Hay una frase que se ha convertido en uno de los grandes lemas de la moda en esta temporada: “Flowers are for spring”. Esta hace referencia a que los motivos florales son uno de los detalles más utilizados en las tendencias de primavera, inspirándose en el florecimiento de muchas especies naturales desde marzo hasta los meses más cálidos del año. Es por eso que durante esta estación es común que regresen estampados, diseños y siluetas florales en prendas, complementos y accesorios.
Sin embargo, al observar las recientes colecciones y propuestas de diseñadores para la Primavera-Verano 2026, fue fácil notar que las flores se presentan ahora en su versión más maximalista, colorida y vibrante, apostando por estampados que no solo saturan, sino que también ofrecen un deleite cromático a través de contrastes. Firmas como Chloé o Miu Miu eligieron este tipo de estampados en vestidos y tops para reforzar el carácter alegre de la primavera.
Pero, como sucede muchas veces en el mundo de la moda, esta tendencia no es nueva, sino un regreso de uno de los estilos más usados por las amas de casa de los años 60 y uno de los favoritos de la princesa Diana. Esta última siempre supo cómo sacar el mayor provecho de este estampado para lucir radiante.
Así llevaba la princesa Diana el estilo floral
Recordar a la princesa Diana no es nada difícil, pues es muy común encontrar homenajes a su forma de vestir en las tendencias contemporáneas. La royal era reconocida por lucir un estilo elevado y sofisticado, pero sin dejar a un lado la comodidad y la feminidad. Es así que no tenía problema en experimentar con colores y patrones para presumir looks arriesgados y fuera de lo común para la época.
Es común recordar a Diana por prendas icónicas como “el vestido de la venganza” o sus conjuntos sartoriales llenos de color, pero lo que pocos saben es que las flores también eran una de sus elecciones favoritas para ciertos eventos públicos. Una de las piezas más admiradas de su colección fue un vestido azul con flores, diseñado por Bellville Sassoon y que recientemente fue vendido por 444,000 euros.
A pesar de que fue uno de los diseños más destacados de la royal, no fue el único que lució durante su vida, sino que en más de una ocasión mostró su gusto por este tipo de estampados.














