Si algo ha quedado claro en las últimas semanas es que el tenis y la moda son dos mundos que dialogan constantemente. La cancha se ha convertido en una pasarela no oficial donde jugadores y exjugadores dejan mensajes, celebran logros y rinden homenajes a través de sus atuendos. Venus Williams, por ejemplo, sorprendió al público con un guiño al legado de Althea Gibson. Y ahora es Maria Sharapova quien une su historia deportiva con la elegancia del cine clásico, llevando un look inspirado en Audrey Hepburn, y en el momento más importante de su carrera.
Para ti que te gusta
Este contenido es exclusivo para la comunidad de lectores de ¡HOLA!
Para disfrutar de 5 contenidos gratis cada mes debes navegar registrado.
Este contenido es solo para suscriptores.
Suscríbete ahora para seguir leyendo.Este contenido es solo para suscriptores.
Suscríbete ahora para seguir leyendo.TIENES ACCESO A 5 CONTENIDOS DE
Recuerda navegar siempre con tu sesión iniciada.
La extenista rusa, cinco veces campeona de Grand Slam, fue recientemente incorporada al Salón de la Fama del Tenis durante el US Open 2025, un reconocimiento a su legado en el deporte blanco. Para la ocasión, Sharapova eligió un vestido cargado de simbolismo que recuerda su icónica victoria en Nueva York en 2006.
Sharapova en el US Open 2006
En la primera década de los 2000, Maria Sharapova era considerada una de las grandes promesas del tenis femenino. Su estilo de juego, su carisma y su rivalidad con Serena Williams la colocaron rápidamente en el centro de atención. Patrocinada por Nike, también destacó por su sentido de la moda dentro de la cancha, en una época en la que los atuendos comenzaban a adquirir tanto protagonismo como los resultados deportivos.
Uno de sus looks más recordados es el little black dress que llevó en la final del US Open 2006, cuando venció a Justine Henin en sets consecutivos. El vestido, adornado con cristales Swarovski alrededor del cuello, rompía con los uniformes deportivos convencionales y demostraba que la moda podía convivir con la comodidad y el rendimiento. Aquella pieza, diseñada exclusivamente para ella, se convirtió en un símbolo de cómo el tenis empezaba a coquetear cada vez más con la alta moda.
El homenaje en 2025
Casi dos décadas después, Sharapova decidió rendir tributo a ese momento histórico. Para su incorporación al Salón de la Fama, apareció con un vestido inspirado en Audrey Hepburn y en el icónico diseño de 2006, pero reimaginado con detalles contemporáneos y profundamente personales.
El atuendo incorporaba cinco estrellas bordadas, una por cada título de Grand Slam conquistado. Llevaba además una chaqueta entallada que cerraba con un botón único, diseñado a partir de un algoritmo que toma como referencia el cumpleaños de su hijo. A ello se sumaban un peplum metálico modernizado, una pulsera envolvente con el icónico Swoosh de Nike y unas zapatillas personalizadas, las nuevas Nike Shox Z, que serán lanzadas a finales de este año.
Con este look, Maria Sharapova no sólo evocó a una de las musas eternas del cine, sino que también consolidó la fusión entre moda y tenis que hoy domina las canchas y los eventos alrededor de este deporte. Una declaración elegante y poderosa, digna de alguien que ya forma parte de la historia grande del tenis.