Carolina Herrera regresó a la pasarela neoyorquina con una propuesta segura que honró a su fundadora y al inconfundible glamour de los años ochenta. Bajo la dirección creativa de Wes Gordon, la casa reafirmó su legado a través de la sastrería precisa, los estampados audaces, las siluetas escultóricas y los destellos que han definido su elegancia desde sus inicios para su colección Otoño/Invierno 2026.
Esta temporada, Gordon encontró inspiración en mujeres del ámbito artístico. “La colección está inspirada en mujeres en las artes. Es un homenaje a mujeres creativas y brillantes. Fuimos fundados por una en 1981 y desde entonces hemos apoyado iniciativas para mujeres en las artes. Todo comenzó mirando a escultoras, pintoras, fotógrafas, coleccionistas y galeristas que me inspiran. El toque final fue invitar a siete artistas increíbles a formar parte del casting”.
El tributo resulta especialmente significativo para una casa fundada en Nueva York en 1981, en plena era de siluetas audaces y glamour sin disculpas. La sastrería estructurada, las formas dramáticas y los colores de alto impacto evocaron la estética ochentera de la fundadora, reinterpretada desde la mirada contemporánea de Gordon.
Creativas como Amy Sherald, Rachel Feinstein, Ming Smith, Eliza Douglas y Hannah Traore desfilaron en el show, reforzando la celebración de mujeres que moldean la cultura contemporánea. A pesar del ajetreado calendario que rodea la Semana de la Moda, el diseñador elogió a los colaboradores que ayudaron a hacer realidad su visión.
"“Fueron increíblemente generosas y flexibles con su tiempo. Les estoy profundamente agradecido. Todas están muy ocupadas y, aun así, mostraron la mejor disposición. Asistieron a varias pruebas, estaban entusiasmadas, felices. Creo que yo estaría aterrorizado si me pidieran hacer algo así, pero ellas fueron maravillosas y, en un plazo muy corto, lo hicieron posible".
El color —sello inconfundible de Herrera— volvió a ser protagonista. “Somos una casa de color”, afirmó Gordon, quien introdujo un púrpura vibrante, un rojo intenso y un verde esmeralda profundo que impregnaron la colección de energía y sofisticación.
El púrpura vibrante, el rojo intenso y el esmeralda saturado reforzaron la energía festiva de la casa, mientras que los estampados y los bordados aportaron destellos acordes con la temporada otoñal.
Aunque la firma ha presentado desfiles en países como España y Brasil, Nueva York sigue siendo su ancla.
“Siempre somos parte de New York Fashion Week. Fuimos fundados aquí. Nueva York es nuestro hogar. Hay una energía y una magia únicas en esta ciudad”.
En esencia, la colección reafirmó el compromiso inquebrantable de la marca con la elegancia. “Intento que cada decisión que tomo a lo largo del día sea la más bella posible, ya sea un color, una tela o una silueta”.
Y cuando le preguntaron si ha aprendido algo de español trabajando dentro del legado de Herrera, Gordon respondió entre risas: “¡Estoy aprendiendo! Mis hijos hablan español, así que ellos me están enseñando”.
Elegancia en primera fila
El desfile reunió a invitadas muy especiales como Ariana DeBose, Olivia Palermo, Martha Stewart, Nicky Hilton, Stephany Abasali y la mexicana, Majo Aguilar.
La cantante argentina, Emilia Mernes, una de las invitadas especiales del desfile, expresó su entusiasmo por asistir por primera vez a la Semana de la Moda de Nueva York: “Es un enorme placer. Creo que es mi primera vez en Fashion Week aquí en Nueva York. Es un honor estar con Carolina Herrera llevando uno de sus diseños. De verdad es un gran placer y estoy muy feliz de representar a Argentina. Ayer tuve la prueba, hoy me lo puse, y me queda perfecto”.
Por su parte, la modelo y empresaria Valentina Ferrer compartió el mismo sentir de elegancia que evoca la firma: “La verdad es que estoy feliz. Más allá de ser una diseñadora latina, obviamente, me siento súper elegante. Acabo de dejar en el kinder a Río con esta elegancia. Carolina Herrera me hace sentir una mujer refinada y elegante”.















