Esta temporada otoño-invierno 2026 se siente especialmente diseñada para la mujer actual que vive en movimiento: desde la sensación de capas para transicionar del día a la noche en Prada y el homenaje de Maria Grazia Chiuri a las hermanas Fendi hasta la propuesta de Max Mara con Matilde de Canossa como su principal inspiración; el actual circuito fashionista en la capital italiana se siente fuertemente dedicado a las mujeres que día a día transforman la historia.
Y es así como Sportmax, la marca de lujo italiana creada como la división joven e innovadora del prestigioso Grupo Max Mara, presentó una colección en movimiento, con prendas transformables y looks convertibles, con un marcado énfasis en lo gráfico, pues no hay excesos que pesen sobre la mujer Sportmax.
Con un diseño moderno, urbano y contemporáneo definido por su artesanía italiana de alta calidad, las modelos caminaron sobre la pasarela en propuestas que se convierten en un lienzo para la experimentación de siluetas y capas, con piezas que se sienten ligeras y minimalistas pero con una propuesta que juega con texturas, cortes y estructuras que definen el estilo de la it-girl contemporánea que vive “on the go”.
Minimalismo en contraste con acentos de fuerte personalidad
Las yuxtaposiciones son otro tema clave: ante frente a cuero, cuellos desmontables en contraste, cambios repentinos de largo a corto, de mate a brillo, de transparente a opaco.
El chaleco superponible, con cuello oversize de inspiración origami, se erige como pieza clave de la colección. Concebido desde la versatilidad, dialoga con abrigos envolventes, frunces, lazadas y una sastrería deconstruida pensada para adaptarse a cualquier ocasión.
La ligereza es otro de los ejes: aunque se trata de otoño-invierno, la propuesta no teme mostrar piel, convertida en un recurso gráfico a través de tejidos de punto y transparencias, donde los únicos acentos son sutiles destellos, aberturas estratégicas y contrastes de color, en una paleta que se mantuvo casi neutra en su totalidad: negro, gris, marrón, crema y un toque de púrpura.
Estas siluetas como lienzo abren paso a accesorios de fuerte personalidad: pendientes de piel con efecto cocodrilo en tonos vibrantes, clutches con guiños artísticos y largas cascadas de flecos metálicos. Las botas XL y los tacones de punta cuadrada de esencia noventera elevaron la propuesta, pensados para una mujer sofisticada y contemporánea, siempre lista para conquistar nuevos destinos.












