensada.
Además se trata de una pieza perfecta para la transición hacia verano que exige capas ligeras, prendas fáciles de quitar y poner, y opciones que acompañen cambios de temperatura a lo largo del día. La rompevientos resulta casi perfecta: protege del aire, añade estructura al look y no pesa, lo que la vuelve ideal para climas impredecibles o para quienes buscan una tercera pieza sin sacrificar comodidad.
Las celebridades confirman la tendencia
El segundo fin de semana de Coachella Music Festival dejó clara la fuerza de esta silueta cuando Billie Eilish apareció en escenario junto a Justin Bieber luciendo una rompevientos de espíritu deportivo. La elección encajó perfectamente con su estética relajada y funcional, demostrando que la prenda también puede tener presencia escénica.
Sin embargo, Billie no es la única que apuesta por este tipo de prendas. En el mundo de street style, Hailey Bieber ha sido una de las figuras que más ha impulsado el regreso de estas chamarras. La hemos visto incorporar rompevientos con pantalones pescadores, leggings, gafas minimalistas y sus zapatos favoritos, elevando una prenda casual a algo completamente aspiracional.
A ellas se suma también Rihanna quien ha apostado por esta silueta en distintas ocasiones, integrándola dentro de looks más atrevidos donde conviven volumen, sensualidad y referencias deportivas. En ella, la rompevientos deja de ser funcional para convertirse en una declaración de estilo.
El nuevo básico de 2026
Lo interesante de esta tendencia es que no se siente pasajera. A diferencia de otras piezas virales, la rompevientos tiene utilidad real, algo que suele garantizar mayor permanencia. Es fresca, práctica y visualmente relevante. En una temporada donde vestirse bien también significa vestirse inteligentemente, las windbreakers se consolidan como la chamarra que mejor entiende el presente. Y todo indica que apenas están por convertirse en la go-to de las figuras más stylish.
El regreso de las rompevientos habla del cambio de prioridades dentro de la moda actual. Hoy se valoran más las prendas que realmente funcionan en la vida diaria, pero que conservan una identidad visual fuerte. Ya no se trata de elegir entre comodidad o estilo; se espera tener ambas.








