Las it-girls escandinavas parecen estar conquistando el mundo, desde su forma de vestir hasta la manera en que decoran sus espacios. Cuando hablamos de estilo personal, suelen jugar con la funcionalidad de distintas prendas y accesorios, llevándolos de maneras inesperadas. Sin embargo, en sus hogares tienden a ser mucho más intencionadas: priorizan la funcionalidad y el minimalismo por encima de todo lo demás.
Ahora, algunos de sus pequeños hábitos cotidianos también han comenzado a llamar la atención. Desde la manera en que desayunan hasta ciertas prácticas que les permiten disfrutar más de su día a día, existen costumbres escandinavas que pueden inspirarnos a adoptar una rutina más consciente y equilibrada.
Estas son algunas prácticas que tú también puedes incorporar a tu día a día para vivir un poco más al estilo Scandi.
Prácticas escandinavas que puedes incorporar a tu rutina
Desayuna algo salado
Hay quienes están acostumbrados a comenzar el día con waffles, pan dulce o cereal. Sin embargo, optar por un desayuno salado que incluya verduras y alimentos ricos en nutrientes puede ayudarte a mantener una mayor sensación de saciedad a lo largo de la mañana y a comenzar el día con una comida más equilibrada.
Dos edredones en lugar de uno
Compartir la cama con tu pareja no significa que necesariamente tengan que compartir la misma cobija. En algunos países escandinavos es común utilizar dos edredones individuales en lugar de uno grande. De esta manera, cada persona puede decidir cuándo y cómo cubrirse, además de evitar las clásicas peleas por quién se quedó con toda la cobija durante la noche.
Cuida la iluminación
Los escandinavos se toman la iluminación muy en serio. En lugar de depender únicamente de las luces cenitales, suelen incorporar diferentes fuentes de luz para crear ambientes más cálidos y acogedores. Lámparas, luces indirectas y velas pueden ayudarte a transformar por completo la atmósfera de un espacio.
Los zapatos se quedan fuera de casa
El exterior está lleno de polvo, suciedad y otros residuos que pueden terminar dentro del hogar. Por eso, una práctica común consiste en quitarse los zapatos al entrar a casa. Puedes optar por caminar descalza, utilizar pantuflas o tener un par de zapatos destinado exclusivamente para interiores. Además de ayudar a mantener el espacio más limpio, este pequeño ritual puede marcar una clara separación entre el exterior y el hogar.
Termina tu jornada laboral a una hora razonable
Tener una vida más allá del trabajo es fundamental para encontrar un mayor equilibrio en la rutina. No se trata de esforzarte menos, sino de establecer límites que te permitan dedicar tiempo a otras actividades, descansar y disfrutar de tus intereses personales.
Al final, incorporar algunos de estos hábitos no significa transformar por completo tu rutina. A veces, pequeños cambios —como cuidar la iluminación de tu casa, establecer límites con el trabajo o disfrutar de un desayuno más completo— pueden hacer una gran diferencia en la manera en que vivimos nuestro día a día.








